LA RAZÓN DE UN NUEVO BLOG DE GESTIÓN CULTURAL

Ante la avalancha de información cultural noticiosa que recibimos diariamente gracias a la colaboración que me proporciona Arturo Álvarez D'Armas, poeta, fotógrafo y promotor cultural venezolano, así como otros valiosos amigos colaboradores, hemos decidido abrir un nuevo blog de promoción y gestión cultural. Sean bienvenidos todos los amigos interesados en promover la cultura y el arte en general. Pueden enviarnos sus colaboraciones, las cuales subiremos a este blog como entradas tan pronto como las recibamos. Quienes deseen colaborar pueden dirigirnos sus trabajos a nuestro correo personal: renedayre@gmail.com René Dayre Abella. Autor y promotor cultural.

sábado, 15 de enero de 2011

POESÍA El juramento de la pista de frontón

Entre el cielo y ningún lugar

Aparece un libro de John Ashbery por primera vez en España: El juramento de la pista de frontón. Una obra de 1962 llena de experimentaciones

ANTONIO ORTEGA
En: Babelia. Madrid: 15 de enero de 2011. www.elpais.com


John Ashbery, poeta
John Ashbery se reinventa en libros como El juramento de la pista de frontón- BEBETO MATTHEWS / AP
La capacidad de John Ashbery (Rochester, 1927) para mantenerse un paso por delante durante más de medio siglo es impresionante. Como un Proteo contemporáneo, tiene una inagotable capacidad para reinventarse. Parafrasear sus poemas, identificar su sujeto, sus temas, establecer su entorno, es tarea ociosa: el poema existe por sí mismo, inimitable, dueño de su ser y su expresión. Una escritura tan metamórfica que los cambios de tono y de registro verbal hacen que los versos acaben en lugares diferentes a los de partida. Sorprenden sus prestidigitaciones de sintaxis y dicción; su oído para detectar las construcciones del lenguaje coloquial que distorsiona el significado; su ironía, la frescura sutil de sus poemas. Solo "corriendo bajo los aros de / ecuaciones probables", es posible mostrar la inestabilidad e interdependencia de la identidad en la sociedad posmoderna, definir cómo pensamos y quiénes somos. Tratar de atar los meandros de su escritura acaba siendo un esfuerzo restrictivo.

El juramento de la pista de frontón

John Ashbery
Traducción e introducción de Julio Mas
Alcazar. Edición bilingüe
Calambur. Madrid, 2010
355 páginas. 22 euros
El juramento de la pista de frontón, aparecido en 1962, muestra un mundo distinto al de Algunos árboles, su primer libro. Son poemas abstractos, fragmentarios y disyuntivos, muchos fruto del collage. El significado y la sintaxis expuestos a "condiciones extremas". Una ruptura poética revolucionaria: "No fuiste elegido presidente y sin embargo ganaste la carrera". Un libro clave, aquí están las bases de un nuevo lenguaje poético, indicativo del curso que luego tomará su obra. De difícil lectura e interpretación, su fecundidad crece con los años, sugiriendo nuevas lecturas, demostrando su naturaleza de texto canónico. Un libro de experimentación, pleno de meditaciones sobre la realidad diaria, lejos de lo establecido. Su profundidad nace de la superficie del vacío, de sonoridades abstractas, de la mezcla impura de dicción lírica y coloquial. Poemas nada figurativos que, como en los cuadros del expresionismo abstracto, semejan superficies con múltiples focos y desplazamientos. "Las palabras gotean de la herida", movidas por la inmediatez del acto creador. 'Saliendo de la estación de Atocha' ejemplifica esta disposición de palabras y silencios, la frescura del instante de la experiencia. Lo que allí tiene lugar podría haber pasado en cualquier otro sitio, como en 'Europa', donde nada es concreto y definitivo: el poema es una "bola de construcción", "un barrido continuo de la superficie". Es el ensamblaje y la borradura de la pincelada verbal: "soy como alambre / cuando el lienzo debe extenderse / hacia nueva basura". Consecuencia del extravío de la existencia, el lugar del poema podría ser tanto un espacio interior como exterior, el resultado de un equilibrio precario y fugaz: "hasta que la verdad pueda ser explicada / Nada puede existir".
Estamos 'En el campo de juego de la vida', evasiva y múltiple. Un rompecabezas sin las piezas necesarias para alcanzar la imagen y el instante precisos. El poema es su proceso de construcción. Así 'Idaho', el poema que cerrando el libro semeja "pequeñas manufacturas", la suma de lo que allí está y de lo que no está. Al lector le cumple la pregunta sobre su significado, leer "para arreglar / para sentir / el tallo del aire". Acaso llegar a saber que 'Un silbido sonó estridente'. Un laboratorio poético que Julio Mas ha traducido con esmerada brillantez, ofreciendo una inteligente introducción que, junto con las notas, una entrevista al propio Ashbery y la excelente lectura epilogal de Jordi Doce, ofician de inmejorable guía de lectura. Una edición magistral para un libro que, "en algún sitio entre el cielo y ningún lugar", sigue siendo ferozmente asombroso.

Temporada de estatuas

MANUEL RICO
En: Babelia. Madrid: 15 de enero de 2011. www.elpais.com
La estatua es para el gran poeta colombiano Juan Manuel Roca (Medellín, 1946), la expresión material del arte. Pero de un arte vivo, en transformación, en el que sus componentes interactúan, evolucionan. Así como, tal y como él afirma recreando palabras de Miguel Ángel, en todas las piedras "Hay una estatua dormida, / Que basta con quitar lo que sobra / Para encontrarla", los poemas de Temporada de estatuas son las "estatuas dormidas" que viven en el interior del lenguaje. Esa pulsión convierte la primera parte del libro, al que aporta el título, en una original y poliédrica reflexión sobre el arte y su sentido y sobre el proceso creador vinculando su propia labor con la creación ajena: Juan Manuel Roca medita y escribe a partir de la contemplación, la lectura o el recuerdo de algunas de las más emblemáticas obras de la Historia: un poema de Simic o de Brodsky, un lienzo de Goya, el busto de Lewis Carroll, la suite Vollard. A medida que el libro avanza, los poemas se despojan de referentes culturales y van aproximándose al núcleo de la existencia, al límite entre vida y muerte, un límite que no es otro que el que muestra la muerte ajena (estremecedor poema 'Balada de los amigos muertos') para acabar tanteando los fantasmas de la propia memoria en poemas como 'Las malas compañías' o 'La pañuelería'. Esos textos son la antesala de la segunda parte del libro, en la que aborda una suerte de viaje por distintos escenarios, la mayor parte lugares arraigados en la infancia. En ese recorrido, como en algunos poemas de la primera parte, hay una inclinación hacia las periferias, hacia los cines de barrio desaparecidos, hacia el mundo lateral de las ciudades: "Aún no sabíamos que nuestra extrañeza / Venía de que todo niño es extranjero, / Alguien que vive en una eterna periferia". Juan Manuel Roca juega con las palabras, ironiza, las desacraliza y las carga de emoción, una emoción estética y sentimental que dota de singularidad a su poesía y, sobre todo, la ayuda a establecer un pacto de complicidad y cercanía con el lector.

Temporada de estatuas

Juan Manuel Roca
Visor. Madrid, 2010
117 páginas. 20 euros

Yo quisiera llover

ANTONIO ORTEGA
En: Babelia. Madrid: 15 de enero de 2011. www.elpais.com
Desde que en 1996 publicara Fuegos con limón, Fernando Aramburu (San Sebastián, 1959) es un narrador de personalidad fascinante y elocuente. Hasta entonces había publicado dos libros de versos que, con otros cinco inéditos, fueron recopilados en Bruma y conciencia (1993), provisional obra completa de poemas escritos entre 1977 y 1990. Creía el prosista que esa etapa estaba acabada, declarándola "póstuma", y escribiendo contados poemas desde entonces. Esta antología vuelve sabiamente sobre una escritura poética que ha encontrado en la narrativa un nuevo modo de expresión. Verso y prosa varían en su manera verbal, en el "voltaje de la expresión", pero ambos nacen de un esfuerzo lingüístico y un compromiso de calidad necesarios en una escritura entendida como un "logro verbal de la conciencia". Se reúnen aquí 74 poemas, incluidos seis aparecidos en revistas y dos inéditos, seleccionados y prologados certeramente por Juan Manuel Díaz de Guereñu. El poema como acto posible de comunicación, un sobresalto, el estremecimiento de una emoción tan efímera como el tiempo: así desde el primero ("Ya nace de pronto / un poema. Tiene / cadenas y tiempo") hasta prácticamente el último ("Cantó, canté, cantaron / y atrás quedó sin ellos / su voz, mi voz, el fruto / caído por el suelo"). Un regalo fugaz y esperanzado, palabras portadoras de un deseo: "Tan sólo despertad si acaso el daño / de un hombre os solicita para deciros como suyas / en soledad de su dolor y de su vencimiento". Palabras que deshacen los límites de la vida y del tiempo, compartiendo el dolor y el desasosiego en la sabia belleza de un verso fruto del trabajo obstinado y del azar: "Mi sueño es un caer, es un caer / que moja en la desamparada tarde / los muros / cenicientos, las lápidas, los rostros". Esta antología recupera un poeta ambicioso e imaginativo, reflexivo y exigente, meticuloso y sin convencionalismos, capaz de dejar al lector justo ahí, "en ese ignoto sitio gris / por causa de algo a medias / entre la seducción y la agonía".

Yo quisiera llover

Fernando Aramburu
Edición de Juan Manuel Díaz de Guereñu
Demipage. Madrid, 2010
144 páginas. 14 euros

Ambos mundos. Poesía 1988-2009

JON KORTAZAR
En: Babelia. Madrid: 15 de enero de 2011. www.elpais.com
La editorial A Trabe de Oviedo publica, en la colección Grand Tour que merece mayor difusión, la compilación poética Ambos Mundos. Poesía 1988-2009 de Xuan Bello (1965), uno de los principales renovadores de la literatura en lengua asturiana en edición. Conocido por su obra en prosa, inclasificable y original, en su difundida Historia universal de Paniceiros (2002), la obra poética apareció en el primer tramo de su creación literaria. Ahora esta recopilación, con traducción al castellano, permite ahondar en el museo de imágenes del escritor. En su poesía puede observarse un tono elegiaco, puesto que el poeta muestra su querencia por el tema del paso del tiempo, y una veladura simbolista, expresada en notas que aparece en la lectura de la naturaleza ("soy esta tarde simbólica y triste"). Sin embargo, el verso "Jerusalén levantada en la palma de la mano de un niño", que pertenece al poema 'Paniceiros', dibuja los dos ejes sobre los que se levanta su poesía. La evocación de la infancia ("la voz más pura de la infancia") resalta un mundo perdido, a la vez que remueve la conciencia del poeta, que se lanza a la búsqueda de un mundo ideal y literario, representado en la Jerusalén, imagen de otro mundo. Ambos mundos representa varias tensiones que se muestran en el libro: lo conocido y lo imaginado; lo vivido y lo leído; la memoria y el olvido; la vida que fue, infancia, y la que vendrá, ceniza y muerte. Por eso hay tanta referencia al doble en este libro. Ahí se alza un poeta que se muestra en una identidad múltiple, porque es de ningún sitio, y pudiera llamarse Joâo Velho, Jean Vieilh, John Oldman, para darse cuenta, al final, que es "un río que fluye hacia la nada".

Ambos mundos. Poesía 1988-2009

Xuan Bello
Edición de Marcos Tramón
y José Luis García Martín
Trabe. Oviedo, 2010
243 páginas. 15 euros

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