LA RAZÓN DE UN NUEVO BLOG DE GESTIÓN CULTURAL

Ante la avalancha de información cultural noticiosa que recibimos diariamente gracias a la colaboración que me proporciona Arturo Álvarez D'Armas, poeta, fotógrafo y promotor cultural venezolano, así como otros valiosos amigos colaboradores, hemos decidido abrir un nuevo blog de promoción y gestión cultural. Sean bienvenidos todos los amigos interesados en promover la cultura y el arte en general. Pueden enviarnos sus colaboraciones, las cuales subiremos a este blog como entradas tan pronto como las recibamos. Quienes deseen colaborar pueden dirigirnos sus trabajos a nuestro correo personal: renedayre@gmail.com René Dayre Abella. Autor y promotor cultural.

viernes, 14 de enero de 2011

Libros para entender el conflicto de Túnez
NURIA AZANCOT | Publicado el 14/01/2011

El lector que busque hoy mismo libros sobre Túnez puede sentirse decepcionado al encontrar guías turísticas (Anaya, Planeta, Michelin) y poco más. ¿Poco Más? Falsa alarma.

Lo que hoy conocemos como Túnez, el país más pequeño del Magreb, limítrofe con Libia y Argelia y a 130 kilómetros de Sicilia, es en realidad el lugar donde se alzó la legendaria Cartago. Así que, para empezar, el lector puede refugiarse en la Eneida, escrita por Virgilio en el siglo I antes de Cristo, y en la que se narran los amores de Eneas, superviviente de la guerra de Troya, con la reina Dido de Cartago. Cuando el troyano la abandona, por culpa de Júpiter, la reina se suicida, justificando así la enemistad entre los dos pueblos y las guerras púnicas que supusieron su destrucción.

Pero hoy no son los elefantes de Anibal los que interesan. Desaparecido como los leones y varios tipos de gacela, quien parece haberse desvanecido es Zine el Abidine Ben Ali, el último presidente del país, obligado a escapar ante la ira de un país sublevado. Y de ese Magreb cada día más encendido sí existe una importante y muy reciente bibliografía en castellano.

Para empezar, De Tánger al Nilo (Catarata, 2011), que reúne una treintena de crónicas del periodista Javier Valenzuela sobre política, cultura y sociedad del Magreb, con páginas muy interesantes sobre Túnez, fruto de una experiencia de más de veinitinco años.

Más profundo y mucho más político es La yihad a nuestras puertas (Akal, 2010), del politólogo y periodista David Alvarado, residente en Rabat, que expone a lo largo de 249 páginas cuajadas de datos la amenaza real que Al Qaeda supone a las puertas mismas de España y de Europa, sin tópicos pero también sin miedo.

La política exterior española hacia el Magreb: actores e intereses, de Miguel Hernando de Larramendi y Aurelia Mañe (Ariel, 2009) disecciona los factores económicos y políticos que explican la actuación de los distintos gobiernos desde 1982 a nuestros días, caracterizada por actitudes tan sorprendentes como la indiferencia, el silencio, la colaboración interesada o incluso la complicidad.

Si lo que le interesa es comprender esa realidad desde el punto de vista árabe, su libro es El Magreb. Realidades nacionales y dinámicas regionales (Síntesis, 2008), coordinado por Yahia H. Zoubir y Haizam Amirah Fernández y en el que podemos leer un capítulo especialmente relevante en estos momentos: "Engendrando la ciudadanía en Túnez".

Finalmente, los espejismos de las democracias magrebíes son analizados detalladamente en Elecciones sin elección: procesos electorales en Oriente Medio y el Magreb (Ed. del Oriente y el Mediterráneo, 2009), en el que Ignacio Alvarez-Osorio detalla la falta de garantías en que demasiado a menudo se han realizado, ante el silencio cómplice de Occidente, preocupado por mantener en algunos casos a auténticos sátrapas que garanticen el orden en sus países y frenen la expansión de la Yihad.


TOMADO DE: http://www.elcultural.es/noticias/LETRAS/1240/Libros_para_entender_el_conflicto_de_Tunez

 

Poemas y prosas de juventud

Paul Celan

Trad. de J.L. Reina Palazón. Trotta. Madrid, 2010. 248 páginas. 20 euros

Antonio COLINAS | Publicado el 14/01/2011

Paul Celan

Hay dos autores editados por Trotta, en versiones muy completas y fiables, que no sólo han venido a llenar un vacío en el campo de nuestras traducciones de poesía contemporánea europea; también se trata de poetas que han ejercido una honda influencia sobre algunos de nuestros últimos y afamados autores, y entre sus seguidores entusiastas. Me estoy refiriendo a las obras de Georg Tralk, del que Trotta nos ofrece estos días la reedición en bolsillo de su Poesía Completa, y a Paul Celan, del que también Reina Palazón, el traductor, nos había ofrecido sus Obras Completas ( 2009) y sus Poemas póstumos (2003). Pero la edición “completa” de un autor fecundo es, si pensamos con rigor extremado, inagotable. De ahí que nos haya sorprendido gratamente esta edición de los Poemas y prosas de juventud de Paul Celan, que busca “la mayor exhaustividad posible”; lo que hace de ella una obra doblemente abierta, por temprana y por reveladora. Comprende este libro poemas escritos entre 1938 y 1948, entre los 18 y los 28 años de su autor; tiempo y poemas tempranos que prueban que estábamos ya ante un poeta de vigorosa originalidad. Se trata de un periodo convulso desde el punto de vista histórico -inicio de la guerra, ocupación de la Bucovina por las tropas rusas-, o de hechos personales como el abandono del poeta de sus estudios o la deportación de sus padres a un campo de concentración, en donde morirán en 1942. Él pasará esos años de guerra en un campo de trabajo rumano, con lo que su turbulencia existencial -la que, de manera deslumbradora y desgarrada, se da en muchos de sus poemas- se agitará interiormente en él para empapar lo que escribe. Completa, pues, este libro nuestra visión de Celan, que el lector interesado puede ampliar en estudios también editados por Trotta (John Felstiner, Paul Celan: poeta, superviviente, judío; Jean Bollack, Poesía contra poesía. Celan y la literatura; Peter Szondi, Estudios sobre Celan, y José Manuel Costa Abad, La palabra tardía. Hacia Paul Celan).

Disponemos así de un panorama abarcador de y sobre Celan, nacido en 1920 en lo que entonces era ciudad rumana de Czernowitz y muerto al suicidarse en París en 1970. Su suicidio: acaso el trágico punto final de una obra llena de misteriosas oscuridades, de relámpagos de desesperación, testimonio con palabras inusuales en un siglo marcado por el belicismo y la persecución; pero obra en la que casi siempre tiembla sutil un lirismo exclusivamente suyo.

Colores, símbolos e imágenes siguen siendo factores clave que incardinan esta poesía, acompañados de un lenguaje fuerte que no por ello renuncia a una dulzura que a veces asoma ya desde el título de los poemas (“Suave, amada, suave”). Pero es el color el que destella en los versos para sacarnos bruscamente del hermetismo primordial (“la nube roja”, “mi sangre con oro”, “estrella amarilla”, “rey azul”, “la muerte malva”, “hermana negra”, “ojos verdes mi muerte”). Apreciamos también que símbolos primordiales ya están presentes en estos poemas de juventud: la estrella, la sangre, la noche el bosque, la madre, los hermanos, el álamo, la Divinidad, y, por supuesto, la muerte, que adquirirá significación absoluta con el cierre de la vida del poeta en las aguas del Sena. A veces, estos tres factores determinantes se funden en uno solo, en la intensidad de las imágenes, tan exclusivas de este autor y que marcan la obra de sus imitadores (“también yo bogué sangre abajo”, “ah, ¿qué fístulas y anillos necesitaré?”, “en la fuente de tus ojos/un ahorcado estrangula la soga”). Pero acaso sea el profundo sentido de piedad el que revela un humanismo extremado, abismal, proporcionando a estos poemas de juventud y a los que habrán de venir, su significación más honda, los que -ante lo terrible- aún pueden ser ejemplo y solución para un tiempo futuro. A veces la piedad, con un tono propio de Job (“¡Que venga un hombre de su tumba!” o “¿Dónde esta el cielo, dónde?”), se abre paso como la única solución posible. Ya utilice el versículo desbordado, la canción o el grito, frente a un mundo terrible en el que “sólo el morir centellea”, la mirada de piedad es la solución última: “tu pelo oscuro es mi vida”, “es mi hermana, es la más amada por mí”, “sólo pasos, pasos, pasos a través de tu corazón”, “Nieva, Madre, ahora en Ucrania, nieva;/del Salvador corona de granos de dolor”.

TOMADO DE: http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/28499/Poemas_y_prosas_de_juventud

Rapsodia

Pere GIMFERRER | Publicado el 14/01/2011

Asegura Pere Gimferrer (Barcelona, 1945) que escribió este poema unitario en apenas seis días. Más aún: “cuando lo empecé a redactar llevaba año y medio sin componer poesía con continuidad”.El resultado es esta Rapsodia que lanza Seix Barral la semana próxima y de la que El Cultural adelanta algunas de sus mejores notas.

III

En las luces artúricas borradas
una espada, un penacho, no son formas
y el perfil del caballo se disfraza
en el mural del tiempo al desvaírse;
liza de claridades vueltas cáscara,
donde el hueco suplanta los cuerpos invisibles,
el torneo de la invisibilidad,
el combate de huellas por ser sombras de huella,
Pisanello justando por la luz.
Y en el lento ofertorio de celajes nupciales,
en la techumbre azul de la caballería,
gestos que el fondo esboza, miradas en escorzo, barandales,
el cadaldo del aire iluminado,
opus hoc tenue: escenas historiadas,
la vida es ya metáfora de vida.
Así también mi vida: galerías
de nuestro encuentro y nuestra contrahechura.
La cámara pintada
se nos convierte en cámara nupcial.
Sobre la plaza de Sordello, el cielo
es un tambor de claridad oscura
y atenaza las pátinas del aire,
las figuras heridas por el sol en el día agostado,
los pendolistas de la claridad.
Es sólo un trazo de pincel el lago:
un escudo de luz sujeta Mantua.

VI

En el lote del día van los grajos,
en el graznido de la oscuridad,
torres, troneras, voces de fareros,
el camposanto de la nube rosa:
van con antorchas los encapuchados
como los penitentes de Tourneur
y son mis años estos nazarenos sin rostro,
la procesión de muertos en Sevilla,
tal como Orfeo cae asaeteado
en aquel fotograma de Cocteau,
en la noche de clámides impávidas,
Baños del Carmen en el mar de Málaga,
con Darío Carmona y tantos otros idos,
esta resaca del resucitar:
me devuelve la noche con los pecios,
la luz de mandarina magullada,
con la vinaza del atardecer:
en el loto de adobe, en la alcazaba,
en el punzón del canesú del día,
Moraima en las barandas de la sierra,
en la espuela nevada del picacho,
la noche andalusí de tu desnudo,
el vellocino de tu vientre oscuro,
el repertorio de los higos chumbos,
la porcelana del pestañear:
tus párpados, el aire de París,
una pupila de color limón.


IX

Pena perdida, el marajá no sabe
la mano de la luz enturbantada;
pena perdida, como el abalorio,
como el juego de Hesse en Montagnola:
una noche de fósforo cae sobre Esnapur.
Con salacot o cuencos arroceros,
como Hanuman llegaba al Rajastán,
somos exploradores de las fuentes,
vemos el terciopelo de los ríos,
nos maravillan estas calles cónicas:
las mismas son, pero ya nuestros ojos,
al fondo del embudo de los tiempos,
ven con su lupa un camarín de cera:
pisaremos las calles del ayer,
como el otoño pulsa las guitarras
y el estío rompió el timbal del miedo.
La noche del henar amanecido
tiene la cara de nuestra ciudad.
La noche del antruejo de los párpados
verá quemar el pozo de la paja,
la cavatina del azul del vals.
Recorremos los palcos de un teatro,
bastidores de un cielo de opereta,
el cartón piedra de un Olimpo escénico
en el mar de papel de purpurina,
en los relampagueos del neón.
El tiempo tiene un ademán de rosa.


TOMADO DE: http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/28500/Rapsodia

No hay comentarios:

Publicar un comentario