LA RAZÓN DE UN NUEVO BLOG DE GESTIÓN CULTURAL

Ante la avalancha de información cultural noticiosa que recibimos diariamente gracias a la colaboración que me proporciona Arturo Álvarez D'Armas, poeta, fotógrafo y promotor cultural venezolano, así como otros valiosos amigos colaboradores, hemos decidido abrir un nuevo blog de promoción y gestión cultural. Sean bienvenidos todos los amigos interesados en promover la cultura y el arte en general. Pueden enviarnos sus colaboraciones, las cuales subiremos a este blog como entradas tan pronto como las recibamos. Quienes deseen colaborar pueden dirigirnos sus trabajos a nuestro correo personal: renedayre@gmail.com René Dayre Abella. Autor y promotor cultural.

lunes, 28 de febrero de 2011

HAVANAFAMA presenta : X Festival Latinoamericano del Monólogo "Teatro a una voz"


Havanafama
HAVANAFAMA
PRESENTA:

X Festival Latinoamericano del Monólogo 2011 "Teatro a una voz"


 X Festival Latinoamericano del Monólogo 2011
"Teatro a una voz" 

LUNES,   28 DE FEB. MARTES 1, MIERCOLES 2 Y JUEVES 3 DE MARZO
TALLER DE MAQUILLAJE Y CARACTERIZACION CON LA PROFESORA ADELA PRADO
SOLAMENTE $30 DOLARES TODAS LAS SESIONES. ( 7:00 PM) HAVANAFAMA T.E. 752 SW 10 AVE. MIAMI

VIERNES,  4 DE MARZO
NOCHE DE MONOLOGO

ORQUIDEA GIL
"UN PASE A MEJOR VIDA"

RENATO CAMPILONGO
"DIARIO DE UN LOCO"


SABADO, 5 DE MARZO,
TALLER DE VOZ Y DICCION CON VALENTIN ALVAREZ-CAMPOS
2:00PM  EN ARTSPOKEN INF: (786) 319-1716.

SABADO ,  5 DE MARZO
NOCHE DE MONOLOOGOS

 

VIVIAN MORALES
"MARY"

BELKIS PROENZA
"LA CUARTA LUCIA" 



DOMINGO ,  6 DE MARZO
TARDE DE MONOLOOGOS

JOAQUIN VALDERRAMA
"CURVITO TRABALENGUAS"

ISANIEL ROJAS
"EL PROCER"

IVETTE VIÑAS
"CONFUNDIDA"


TODOS LOS ESPECTACULOS DE MONOLOGOS SE PRESENTARAN EN:

 HAVANAFAMA Teatro Estudio
 752 SW 10 AVE. MIAMI, FL.
(786) 319-1716.

domingo, 27 de febrero de 2011

Las Contestaciones de Rafael Cadenas (Nota y selección JMS) TOMADO DE: TalCual


Domingo
Domingo 27 de Febrero de 2011
 |  14
TalCual


Domingo

Las Contestaciones de Rafael Cadenas




(Nota y selección JMS)


En el interior de los poemas de Rafael Cadenas encontramos con frecuencia el uso de versos aforísticos, ese decir directo y lúcido, breve y contundente que busca el centro mismo del significado, de lo esencialmente vertebral. Pero además lo ha realizado como escritura autónoma en una serie de textos condensados, sometidos a la conquista de lo indispensable, que bajo el título de Dichos será publicado muy pronto por la Universidad de Los Andes. En esa y en otras muestras de sus construcciones aforísticas, estas partían y concluían desde sus propias ideas y conceptos, se regían por sí mismas.

Más o menos en paralelo con esos Dichos, el poeta ha venido ensayando en los tiempos más recientes con las que llama Contestaciones, algunas ya publicadas aquí y allá. De hecho sirvieron como lectura en la reciente presentación del libro (La Cámara Escrita 2 / Rostros y decires: Rafael Cadenas) que la fotógrafa Lisbeth Salas ideó sobre él, su vida, sus cercanos, su entorno. Las Contestaciones mantienen el espíritu aforístico pero esta vez con un interlocutor que el propio Cadenas elige. Toma de él unos versos, o un poema breve, o una frase como si le estuvieran dirigidos, y los contesta, es decir, no se limita a responder a lo que sugiere el texto del otro sino que debate con él, lo amplía, lo rebate, lo pone en evidencia en sus contradicciones implícitas, en sus paradojas. De esta manera, las Contestaciones devienen en textos contestatarios.

Para ello se vale en ocasiones de la ironía, en otras del humor negro o sarcástico; a veces del texto poético limpio, o del filosamente crítico, pero siempre acogiéndose a la brevedad, a lo sucinto, a lo sumario, por lo cual resultan escritos casi desnudos del todo, despojados a fondo, que atienden primordialmente a morder el asunto crucial, no se pierden en circunloquios, y en cierto modo inauguran una nueva forma de relación entre los textos que podría llamarse cotextualidad, pues no se trata como en la intertextualidad de usar un texto ajeno para sumirlo en el propio, sino de tomar ese texto para crearle enfrente uno distinto que lo cuestiona e interpela. Los interlocutores en esta cotextualidad son de todo tipo y lugar, representan historias varias y culturas dispares, lo que da lugar al contestatarismo político, pero también al poético, al reflexivo y hasta filosófico, donde prima una agudeza tan punzante que más de una vez se instala en el humor más desternillante.

Así, estas Contestaciones viene a ser un paso más de un gran poeta en un camino plural, asido a su tiempo, ocupado humanamente por el hombre, decidido a revelar deshaciendo mixtificaciones, sin embasurarse en eso que se llama ahora muy gratuitamente "denuncias", y cumpliendo con creces lo que requería Picón Salas de la escritura aforística, que fuese "una desenfrenada fiesta imaginativa", que en estas Contestaciones de Cadenas es todavía algo más, es el emerger del polemista que siempre anida en el fondo de cada gran poeta.

sábado, 26 de febrero de 2011



Breve repaso a la historia literaria de Nigeria
Por Sumaila Isah Umaisha
http://everythinliterature.blogspot.com
- Traducción: oozebap.org . 2008
Este artículo es un breve resumen de la historia de la literatura en Nigeria a través del tiempo. Lo escribí para conmemorar la extraordinaria capacidad literaria del país a lo largo de los años.
En los inicios...
Al principio existía la literatura oral, la base y el origen de la literatura africana. La literatura nigeriana, en concreto, empezó con la tradición oral iniciada por los héroes desconocidos de nuestro pasado literario, como los bardos de la corte, los guerreros, los contadores de historias, los sacerdotes y mucho otros. Los elementos literarios, como el folclore o los proverbios, se originaron por estos "soldados literarios desconocidos". Nigeria debe su buena presencia en la escena literaria internacional a su rica tradición oral.
Surgimiento de la literatura escrita en el norte
La tradición escrita se introdujo en el norte de Nigeria en el siglo XV por los intelectuales y comerciantes musulmanes. La interacción intelectual y religiosa entre éstos y las comunidades autóctonas permitió la adaptación del hausa al alfabeto árabe, conocido como aljamiado. La llegada de misioneros en la década de 1930 con el alfabeto latino consolidó la escritura y dio paso a la emergencia de muchos poetas y prosistas como Abubakar Imam y Sir Abubakar Tafawa Balewa.
Surgimiento de la literatura escrita en el sur
Las regiones sureñas de Nigeria deben su legado literario a las actividades misioneras en la zona desde mediados de la década de 1840, que introdujeron la alfabetización. La necesidad de traducir la Biblia para los nuevos conversos requería un número de publicaciones escritas por los misioneros. Entre las más destacadas de estas ediciones, encontramos la Gramática del idioma ibo (1840) a cargo del misionero Rev. J.F. Schon y el Vocabulario del idioma yoruba (1843) de Samuel Ajayi Crowther, un esclavo liberado y el primer obispo africano de la diócesis del Níger. Estas publicaciones no sólo se emplearon para sus objetivos proselitistas, sino que también sirvieron para la consolidación de la escritura autóctona, donde el folclore y todo tipo de estilos de la tradición oral se trasladaron a la poesía, los relatos y las novelas, especialmente en los idiomas igbo y yoruba.
La primera literatura en inglés escrita por un nigeriano
Antes de que empezara a consolidarse la literatura escrita, un nigeriano se adelantó en la lejana Europa. Olaudah Equiano, un esclavo liberado, se convirtió en uno de los primeros africanos en producir un trabajo literario en inglés. Publicado en 1789 y titulado The Interesting Narrative of the Life of Olaudah Equiano, or Gustava, the African, se trata de una autobiografía donde cuenta cómo fue secuestrado a la edad de doce años de su pueblo, Essaka, próximo a Benín, vendido a un comerciante de esclavos blanco y posteriormente liberado. El libro fue el primeo en mostrar a Europa la realidad del continente y la perversión de la esclavitud. Se convirtió automáticamente en un bestseller, llegando a la novena edición en el año de la muerte del autor, 1797.
La primera literatura nigeriana en inglés
La literatura autóctona escrita en inglés empezó realmente con el pionero y legendario Amos Tutuola en la década de los cincuenta del siglo XX. Su libro The Palm-Wine Drinkard, (1952), sirvió como transición a la tradición literario occidental. Tutola tuvo que abandonar el colegio en primaria debido a la muerte de su padre, lo que perjudicó su dominio del inglés. Sin embargo, esta aparente desventaja se convirtió en un valor añadido cuando la crítica empezó a encontrar autenticidad en su modo de emplear el inglés hablado por la gente corriente de su comunidad.
Sus otros trabajos son My Life in the Bush of Ghosts (1952), Simbi and the Satyr of the Dark Jungle (1955), The Brave African Huntress (1958), Feather Woman of the Jungle (1962), Ajaiyi and his Inherited Poverty (1968), y The Witch Herbalist of the Remote Town (1981). Antes de su muerte, en el mes de junio de 1997, fue profesor en la Universidad de Awolowo, Ife, un honor que confirmó su reconocimiento internacional.
La visión literaria de Nigeria a cargo de los escritores británicos
Los imperialistas británicos que trabajaron en Nigeria pensaban que conocían extensamente la colonia y realizaron trabajos literarios sobre la zona. Uno de estos escritores fue Arthur Joyce Lunel Carey (1888-1957), que trabajó como administrador y soldado en Nigeria desde 1910 hasta 1920. En sus obras, especialmente la novela Mister Johnson (1939), habla de sus experiencias en el servicio civil británico y plasma sus opiniones sobre África y los africanos. Una visión criticada posteriormente por autores como Chinua Achebe. De hecho, como él mismo admitió, Mister Johnson motivó la aparición de su novela más conocida, Things Fall Apart. En ella, Achebe se propuso corregir los prejuicios que Arthur Joyce Lunel Carey plasmó en su libro.
Chinua Achebe fotografiado por Don Hamerman

La aparición de Chinua Achebe y sus coetáneos
A partir de los años cuarenta, el surgimiento de autores como Chinua Achebe marcó un antes y un después en la historia literaria de Nigeria. De esta generación, los escritores más destacados son: Wole Soyinka, Gabriel Okpara, Christopher Okigbo, John Pepper Clarke y Cyprian Ekwensi. Generalmente se les conoce como la primera generación de escritores centrados en los problemas de África, como el colonialismo y el neocolonialismo, y propagando los valores africanos a nivel internacional. En términos políticos, M.J.C. Echeruo señala: "En Achebe y su generación, la agitación política y las especulaciones filosóficas de los años cuarenta dieron sus frutos, mucho antes de lograr la independencia dos décadas más tarde".
El propio Achebe lo confirmó cuando declaró: "Tengo que decir a Europa que África posee pasado, historia, religión, civilización... Hemos reconstruido esta historia para afrontar los estereotipos". Posteriormente, explicó la posición comprometida y combativa de estos escritores: "Europa nos concedió la independencia y acto seguido empezamos a menoscabarla... Esto nos enfureció y empezamos a escribir novelas de desencanto". Esta desilusión quedó plasmada en trabajos como la obra de teatro de Soyinka A Dance of the Forest (1965), y A Man of the People (1966), de Achebe, que conforman oscuras profecías sobre el destino de la Nigeria independiente.
Un legado de protesta
Más que menguar, todos los demonios contra los que la primera generación de escritores luchaba se multiplicaron, provocando un malestar y una miseria generalizada. Por consiguiente, la siguiente generación no tuvo otra elección que utilizar argumentos igual de críticos. Entre los autores más destacados encontramos a Festus Iyayi, Ben Okri, Femi Osofisan, Labo Yari, Odia Ofiemun, Abubakar Gimba, etcétera. Un ejemplo típico de esta literatura de protesta es la novela de Festus Iyayi Violence (1979), donde describe la violencia no sólo como un fenómeno físico, sino como una circunstancia donde al ser humano se le priva de humanidad.
Las novelas Kolera Kolel, de Femi Osofisan (1975), Songs of the Marketplace, de Niyi Osundare (1983), Climate of Corruption, de Labo Yari (1978), Masters of the Board, de Chris Abani (1985), Innocent Victims, de Abubakar Gimba (1988), The Famished Road, de Ben Okri (1992), Questions for Big Brother, de Emman Shehu y Waiting for an Angel, de Helon Habila (2004), hablan con el mismo tono crítico y resentido.
La literatura de la guerra civil
El acontecimiento que se convirtió en la mayor preocupación de los escritores nigerianos de los años sesenta y setenta, además de la multiplicación de todos los males sociales, fue la guerra civil de 1967-1970. Este conflicto, donde perdieron la vida unos 100.000 soldados, afectó a la literatura de muchas maneras. Causó la muerte de uno de los poetas más conocidos, Christopher Okigbo, y provocó daños a muchos otros, como a Wole Soyinka, que fue detenido por criticar las atrocidades cometidas en la guerra.
El aspecto "positivo", si podemos llamarlo así, es que este acontecimiento inspiró a muchos autores, especialmente los directamente implicados. Éstos volcaron su frustración, dolor y experiencia con una cantidad y calidad considerables. Por ejemplo, Amadi escribió una potente novela, Sunset in Biafra (1973), narrando su participación. Otros testigos de esta pesadilla son The Man Died, de Soyinka (1972), Sunset at Dawn, de Chukuemeka Ike (1976), Sozaboy, de Ken SaroWiwa (1985), Never Again, de Flora Nwapa (1976) y Half of a Yellow Sun, de Chimamanda Ngozi Adichie (2007).
Zaynab Alkali

Literatura escrita por mujeres
Las mujeres no han quedado al margen de la literatura nigeriana, y han aportado una importantísima contribución al desarrollo literario de todos los estilos. Todo empezó con Flora Nwapa, la primera novelista nigeriana publicada y la primera mujer en África con un libro editado en Londres.
Su primera novela, Efuru (1966), redefine el lugar de la mujer en la sociedad, y marcó la línea a seguir no sólo para sus obras posteriores, sino también para todas las otras escritoras feministas como Zaynab Alkali. Zaynab, que es una de las primeras escritoras que surgen de la zona norte del país, hizo su debut en 1984 con su novela The Stillborn. Le siguió otra novela, The Virtuous Woman (1985) y los relatos Cobwebs (1987).
Otras escritoras que han destacado son Buchi Emecheta, Zulu Sofola, Mabel Segun y Catherine Acholonu.
Literatura infantil
Escritoras como Christee Ajayi, Remi Adediji, Teresa Meniro y Mabel Segun también han tenido un destacado papel en la promoción de la literatura infantil. Cada una de ellas ha elaborado una decena de libros desde 1973 hasta hoy en día. El antecedente, sin embargo, se remonta a los años sesenta cuando Chinua Achebe y Cyprian Ekwensi escribieron libros para primaria y secundaria. Entre los títulos más famosos destacan Chike and the River (1966), de Achebe; The Passport of Malam Ilia (1960), An African Nights Entertainment (1962), y How the Leopard Got His Claws (1972), de Ekwensi; y Eze Goes to School (1963) de Onuora Nzekwu.
La serie "Pacesetter"
Entre finales de los setenta e inicios de los ochenta, los jóvenes autores tuvieron la oportunidad de publicar sus escritos en la editorial Macmillan Publishing Company. En esta colección, llamada "Pacesetters", cientos de jóvenes de todo el continente africano fueron publicados, entre los cuales los nigerianos, que formaban el grueso del contingente. Entre los afortunados encontramos a Mohammed Sule, autor de The Undesirable Element (1977) y The Delinquent (1979); Helen Obviagele, con Evbu My Love (1980); y Dickson Ighrini que publicó Death is a Woman (1981) y Bloodbath at Lobster Close (1980).
Hoy en día, esta colección ha pasado a la historia y los libros son difíciles de conseguir. De todos modos, los que tuvieron la oportunidad de publicar hicieron sus primeros pasos y algunos han llegado lejos. Entre estos, Mohammed Tukur Garba, autor de The Black Temple (1981) y Muhammed Sule, que en los noventa publicó Eye of Eternity y The Devil's Seat.


La literatura de Onitsha
Entre las décadas de los cuarenta y sesenta, surgió un estilo literario vibrante alrededor del nervio comercial del este de Nigeria, Onitsha. Conocida como "Onitsha Market Literature", la principal característica de este movimiento fue que la mayoría de los escritores eran amateurs y con una educación humilde.
Los libros, ya fueran novelas, obras de teatro, etcétera, solían tener poco grosor (ver imagen superior). Entre los títulos más populares: How to Write Love Letters, How to become Rich and Avoid Poverty y My Seven Young Daughters are after Young Boys. Los libros gozaban de mucha popularidad, especialmente entre los jóvenes. La obra de teatro de Ogali A. Ogali, Veronica My Daughter (1956), por ejemplo, alcanzó un éxito de ventas con 250.000 copias. A pesar de que el género desapareció en el cambiante panorama literario nigeriano, algunos de sus autores, como Ogali y Cyprian Ekwensi, se convirtieron en escritores famosos.
El mercado literario de Kano
Posteriormente, la historia del fenómeno literario de Onitsha se repitió en el norte. Conocido como el estilo de Kano y escrito en el idioma hausa, empezó en la década de los ochenta. Desde entonces, se han publicado más de 700 novelas. Escritores de este estilo, unos 300, están repartidos por todas las regiones del norte, aunque la producción y las ventas se centran básicamente en la ciudad de Kano.
El 40% de los libros hablan de amor, y es por eso que se los conoce como novelas "soyayya" (románticas). Entre los autores más populares están Balaraba Ramat Yakubu, con ocho libros, entre los cuales Budurwar Zuciya y Bala Anas Babinlata que ha escrito, entre otros, Da Ko Jika?. Algunos críticos literarios, como Ibrahim Malumfashi, son de la opinión de que el género quedará desfasado por la proliferación de la industria cinematográfica hausa, que actualmente está despuntando.
Conclusión
A pesar de los cuantiosos problemas que afectan a la escena literaria nigeriana, podemos afirmar que está consolidada y reconocida. La novela Things Fall Apart de Chinua Achebe ha sido traducida a más de cincuenta idiomas en todo el mundo. Por su parte, Wole Soyinka enorgulleció a África cuando consiguió el Premio Nobel en 1986.
Más allá de estos reconocimientos internacionales, los escritores nigerianos también han conseguido, más que otro colectivo, exportar nuestra cultura y tradición a otras partes del planeta. Este hecho fue elocuentemente remarcado por el renombrado crítico literario Charles E. Nnolim: "Nigeria puede sentirse orgullosa de estar en la comunidad internacional gracias a los esfuerzos de sus escritores. Mientras que nuestros políticos y los trapicheos de nuestros negocios han vendido el país al mercado internacional, es a través de los esfuerzos colectivos de los escritores nigerianos que Nigeria permanece redimida y realzada".

Blog de Sumaila Umaisha: http://everythinliterature.blogspot.com

viernes, 25 de febrero de 2011

Vasta biografía de Trotski

Creyente, voluntarista, represor

 
Álvaro Ojeda
EN LA CALUROSA tarde del 20 de agosto de 1940, Trotski dictó su última carta recomendando a un adherente la lectura de un diccionario inglés de argot que había recibido de regalo. Esa mañana había corregido los borradores de un artículo de título prometedor: "Bonapartismo, fascismo, guerra". Parecía encontrarse en buena forma otra vez, luego de sobrevivir al torpe intento de asesinato perpetrado por el pintor David Alfaro Siqueiros apenas tres meses antes. En esa ocasión, su segunda esposa, Natalia, había protegido a Trotski con su propio cuerpo, mientras se escondían debajo de la cama intentando escapar de las ametralladoras de los sicarios de Stalin.

Desde aquel atentado fallido la casa de la avenida Viena se había transformado en una fortaleza: una torre de vigilancia adicional, casetas para la policía mexicana encargada de custodiar la finca, nuevos cuartos para los guardaespaldas de Trotski, ventanas tapiadas, alarmas, mejor iluminación. El grupo encargado de la seguridad del ex comisario político casi no había reparado en el hecho de que la violenta irrupción armada de Siqueiros, había contado con un facilitador que convivía con la familia Trotski: Robert Sheldon Harte. Este estadounidense de 22 años al que todos llamaban Bob, era un tipo popular y había accedido sin demasiados problemas a la intimidad de la casa. Harte fue un caballo de Troya fallido, pero indicó la ruta a seguir. Sylvia Ageloff, secretaria de Trotski, solía ir a cumplir sus tareas acompañada por su novio, un tal Jacson, que pronto se hizo conocido de todos. Participaba en reuniones políticas, defendía las posturas del líder, visitaba la casa a distintas horas para conocer rutinas, costumbres, hábitos. Esa calurosa tarde del 20 de agosto, Jacson se presentó vistiendo una gabardina. Natalia preguntó desconfiada por la necesidad de la prenda. Jacson respondió en forma vaga sobre pronósticos de chubascos y se dirigió al estudio de Trotski en donde éste intentaba ayudarlo con un trabajo sobre los índices de crecimiento económico en Francia. Jacson se colocó a espaldas de su víctima, extrajo un piolet -un pico de alpinista- de la gabardina y lo clavó en el cráneo de Trotski. El largo brazo de Stalin se llamaba Ramón Mercader, fue vitoreado general del KGB en 1960 y falleció en Cuba en 1978.

Razones. El profesor inglés Robert Service (1947) pertenece a la British Academy y con este volumen dedicado a Liev Davidovich Trotski (Yanovka, Ucrania, 1879-México,1940) -hasta los 23 años Leiba Bronstein- completa una trilogía dedicada a estudiar las figuras clave de la Revolución de Octubre de 1917. En las cuatro partes del volumen, en sus 52 capítulos, en las listas de ilustraciones y mapas, en las 86 páginas de notas y de bibliografía seleccionada más un índice onomástico, Service desnuda una afirmación obsesiva: Trotski fue tan canalla como Lenin y Stalin. Sólo se destacó por su erudición, por su notable talento literario y por una oratoria vibrante y brillante, de la que hizo gala al menos hasta su último discurso público pronunciado en la URSS durante el sepelio de su amigo Adolf Ioffe, quien se había suicidado en noviembre de 1927. El 14 de noviembre, pocas horas antes del suicidio, Trotski había sido expulsado del Partido Comunista por un exasperado Stalin, que manipuló una votación dentro de la Comisión de Control Central de dicha organización. Las palabras finales del elogio fúnebre a Ioffe resumen la vida de Trotski, la que había vivido y la que le quedaba por vivir: "Como tú, juramos continuar sin desfallecer y hasta el final bajo los estandartes de Marx y Lenin."
El profesor Service se plantea desentrañar el misterio de la "buena prensa" que todavía rodea a Trotski y lo hace con serena inteligencia hasta cierto punto. El devenir histórico, en concreto la enfermedad y muerte de Lenin en 1924, dejó a Trotski como único opositor de peso frente a Stalin. Justo es decir que la exhaustiva descripción que hace Service de la campaña de Trotski como creador y organizador del Ejército Rojo sin previa experiencia militar, más la derrota sucesiva de tres Ejércitos Blancos (oficiales y tropas zaristas contrarrevolucionarias ayudadas por Inglaterra y Francia durante el año 1919), contribuye a erigirlo en un héroe con tintes homéricos sin necesidad de anteojera ideológica alguna. Incluso puede afirmarse que en la pluma de Service ese Trotski heroico y aventurero, asoma antes: desde su niñez junto a sus ocho hermanos como hijo de un judío analfabeto reubicado por el zar en la provincia de Jersón, cercana en magnitudes rusas a la ciudad de Odessa, en territorios nunca roturados y en donde su padre David prospera y se enriquece. Ese Leiba Bronstein que es dejado a cargo de sus tíos para que estudie en la Realschule de San Pablo en Odessa primero, y que comienza a tomar contacto con los revolucionarios en el último año de sus estudios en la ciudad de Nikoláiev después, es también un héroe razonablemente admirable y puro. Service debería entender que esa saga apasionante no necesita de un piolet o de un mártir propiciatorio y adecuado. Igual sensación deja su historia de amor con Alexandra Sokolovskaya, que incluye: la lucha contra la Ojrana (la policía secreta del zarismo) prisión, deportación y fuga de Siberia (la ciudad en donde estaban exiliados se llamaba Ust-Kut y es casi inhallable en los mapas) más el plus de dos hijas abandonadas junto a su madre en el antedicho territorio por el revolucionario Trotski en 1902. Hasta ahora una novela de Tólstoi. Ese personaje llamado Trotski, revivió en su libro Mi vida (de 1930) estos episodios con maestría literaria indudable. Son otros momentos los que no deberían olvidarse en relación con su figura y esos sí dejan perplejo al lector. Podría decirse que hasta el abandono de Alexandra, su bella y joven esposa y de sus dos hijas -Zina y Nina- en Siberia en 1902 para encontrarse con Lenin en Londres, Trotski es un personaje perfectamente admirable. Al igual que Trotski acaso Service pague un tributo excesivo a su ideología.
Oscuridades. Service avanza con moroso cuidado por la descomunal, casi inhumana biografía de Trotski: encuentro con Lenin, exilios políticos permanentes, fundación del primer diario Pravda (Verdad) en Viena en 1907, nacimiento de sus dos hijos varones, su consolidación como publicista de la revolución de 1917, el cargo de Comisario de Asuntos Exteriores que lo lleva a negociar la paz con Alemania en Brest-Litovsk en 1918 y la guerra civil de 1918-1919.
Aquí la proclama vociferada hasta el hartazgo se encarna, el eslogan aterriza y se vuelve tarea. Y aquí Trotski muestra sus dos peores renuncios. El 14 de marzo de 1918 y ante la insistencia de Lenin, es nombrado Comisario del Pueblo para Asuntos Militares. Estaba al mando. Tenía el poder militar para salvar la revolución del levantamiento Blanco y lo hizo. En su famoso tren (4 locomotoras y 2 conjuntos de vagones completos, más soldados, imprenta y banda militar) recorría el frente de batalla. El Ejército Rojo a su cargo obtuvo su primera victoria: salvaguardó Sviyazhsk a orillas del Volga y tomó Kazán el 10 de setiembre de 1918. Algo nuevo asomaba en su personalidad. Informaba a Lenin que no podía llevar adelante una guerra sin piedad por carecer de recursos. Trotski creó el 2 de setiembre de de 1918 el Consejo Militar Revolucionario de la República con poderes difusos para operar entre los comisarios políticos y los mandos militares. Se reservó para sí mismo la presidencia y pese a las quejas Lenin lo respaldó. La barbarie se desató en Ucrania. "Tanto los rojos como los blancos tenían problemas con los campesinos, que se habían organizado en bandas de guerrilleros. Conocidos como el Ejército Verde, luchaban en defensa de los derechos rurales. Rechazaban las exigencias que se les hacían en cuanto a levas forzosas. Los verdes operaban en la mayoría de las provincias. A veces los dirigían los anarquistas o los socialistas revolucionarios. Y en algunas áreas como Ucrania constituían contingentes de decenas de miles de hombres." Trotski volvía a los paisajes de su infancia pero no fue un regreso amable. Telegrafió a Moscú y aclaró cuál iba a ser su política contra esta mezcla de anarquistas y campesinos: "la primera exigencia es una purga radical en la retaguardia, especialmente en grandes centros: Kiev, Odessa, Nikoláiev, Jersón." Service agrega: "Solicitaba envíos de hasta dos mil nuevos militantes de la capital. Argüía la necesidad especial de unidades de la Cheká (policía política) completamente fiables."
El otro baldón en la carrera de Trotski está relacionado con la represión de los marinos de la base de Kronstadt que se habían levantado expresando algunas reivindicaciones básicas: libertad de expresión, de reunión, convocatoria a elecciones en las que pudieran participar anarquistas, socialistas revolucionarios y campesinos y una reformulación de los soviets como esencia de la revolución. Estos marinos -pese a las afirmaciones de Trotski- eran los mismos que habían salvado a la revolución en 1917 convocados por el propio Trotski. La represión fue debidamente enterrada, porque beneficiaba la centralización burocrática del régimen comunista. Según Service, la llegada de Víctor Serge a Francia en 1936 escapando del terror estalinista, refrescó la memoria marchita. Serge era un trotskista confeso y pese a que pretendía mantener buenas relaciones con su líder no olvidaba la represión de los marinos. El Ejército Rojo atacó a sus antiguos camaradas el 7 de marzo de 1921. Al frente del ataque se encontraba el general Mijaíl Tujachevski, purgado por Stalin en 1937. La ciudadela de Kronstadt cayó a los diez días de combate. Las bajas del Ejército Rojo están relativamente claras y llegan a los 10.000 soldados. Entre los marinos alzados la cifra todavía es muy discutida pero durante el combate algunos oficiales del Ejército Rojo desertaron y otros fueron obligados a luchar a punta de pistola.
Trotski permaneció en silencio sobre la represión sangrienta de estos camaradas. Fue su hijo mayor Liev quien emprendió la tarea de limpiar el nombre de su padre. El resultado iba en el rumbo de siempre: "Liev siguió la interpretación de su padre. Así declaró que la dirección central de los bolcheviques había tenido todas las razones para creer que una conspiración internacional se instigaba contra ellos." La vasta biografía de Service permite reflexionar sobre algo más crucial que la perplejidad del autor sobre la conducta brutal de Trotski, no demasiado diferente de la llevada adelante por su enemigo y a la postre asesino, Stalin. La biografía permite plantear la posibilidad de una revolución respetuosa de los derechos humanos en sus fines declarados y en sus métodos tangibles. En este punto la reivindicación de Trotski como un poderoso escritor y un intelectual de nota, juega en contra del personaje. También es cierto que ante el peligro del nazismo Trotski realizó propuestas de una sagacidad no demasiado común en la Europa de la época. Planteó por ejemplo, la necesidad de implementar alianzas muy amplias -con liberales y socialdemócratas- para hacer frente al peligro inminente. Incluso en 1933 aventuró la eventualidad nada distante de una alianza entre Stalin y Hitler que redundaría en ventajas mutuas para ambos genocidas. Service señala a texto expreso que desde el punto de vista cultural y con la excepción de Winston Churchill, Trotski carecía de rivales de fuste intelectual entre la clase política europea. Si esto puede considerarse como una opinión justa, y tomando en cuenta las solitarias advertencias de ambos líderes - Churchill y Trotski- sobre el creciente nazismo, la reflexión que surge es otra: la crítica de Service y su documentado libro, puede ser demasiado ubicua y sesgada. Dicho de otra manera, lo que en Stalin era vulgaridad, patología, inmoralidad, en Trotski pudo ser cálculo, frialdad, arrogancia. El lector deberá decidirlo.
TROTSKI. Una biografía de Robert Service. Ediciones B, 2010. Barcelona, 735 págs. Distribuye Ediciones B.

Trotski modelo

ROBERT SERVICE transcribe las memorias de la escultora inglesa Clare Sheridan -prima de Churchill- mientras Trotski posaba para su propio busto en Moscú en 1920. El ambiente de seducción es indisimulable. "Sin dejar de mirarme, dijo: `Cuando aprieta los dientes y lucha con su trabajo, sigue siendo una mujer (vous ètes encore femme)`. Yo le pedí que se quitara los quevedos, porque me despistaban. Eso es algo que le molesta mucho, dice que se siente désarmé y absolutamente perdido sin ellos. Cuando se los quitó era como si le hubiese dolido de verdad. Se han convertido en una parte de él y cuando no los lleva le cambia la personalidad. Es una lástima porque estropean una cabeza que de otro modo sería de lo más clásica. Abrió la boca y chasqueó los dientes para enseñarme que la mandíbula estaba torcida. Cuando lo hizo me recordó el gruñido de un lobo. Cuando habla se le ilumina la cara y los ojos le centellean. Los ojos de Trotski son famosos en toda Rusia: le llaman `el lobo`. La nariz también la tiene torcida parece como si se la hubiera roto. Si fuera recta la línea desde la frente sería perfecta. Ese rostro es el de Mefisto. Las cejas se le levantan en ángulo y la parte inferior de la cara acaba en una barba afilada y desafiante." Service agrega otros datos: "Resulta obvio que a la artista le gustaba su modelo; él seguro que sabía a qué jugaba cuando, ya en plena noche, en la tenue luz de su oficina, consintió en desabrocharse la guerrera y la camisa que llevaba debajo para descubrir `un pecho y un cuello espléndidos`. También se levantó y cruzó el despacho para ponerse tras ella, con las manos en sus hombros. No era un comportamiento totalmente inocente."

Trotski escritor

"ME HABÍAN ASEGURADO que los telegramas iban por un alambre, pero yo veía por mis propios ojos que el despacho lo traía de Brobinets un mandadero a caballo, a quien le daban por el servicio dos rublos y cincuenta cópecs. Los telegramas eran papeles como una carta con unas cuantas palabras escritas a lápiz. ¿Cómo iba a pasar aquello por un alambre? ¿Lo empujaba el viento? Me dijeron que venía por electricidad. Pero eso lo ponía todavía más oscuro. Mi tío Abram se esforzó un día por aclararme el misterio.
-Mira, por el alambre pasa una corriente y marca signos en una cinta de papel. ¡A ver, repítelo!
-Por el alambre pasa una corriente -volví a decir yo- y marca signos en una cinta de papel.
-¿Lo entiendes?
Sí, lo había entendido…
-Pero entonces, ¿de dónde sale la carta? -le pregunté, con el pensamiento puesto en el papelito azul del telegrama.
-La carta viene aparte -me contestó el tío.
Yo no me explicaba para qué la corriente, si la carta viajaba a lomos de un caballo. Mi tío empezó a enfadarse.
-¡Déjate estar de cartas, chiquillo! -me gritó-. ¡Estoy explicándote el telegrama, y tú dale que dale con la dichosa carta!
Y el misterio se quedó sin aclarar."
TOMADO DE: http://www.elpais.com.uy/suplemento/cultural/creyente-voluntarista-represor/cultural_548853_110225.html

miércoles, 23 de febrero de 2011

Havanafama
HAVANAFAMA
PRESENTA:
X Festival Latinoamericano del Monólogo 2011 "Teatro a una voz"


       X Festival Latinoamericano del Monólogo 2011
"Teatro a una voz" 

JUEVES  24 DE FEBRERO
PRESENTACION ESPECIAL DE LA COMPAÑIA GALIANO 108
UN HOMENAJE A TOMAS GONZALEZ, DRAMATURGO, DIRECTOR Y ACTOR CUBANO RECIEN FALLECIDO.
PRIMERA PARTE:
"LAS BODAS DE ELECTRA" CON VIVIAN ACOSTA
SEGUNDA PARTE:
CONVERSATORIO SOBRE EL ACTOR QUE INCLUYE IMAGENES DE PERSONAS QUE LO CONOCIERON.

SABADO 26 DE FEBRERO
NOCHE DE MONOLOGO

MIRLA PEREIRA
"LA CITA"

DIRECTAMENTE DESDE ANDORRA,
FRANK PRIETO
"PRESO"

DOMINGO 27 DE FEBRERO
11:00 AM
TALLER DE MAQUILLAJE Y CARACTERIZACION CON LA PROFESORA ADELA PRADO
CONTINUA EL LUNES, 28, MARTES 1, MIERCOLES 3 Y JUEVES 4 DE MARZO
SOLAMENTE $30 DOLARES TODAS LAS SESIONES

DOMINGO 27 DE FEBRERO

TARDE DE MONOLOOGOS

PAUT WILLIAMS
"DON CASTO EN LA PEQUEÑA HABANA"
  
MARCIO CONCEICAO
"EL DADO JOB"

ALBERTO DANUZIO
"LA VIDA"

JOHN CHAVEZ
"EROSTRATO"

TODOS LOS ESPECTACULOS DE MONOLOGOS SE PRESENTARAN EN:

 HAVANAFAMA Teatro Estudio


 






PARA RESERVACION E INFORMACIONES:
HAVANAFAMA TEATRO ESTUDIO
752 SW 10 AVE. MIAMI
(786) 319-1716)  

martes, 22 de febrero de 2011

Nuevo poemario de Ida Vitale

"Luna llena, tierra vaciada"

Alfredo Fressia


LOS CAMINOS más arriesgados de las artes literarias suelen internarse en el mar de la poesía, siempre lleno de celadas tras los cantos de la sirena. Y por eso es necesario desprenderse de muchas cautelas para ser poeta. Nuestra mayor imprudente, Ida Vitale (Montevideo, 1923), lo sabe y lo dice en Mella y criba, su más reciente poemario. "Perdida en la espesura/ del lenguaje", recuerda a Hansel, el personaje de lo hermanos Grimm, condenado a perderse en el bosque, y que dejaba piedras (un día, por su mal, dejó sólo migas) para volver por el laberinto. Y concluye: "Y sigues penetrando/ en la floresta silenciosa,/ aunque la veas cerrarse/ tras tus pasos" ("El lenguaje de Hansel").
La imprudente aventura de los poetas, sin embargo, debe contar con una meditada concepción de su tarea, un modo de armarse para no sucumbir en la floresta del silencio. El 5 de julio de 2010 la Universidad de la República del Uruguay atribuyó a la poeta el Doctorado Honoris Causa. Agradeciendo el tardío homenaje, Vitale habló entonces de "la poesía, tal cual yo la entiendo, esa parcela que para muchos es algo impreciso, homogéneo y vagamente desdeñable por su clara inutilidad o una precipitación de ingeniosidades morales y que para mí es precisa, distinta en todas sus partes y básica para el espíritu, como la música".
La poesía como aventura del espíritu, de estirpe platónica a veces, creada a partir de un lenguaje preciso y musical, he ahí una reseña de toda la obra de Vitale, una actitud frente al lenguaje que el lector reencuentra en su reciente publicación. Se trata de una cincuentena de poemas organizados en seis partes, casi tropismos o manchas temáticas que parten de un "Pequeño teatro familiar" y de algunas "Ciudades" recorridas (y entre las cuales reaparece Montevideo con "el palimpsesto de la trampa"). Por breve, y por exhibir muy directamente la "firma" Vitale, se puede citar de estas primeras composiciones del libro "Amar a un conejo": "Te dieron un conejo./ Te dejaron amarlo/ sin haberte explicado/ que es inútil amar/ lo que te ignora".
Pero el mundo animal, así como la carga moral implícita en el tema ecológico, que atraviesa el poemario, se vuelven temas centrales de la tercera parte, "Luna llena, tierra vaciada". Al lenguaje como eje temático ("Armas", la cuarta serie) le seguirá una "Visión oscura", que no elude el tema de la muerte, o de un desaparecer, hasta llegar a "Lo firme", la última parte.
FRACTURA IMPREVISTA. Son todos movimientos temáticos presentes en otros poemarios de la autora, quien decididamente no busca aquí la novedad, sino que más bien se reencuentra en una primera persona con una fuerte carga autobiográfica, donde está incluido el exilio. Es bajo esa clave que se deben leer menciones como "la senda del desastre/ que te ha tentado siempre/ a avanzar por lo oscuro" ("Proteo"), o el obsesivo tema del recuerdo y el olvido, necesario este último para sobrevivir (la dialéctica recuerdo-olvido llega a componer un texto, "Círculo muy vicioso", que se va desconstruyendo como estructura poemática: "recordar el olvido/ abre la calma./ Y basta"). La conocida vigilancia de la inteligencia en la obra de Vitale no entra en tensión con la llamada intuición poética, más bien se sirve de ella para dar cuenta del mundo, para anticiparlo (y se atribuye con frecuencia una función ética) o dejar testimonio (una función histórica y documental, autorreferenciada a veces).
En noviembre de 2009 la autora fue galardonada en México con el premio Octavio Paz. También en su discurso de agradecimiento, el 20 de abril de 2010, decía Vitale: "Nuevas experiencias, un paisaje diverso nutren vida y poesía. Siempre he pensado en las posibles variaciones del destino y de la escritura a partir de una discontinuidad en la línea que se creía inalterable. Una fractura imprevista y surge la deriva en el rumbo que parecía prefijado". Es uno de los modos de entender el título que la autora dio a su actual poemario. La poesía es siempre mella -y hará mella- si realmente surge de una "fractura", de una "discontinuidad", un desvío de rumbos que conduce a algunos escritores por ese camino riesgoso. Pero la deriva no será poesía si no pasa por la criba, otro duro ejercicio de selección, agravado por la soledad en que debe ser realizado. En ese sentido, Mella y criba podría designar más que este único poemario, y aventurarse a denominar toda la obra de Vitale, nacida de una mella y siempre sometida a criba severa.
Es claro que la mella no implica necesariamente la amargura, y aquí hay lugar para "Mi homenaje", en "Lo firme", un homenaje a muchos seres del mundo, incluido "A quien en su país desvencijado/ ose decir su parecer riesgoso". Y hay música, como la de los endecasílabos citados, composiciones en heptasílabos, que en algún caso se organizan en alejandrinos ("Relicarios"), poemas en hexasílabos ("Invierno"), o ese ritmo tan característico en los versos de nueve sílabas de "Luna llena, tierra vaciada" ("Blanco talón nunca alcanzado"), ya que la mella y la criba son obra "para el espíritu, como la música".
MELLA Y CRIBA, de Ida Vitale. Editorial Pre-Textos, 2010. Madrid, 80 págs.

Tres poemas

Ida Vitale

Relaciones triangulares

Hace un rato
que en la encina cercana
protesta un grajo.
Mi vecina, la gata
blanquinegra e inaudible,
asoma en la ventana.
Mira al árbol
y encerrada imagina
la aventura riesgosa.
Mira al grajo y me mira.
No sabe a quién apoyo.
Para alguien que no existe
un raro trío hacemos
en tres lenguas distintas,
dos silencios y el ruido
del grajo inaccesible.

Menisco

Por donde pasa el peso de la vida
algo falló, falleba mal cerrada
y entró un poco de mal, no lo terrible.
Un desnivel de piedra y un descuido:
la porosa sustancia, el no visto
cartílago, almohadilla ignorada
entre frágiles cóndilos, tan útiles,
se desgarró, en su secreto nido.
Como pasaron años, tan clementes,
es justo, ahora, que la muerte llame,
con este sobrio, casi mudo aviso.

La sutura

Tan sutilmente fina,
podría ignorarse
la peligrosa falla que tira
de los secretos hilos
y a partir de un instante
invade la labor tejida.
¿Qué puedes
por el desmoronado diseño?
Ahí está el corte
que progresa escondido
bajo la sutura lograda,
también fina.
Temo ya no saber hacer
lo que no debe verse
aunque
irse del mundo
pida dejar algo
-como sea-
en pago de la ausencia.
TOMADO DE: http://www.elpais.com.uy/suplemento/cultural/-luna-llena-tierra-vaciada-/cultural_547484_110218.html
San Basilio de Palenque, Colombia

Crónica de una América africana

Leticia Feippe
UN ÓMNIBUS rojo, decorado con espejos, pompones e imágenes de la Virgen María parte del mercado de Bazurto, en Cartagena de Indias. Al ritmo de la cumbia y el vallenato, atraviesa zonas suburbanas donde abundan las casas de bloques, la gente en la vereda, los puestos de fruta y los de llamadas a celular, tan frecuentes en Colombia. Cuando se detiene en un baldío conocido como el Terminal, algunos pasajeros bajan para subir a otro ómnibus con destino Mahates. También suben vendedores de pan, frutas, agua y películas en dvd. El conductor ata con un nudo lo que resta del cinturón de seguridad y arranca. Cuando llega al pueblo de Malagana, algunos pasajeros dejan el ómnibus y suben a las motos-taxi que aguardan en la parada. Van a San Basilio de Palenque, conocido como el Primer pueblo libre de América.
Es un día especial, el primero del Festival de Tambores y Expresiones Culturales de Palenque. Pero Palenque también es especial por otro motivo: en el 2005, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró a este pueblo de afrodescendientes Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.
En la plaza principal, la estatua de Benkos Biohó es más que elocuente: un grito en su cara, la mano hacia el cielo y las cadenas rotas. Biohó, líder histórico del pueblo, nació en Guinea Bissau y fue vendido como esclavo en Cartagena en 1596. Según la tradición oral, había sido un monarca en África. A fines del siglo XVI huyó, dirigió un levantamiento de poco más de 30 personas y fundó un pueblo que resistió los intentos de destrucción ordenados desde Cartagena, gracias a la destreza con que sus habitantes se desenvolvían en la ciénaga de la Matuna. Luego de años de lucha, logró una tregua en 1612 o 1613. Pese a esto, seis años después, Biohó fue detenido en Cartagena tras una riña y el gobernador mandó ahorcarlo. Murió en 1621.
ÁFRICA EN AMÉRICA. En Palenque viven tres mil quinientas personas pero debido al festival hay más. Algunos llegaron en el ómnibus que entra a las diez de la mañana, otros lo hicieron en las motos y luego, a las cinco de la tarde vendrán más en el segundo y último ómnibus que llega hasta el Centro. Los que no son de allí saludan a sus conocidos y buscan dónde quedarse. A las dos de la tarde, cerdos y mulas transitan mansamente calles de tierra cercanas al Centro.
Ana y Sofanor están de visita en casa de Socorro y conversan junto a la puerta. Socorro vive en una casa de adobe cerca del arroyo. Tiene dos habitaciones, dos camas grandes en las que duermen ella y tres niños, un fondo, una letrina. De las paredes del estar, que es también comedor y cocina, cuelgan cacharros y palanganas, cuidadosamente ordenados. Apoyada contra la puerta que da al fondo descansa una escoba casera. Hay portarretratos con fotos de las hijas de Socorro y Michi. Ésta trabaja en un parque cerca de Santa Marta y visita Palenque cada par de meses. También se ve un diploma escolar de María del Mar, una de las niñas. Sobre un cartón, al lado del ventilador, duerme la siesta un niño pequeño. Es hijo de Michi con otra mujer pero se queda con Socorro porque su madre está de viaje, trabajando. Cuando el niño despierta, Socorro lo abraza, le da un plato de arroz y dice que él tiene dos mamás. Socorro es amable. A quienes considera amigos o amigos del padre de sus hijas les ofrece comida, un lugar en su casa, agua. El agua corriente es un bien preciado en Palenque ya que no siempre está disponible. Depende del día y de la zona. No abunda en las casas, no existe en muchos baños.
Sofanor improvisa un recorrido por los principales sitios de Palenque: el arroyo donde muchas palenqueras lavan su ropa, el cementerio, la iglesia, la policlínica y el Centro.
En la calle principal se encuentra con Manuel Pérez, integrante de la Asociación de Productores Agropecuarios, Dulces Tradicionales y Servicios Etnoturísticos (ASOPRADUSE). Manuel saluda a un músico argentino que acaba de llegar. El músico grita emocionado: "¡Bienvenidos a África!".
En el pueblo hay muchos niños corriendo, jugando, bailando. "Propendemos a mantener la especie humana", bromea Manuel. Hay quienes tienen doce hijos o más y no es raro que los palenqueros pregunten al extranjero "¿cuántos hermanos tiene usted?" y luego, "¿y cuántos viven?".
Según Claudia Perilla, doctora de la policlínica, en Palenque hay muchas madres adolescentes. Hoy se procura que controlen sus embarazos y que vayan al ginecólogo en Cartagena si son primerizas. El centro de salud tiene dos camas y tres veces por semana va un dentista. La ambulancia se comparte con el pueblo de Malagana.
Sofanor saluda a la doctora y camina hasta su casa, donde su madre cocina con leña una sopa de carne, papa y topocho, un tipo pequeño de plátano. Mientras la sopa se calienta, la madre de Sofanor explica cómo se preparan el arroz con coco y el jarabe de totumo. En el living, Ángela Hernández, tía de Sofanor, mira una película cuya imagen no se ve del todo bien. Ángela dejó de trabajar debido a su edad. Hasta hace poco tiempo, vendía fruta en Cartagena. "Las viejas de antes llevaban 200 o 300 guineos en la cabeza", cuenta su sobrino. Ángela se coloca en la cabeza el latón que solía usar. Lo sostiene en perfecto equilibrio. Luego sirven la sopa. Simple, deliciosa.
PATRIMONIO LINGUÍSTICO. Además del español, los palenqueros hablan la lengua que surgió hace unos 400 años entre los esclavos que venían de diversos sitios y que huían hacia los palenques. "Antes, la gente del color suyo se burlaba y hasta el papá suyo se molestaba si hablaba esa lengua que era un espectáculo", dice Sofanor. Ahora la situación no es la misma y la lengua también se enseña en la escuela. De camino hacia el Centro, Sofanor saluda a un hombre de 80 años y le pide que hable en lengua. El hombre dice que no al principio pero luego accede entre risas.
Armin Schwegler, lingüista de la Universidad de California, sostiene que en la última década, la lengua se ha convertido en un símbolo de orgullo local y está resucitando palabras de origen africano. Según Schwegler, si bien la mayoría de las palabras es de origen latino, es posible ver la influencia de la lengua bantú llamada kikongo en las prenasalizaciones. "Dos", se dice "ndo", "bala" se dice "mbala". La segunda persona del singular "bó" parece uruguaya.
Manuel cuenta que en Palenque se educa para transmitir elementos culturales de los antepasados. "Se enseña la lengua, cómo sembrar, cuándo cortar un árbol para hacer madera", dice. Luego se despide con la frase: "Pá uto begá loke bó ke miní pandi Palenge, suto lo ke tá ki a senda kombilesa sí; asina ke bó polé miní kuando bó kele". "Para la próxima vez que vengas a Palenque", traduce, "todos nosotros, los que aquí estamos, somos tus amigos; así que puedes venir cuando quieras".
PATRIMONIO RITUAL. Murió un familiar de Sofanor, un hombre joven al que han vestido de amarillo. En la casa, las mujeres saludan a quienes llegan a dar sus condolencias. En la vereda de enfrente, los hombres conversan en una ronda. En el patio, un amplificador espera la noche. Es para poner la música que le gustaba al fallecido.
En Palenque, los velorios se extienden más allá del día del sepelio. Duran nueve noches. El ritual que los caracteriza y que también es un ritmo musical se llama lumbalú y significa "dolor colectivo". Del ritual participan familiares, amigos e integrantes del grupo social al que pertenecía el fallecido. Este grupo, llamado kuagro se forma en la infancia de acuerdo a la edad y zona de residencia de la persona, se mantiene durante toda la vida y tiene una participación activa en la preparación del velorio.
El lumbalú incluye música, baile, comida, bebidas, anécdotas, bromas, lágrimas y juegos. Algunas mujeres cocinan para todos, otras lloran, cantan y se comunican con los espíritus para que den la bienvenida al fallecido. Los tambores operan como nexo.
Según la antropóloga Laura Morales, quien hizo su tesis de grado sobre este rito, el lumbalú es un escenario de comunicación entre los ancestros y los palenqueros, tal como ocurre en culturas africanas. En su crónica "Una noche de lumbalú", Morales narra: "los tamboreros (…) tocaban con una fuerza y una vitalidad impresionantes (…). Los llantos que provenían de los cuartos se habían convertido en sonidos muy agudos, de unas características que (…) nunca pensé que una garganta humana pudiera producir".
Una de las cantadoras emblemáticas de lumbalú es Graciela Salgado, integrante del grupo "Las alegres ambulancias". Mientras fuma un cigarro y habla sobre una representación que hizo en Washington DC, Graciela recuerda: "Toco el tambor desde que estaba principiando (sic) a gatear".
MÚSICA EN LA NOCHE. Los palenqueros y la música viven en simbiosis. Cumbia, bullerengue, champeta, lumbalú, mapalé, son, chalupa, fandango y porro están presentes en la vida cotidiana de Palenque. Jesús Pérez, director del festival de tambores, explica que, aunque existe una escuela de música y danza (la escuela Batata), allí solo se recopila y perfecciona el conocimiento que los niños ya traen desde sus casas.
Esto se hace visible al caer la noche, cuando cientos de palenqueros bailan cumbia y puya al ritmo de los tambores cerca del escenario. También hay visitantes de otras ciudades que se acercaron por su devoción a la música o por estar vinculados de alguna forma al pueblo. Nyria Ramírez es una de ellas. Luego de trabajar en un proyecto de radio comunitaria en Palenque, se enamoró del lugar. Dice Nyria que allí hay personas que trabajan "para decirse a sí mismos y al mundo entero que en ese rincón de los Montes de María existe un pueblo negro resistente". "Me enamora cada familia que conozco, cada historia palenquera", agrega Nyria, "me enamoran sus hombres de negro azabache, de rostros impresionantemente bellos (…) me enamora su música de sexteto, que lo bailo con el corazón palpitando y mi sangre india hirviendo".
Nyria no disimula su emoción cuando le dicen que puede quedarse en casa de Rafael Cassiani, director del Sexteto Tabalá, uno de los grupos más populares de Palenque, reconocido en toda Colombia.
Cassiani, de 77 años, es músico desde niño. "Desde peladito", cuenta, comenzó a acercarse a los ensayos del sexteto de su tío, a cantar, a tocar las maracas y las claves. Hoy dirige un sexteto que actuó en Estados Unidos, Jamaica, Panamá y Ecuador. Cassiani comenta que está por viajar a Dinamarca y que en Francia sus discos marchan muy bien. Sin embargo, el director del Tabalá vive de la agricultura. "La música no da para vivir", dice. Manuel Valdez, timbalero del grupo, comenta: "el Tabalá tiene mala suerte, todos le prometen muchas cosas pero nadie cumple".
Cassiani camina hasta el escenario del festival. La plaza está llena de gente. Los tambores suenan en el escenario y la gente baila en la calle. Luego del espectáculo, hay una exhibición de documentales sobre la historia de Palenque y sobre la artista plástica Ana Mercedes Hoyos, quien encontró en las mujeres palenqueras una fuente de inspiración.
Durante cuatro días se acercarán al escenario unos dos mil espectadores. Habrá además talleres de música, de peinados y de lengua palenquera, muestras de artesanías, conferencias y un encuentro de medicina tradicional. También un "maratón masculino de la libertad", coordinado por la Escuela de Cultura Física, Recreación y Deporte "Kid Pambelé", nombre que homenajea al Campeón Mundial de boxeo Antonio Cervantes, oriundo de Palenque.
Cuando los documentales terminan, los asistentes al festival no quieren volver a sus casas. Entonces, a pocas cuadras de la plaza, se improvisa una fiesta con tambores y gaitas, un tipo de flauta indígena. "Esto recién empieza" es la frase que más se escucha. Absolutamente todos saben bailar. Sus cuerpos logran movimientos dignos de aplausos. Zoe, una estadounidense que investiga la danza colombiana, baila con los palenqueros como una local. Su pollerín se mueve tan rápido como sus caderas y ella ríe y grita: "¡Estoy trabajando!" Mientras tanto, en casa de Socorro, los niños duermen en una cama grande, tapados con una sábana.
A las tres de la mañana suenan las bocinas del ómnibus que en poco más de una hora saldrá para Cartagena. "Es para despertar a la gente", explica Socorro, mientras se levanta y se abriga con una toalla porque siente un poco de frío aunque la temperatura supere los 25 grados.
En la plaza, hombres y mujeres se ayudan unos a otros para subir bolsas al techo y latones con fruta y pescado al interior del vehículo. A las cuatro y veinte el ómnibus arranca. Aún se escuchan los tambores en la noche que ya está por irse, mientras el ómnibus recorre la avenida de tierra que lleva a la ruta, tocando bocina por si alguien no se levantó.

La historia

EL PRIMER DÍA de 1590, el cabildo de Cartagena comunicó una serie de normas para disuadir a los esclavos de la huida: cien azotes para quienes escaparan por quince días, extirpación del miembro genital a quienes lo hicieran por un mes y la muerte para quienes lo hicieran por un año. Sin embargo, los deseos por alcanzar la libertad fueron más fuertes que los castigos. Los palenques, pueblos que los negros fundaban y defendían, ya existían y siguieron existiendo.
En el libro San Basilio de Palenque: memoria y tradición, María Cristina Navarrete da cuenta del proceso que derivó en el actual San Basilio.
Durante el siglo XVII, a veces con la intermediación de la iglesia, los líderes de varios palenques procuraron negociar con Cartagena. Hubo algunos logros, como las reales cédulas que declaraban su libertad. Pero el cabildo y los vecinos de Cartagena no aprobaban esto. Argumentaban que los negros eran ladrones y que instaban a otros a rebelarse. Sin embargo, explica Navarrete, el pillaje solo fue frecuente en los primeros tiempos o en poblados pequeños ya que los palenqueros eran autosuficientes: tenían plantaciones y realizaban trabajos en estancias.
En 1693, el gobernador de Cartagena Sancho Jimeno de Orozco emprendió la lucha para destruir los palenques. En junio de 1694 los palenques de las sierras de María fueron atacados, pero no todos fueron apresados y el palenque resurgió. En 1713, el obispo de Cartagena Antonio Cassiani fue interceptado por un grupo de cimarrones que le solicitaron que intercediera por ellos. El obispo accedió. En enero de 1714 se llegó a una suerte de tratado que establecía que los esclavos criollos serían libres y que todos harían su aporte para que los que aún fueran esclavos pudieran comprar su libertad. El pueblo fue nombrado San Basilio Magno pues su primer sacerdote perteneció a la orden de dicho santo.
TOMADO DE: http://www.elpais.com.uy/suplemento/cultural/cronica-de-una-america-africana/cultural_546442_110211.html

domingo, 20 de febrero de 2011

Ernesto Sábato y su posición frente a Cuba

Como muchos intelectuales latinoamericanos, Ernesto Sábato rompió con la revolución y el totalitarismo, en aras de la libertad. Así lo escribió en El Comercio
Domingo 20 de febrero de 2011
ERNESTO SÁBATO
El Comercio, 2 de abril de 1989
(ver columna en PDF)
Un número muy importante de escritores y artistas del mundo entero pidieron un referéndum en Cuba para que el pueblo decida si está o no está de acuerdo con el régimen imperante. Lo firmé a pesar de no compartir ciertas consideraciones que en esa carta se hacen, porque de no haberlo suscrito podría haber dado a entender que apruebo al gobierno cubano, y no lo apruebo.
Siempre estuve por la justicia social y por la liberación de los pueblos oprimidos, sistemáticamente he combatido toda clase de imperialismo, cualquiera fuera su signo. Pero también he sostenido que la justicia social debe estar unida a la libertad, desde que cuando muchacho abandoné el movimiento comunista a causa de las persecuciones stalinistas. Mi posición está ampliamente fundada en “Hombres y engranajes”, publicado en 1951, y en “Apologías y rechazos”, del año 1981. Ante cartas de personas que evidentemente no han leído esos ensayos, creo conveniente reiterar aquí lo esencial. Después de terribles experiencias a lo largo de este siglo, no se puede dudar: el fin no justifica los medios innobles.
Así, la primera condición para cualquier sociedad que se pretenda justiciera ha de ser el respeto de la persona, lo que supone en primer término la libertad. Nos dirán algunos que en las democracias solo existe para los explotadores, lo que es absolutamente falso en naciones como Suecia, Italia, Francia y tantos otros. Además, deberíamos recordar que fue en las universidades europeas donde surgieron las grandes doctrinas socialistas. Como afirma Camus, si hoy la libertad ha retrocedido en la mayor parte del mundo es porque jamás han estado mejor armadas ni han sido más sofísticas las iniciativas de esclavización. El gran acontecimiento del siglo XX fue el abandono de a libertad por los que querían el progreso material, desapareciendo desde entonces una esperanza más en el mundo. La libertad burguesa no era toda la libertad, o no lo era cabalmente; pero de la justa desconfianza por sus precariedades se llegó a desconfiar de la libertad misma, o se la difirió para siglos futuros. Ya sabemos adónde condujo este renunciamiento, y es hora que admitamos que la libertad total no es algo que un día recibiremos de golpe y en su máximo esplendor, sino que debe lograrse día a día, en una lucha incesante contra los que quieren arrebatar hasta sus migajas. Porque con esas pequeñas y hasta risibles libertades podremos proseguir el camino y perfeccionar nuestras sociedades, hasta alcanzar una que a la vez nos ofrezca también la justicia social.
Son muchos los hombres que quieren un mundo mejor y que han comprendido esta fundamental verdad, y entre ellos habría que citar al Partido Comunista italiano, al que nadie en su sano juicio puede acusar de apoyar los males de las sociedades capitalistas.
La prohibición del disentimiento, la instauración del Partido Único, la abolición de la justicia independiente y de la prensa libre, el reemplazo del Parlamento por una tragicomedia, son los rasgos esenciales de la sociedad totalitaria de cualquier signo y los recursos mediante los cuales el hombre es reducido a la condición de engranaje. Así se implanta la paz de los cementerios. Inglaterra, los Estados Unidos y, finalmente, Francia, se construyeron sobre los principios enunciados por pensadores que habían recogido toda la experiencia de la historia, la buena y la mala, para evitar que el hombre pudiera ser el lobo del hombre, al menos en la medida de lo posible. Con la inevitable corrupción que lo ideales sufren cuando descienden del cielo platónico para ser puestos en práctica, hay que reconocer que el gran principio del disentimiento se ha prolongado hasta nuestros días, como para permitir que el jefe del Estado más poderoso del planeta haya podido ser acusado por dos periodistas, luego por un modesto y desconocido juez y, finalmente, obligado a renunciar.
Los ideales se degradan en su ejercicio: la maldad y el egoísmo, la vanidad y la sed de riqueza, el insaciable hambre por el poder, ensucian y bastardean esos ideales. No ignoramos que la famosa Democracia baja a la democracia con minúscula y, por fin, a la que debe ser escrita entre comillas. Precisamente, la democracia parte de la idea que el hombre -como decía Hobbes- es el lobo del hombre, y, para colmo, un lobo corrompible y al final siempre corrupto. Sus principios están de tal manera ideados que tratan de evitar las peores atrocidades que se cometen cuando el engaño reemplaza a la verdad, la cárcel a la protesta. Esos famosos tres poderes y esa libertad de información son los instrumentos mejor concebidos para lograr que la más perversa de las criaturas vivientes haga el menor de los daños. En suma: la democracia es precaria y a menudo despreciable, pero hasta hoy no hemos encontrado nada mejor para alanzar las futuras comunidades a las que aspiramos.
Tal vez sea Emanuel Mounier quien mejor ha respondido a nuestras preocupaciones, desarrollando y sintetizando ideas de grandes pensadores socialistas. Su “personalismo” fue una respuesta a la presión totalitaria, una defensa del hombre contra la opresión de los aparatos. Para no correr el riesgo de alentar al viejo liberalismo, asoció la palabra “persona”, dialécticamente, a la palabra “comunidad”. Cuando después de la segunda guerra los antiguos conceptos de esa doctrina se derrumbaron en pedazos, se intentaron dos explicaciones: para ciertos marxistas, no era sino una crisis económica, y bastaba operar la economía para curar el mal; para los moralistas, en cambio, era una crisis del hombre y sus valores, y solo se curaría la sociedad si se estaba en condiciones de cambiar al hombre. Para Mounier, la crisis era a la vez una crisis del hombre y de las estructuras sociales. Constituía el mejor exorcismo contra el demonio de la pureza, esa pureza abstracta que presupone un bien sin un hombre que lo sustente; era la inserción concreta en un mundo de situaciones objetivas. El hombre no es un yo pensante y abstracto, está materializado en un cuerpo que pertenece a una familia, a una nación y a una época. Este compromiso en nuestro equilibrio, neutraliza ese egocentrismo que incesantemente nos arrastraba hacia Narciso. No somos “locos de la libertad”, como afirmaban algunos surrealistas, pero tampoco estamos condenados a los trabajos forzados de una historia sin apelación, lo que coincide en buena medida con la concepción del mejor Marx.
Esta dualidad es la que nos hace responsables. Existencialismo, personalismo y cierto marxismo se congregan así en este nuevo hombre del siglo XX, este ser alienado al que debemos devolverle su destino. Si no somos destruidos por la hecatombe atómica, será necesario ir buscando la síntesis de una realidad que los Tiempos Modernos escindieron en opuestos: el individuo y la colectividad, lo subjetivo y lo objetivo. Así podremos estructurar comunidades auténticas, no esas maquinarias sociales a las que nos hemos tristemente acostumbrado.
Quizá haya sido desafortunado que aquel individuum con que Cicerón tradujo el átomo de los naturalistas griegos excediese el dominio de la física para alcanzar el de los hombres. Así, ciertos filósofos del viejo liberalismo consideraron a la sociedad como una yuxtaposición de individuos. Y es probable que esa doctrina, basada en un yo independiente y egoísta, haya sido el correlato de la ferocidad libre – empresaria que aquellos mercaderes de la Revolución Industrial lanzaron sobre las desvalidas aldeas del África y la Polinesia para inyectar sus trapos y cachibaches al precio de la destrucción de arcaicas y sabias culturas. A esa mentalidad se acomodaba muy bien la acre frase de Hobbes, que veía en el egoísmo el fundamento de toda convivencia. Lo que es ominosamente pero no totalmente cierto, al menos cuando el individuo accede a la categoría de persona. El heresiarca Fedor Dostoievsky afirmaba que Dios y el Demonio se disputan el alma del hombre, y el territorio de combate es el propio corazón de esta criatura trágicamente dual. Y en esa lucha no siempre triunfa el demonio, pues si el ser humano es capaz de las peores abominaciones, también es capaz de alcanzar las cumbres del altruismo, como en un Albert Schweitzer. Asimismo, habría que advertirle a Hobbes que “il est dangereux de trop faire voir a l’homme combien il est égal aux betes, sans lui montrer sa grandeur”. Hermoso aforismo en que lo único equivocado es atribuir a los nobles leones las perversidades de las que solo es capaz este extraño animal que es el hombre.
Esta dualidad inherente a su condición misma obliga a poner las trabas societarias que limiten su propensión al mal, desde los mandamientos de las religiones hasta las leyes de las comunidades organizadas. Una ley aceptada por la comunidad y una justicia para aplicarla -independiente de los que detentan el poder físico- es lo único que puede asegurar una existencia digna. El concepto de “bien común”, definido por los más lúcidos pensadores, es la piedra angular de cualquier sociedad que se proponga evitar tanto el egoísmo individual como los males del super-Estado; pues el bien común no es la simple sumatoria de los egoísmos individuales, ni ese aciago “bien del Estado” que los despotismos ponen por encima de la persona, y ante el cual solo cabe ponerse a temblar: es el supremo bien de una comunidad de seres a la vez libres y solidarios. Asegurar este equilibrio es arduo, pero no imposible, como tantas veces lo ha mostrado la historia, desde aquellas antiguas congregaciones que la arrogancia europea de nuestros Tiempos Modernos llamó “primitivas”, hasta algunas democracias que han logrado establecer la justicia distributiva sin echar a un lado la libertad.
TOMADO DE: http://elcomercio.pe/espectaculos/716507/noticia-ernesto-sabato-su-posicion-frente-cuba