LA RAZÓN DE UN NUEVO BLOG DE GESTIÓN CULTURAL

Ante la avalancha de información cultural noticiosa que recibimos diariamente gracias a la colaboración que me proporciona Arturo Álvarez D'Armas, poeta, fotógrafo y promotor cultural venezolano, así como otros valiosos amigos colaboradores, hemos decidido abrir un nuevo blog de promoción y gestión cultural. Sean bienvenidos todos los amigos interesados en promover la cultura y el arte en general. Pueden enviarnos sus colaboraciones, las cuales subiremos a este blog como entradas tan pronto como las recibamos. Quienes deseen colaborar pueden dirigirnos sus trabajos a nuestro correo personal: renedayre@gmail.com René Dayre Abella. Autor y promotor cultural.

lunes, 30 de agosto de 2010

Historia de Franklin Brito TOMADO DE: http://www.talcualdigital.com/Protagonistas/Viewer.aspx?id=39927

Historia de Franklin Brito
Tras una huelga de hambre que reinició el 24 de noviembre de 2009, después de varios intentos fallidos por lograr que se le restituyeran sus cartas agrarias y se le reconociera sus derechos de titularidad, muere a los 49 años el productor agropecuario
 
Este lunes fue el último día de Franklin Brito. Su lucha tesonera contra un acto de injusticia gubernamenal al que enfrentó mediante una dramática huelga de hambre de más de 9 meses, concluyó con un paro cardiaco en la tarde, según lo confirmó su hija Angela Brito. Tenía 49 años
Brito, un ciudadano venezolano, biólogo y agricultor, Desde el 24 de noviembre de 2004, cuando inició su primera huelga de hambre, él y su familia decidieron no aceptar más la degradación y la violación de sus legítimos derechos por parte de los organismos del Estado. La madrugada del viernes 4 de diciembre de 2009, Franklin Brito terminó la quinta huelga de hambre que había realizado en los últimos cinco años.
Nacido en Irapa, estado Sucre, el 5 de septiembre de 1960, Franklin Brito estudió Biología en la UCV. Sólo le faltó la tesis para completar la carrera.
Fue trabajando con su suegro en una finca cómo descubrió su vocación de agricultor y en 1994, invirtió sus ahorros en ese lote de 290 hectáreas, de las cuales podría aprovechar para cultivo.
En 2001 fue despedido del Instituto Agrícola Municipal del estado Bolívar donde trabajaba como asesor, al tiempo que le suspendieron los sueldos a él y su esposa Elena que tenían como educadores.
Su lucha comienza en 2003, el Ministerio de Agricultura y Tierras emite unas cartas agrarias que le arrebataron sus tierras ubicadas en el asentamiento campesino La Tigrera, en el Municipio Sucre del Estado Bolívar.
Fue el 28 de mayo de 2003 cuando encontró que el paso a su fundo estaba cerrado y sólo tiempo después se enteró que una carta agraria entregada a sus vecinos Rafael D’Amico y Concepción Antoima vulneraba sus derechos y su propiedad.
Brito solicitó que el INTI hiciera los procedimientos para demostrar en firme si las cartas agrarias afectaron o no parte de sus tierras, si hubo invasión o no, si reconocen sus terrenos o no y que la Fiscalía investigara la  decisión del TSJ que le negaba el amparo.
“El INTI no quiere aceptar que perjudicaron a una familia humilde para complacer los caprichos de un alcalde. Aquí estaré hasta que me solucionen todo y se corrija el error que cometieron en el INTI. Hay que ofrecer resistencia a estos abusos, así ayudo más a mis hijos que rindiéndome. Este es un asunto de dignidad”, expresó.
El productor agropecuario mantenía que  las promesas hechas por diferentes funcionarios del INTI habían sido incumplidas o parcialmente satisfechas. Brito retomó la huelga de hambre al no ser cumplidas las promesas del Gobierno y está secuestrado desde hace más de un mes en el Hospital Militar.
Fue pública y notoria la reclusión forzosa a la que fue sometido el Sr. Franklin Brito, el pasado diciembre en las instalaciones del hospital Militar de Caracas. En numerosas ocasiones, tanto Brito como su familia dijeron  con claridad y contundencia que tal internamiento se produjo en contra de su voluntad y no ha sido respetada su voluntad de ser dado de alta, como lo ha solicitado.
Luego se sumó el atropello de haber sido sedado y trasladado a la fuerza al área psiquiátrica del hospital. Tampoco las autoridades del hospital dieron a a conocer los mandatos judiciales que ordenaban la hospitalización del Sr. Brito, sustentada en peritajes realizados por expertos profesionales.
Claramente, de no haberse cumplido estos requisitos, es presumible que se violaron los derechos individuales de un ciudadano, a su dignidad, a su integridad, a su libertad y a su autonomía.
Interesa recordar las obligaciones y deberes primordiales de los profesionales de la salud prescritos en la Ley del Ejercicio de la Medicina y en el Código de Deontología Médica, a la hora de revisar las conductas de los profesionales de la salud, que cooperaron o hubieren cooperando en este atropello o en casos similares que puedan presentarse.
Si el médico es requerido para examinar una persona privada de libertad, o para prestarle atención médica, no puede directa o indirectamente, así sea por su sola presencia favorecer un ataque a la integridad física o mental de esta persona o de su dignidad. Si el médico comprueba que esta persona ha sido víctima de sevicia o de tratamientos inadecuados, debe informar a la autoridad judicial y los organismos gremiales respectivos.
Constituye una violación a la ética en medicina así como un delito con arreglo a los instrumentos internacionales aplicables, la participación activa o pasiva del personal de salud, en particular de los médicos, en actos que constituyan colaboración o complicidad en torturas u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, incitación a ello o intento de cometerlos.
En diversas ocasiones, Ángela Brito denunció que su padre estaba siendo torturado en el Hospital Militar, lugar donde “está recluido en contra de su voluntad a pesar de no haber cometido ningún delito”.
De acuerdo con esta declaración, Brito permanecía recluido en un cubículo de terapia intensiva en el que las enfermeras entran y salen constantemente para buscar suero y jeringa. “También está al lado del baño y cerca del motor del aire acondicionado que sirve a toda la terapia, por lo que las vibraciones no lo dejan dormir”, agrega.
“Creemos que lo hacen para torturarlo porque se los hemos explicado varias veces y no lo corrigen. Hoy mi papá cumple 78 días en terapia intensiva y, cuando lo recluyeron ahí no había necesidad de ese servicio. Él dice que lo quisieron tener ahí para aislarlo y evitar que se le tomen fotos y que las personas lo vean. Únicamente podemos verlo mi mamá y yo. Los médicos de la Cruz Roja pueden ir por poco tiempo. Siempre estamos custodiados por militares. Está en un régimen peor que el de los presos porque ni siquiera tiene el privilegio de ver a sus abogados”, manififestó.
TOMADO DE: http://www.talcualdigital.com/Protagonistas/Viewer.aspx?id=39927

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