LA RAZÓN DE UN NUEVO BLOG DE GESTIÓN CULTURAL

Ante la avalancha de información cultural noticiosa que recibimos diariamente gracias a la colaboración que me proporciona Arturo Álvarez D'Armas, poeta, fotógrafo y promotor cultural venezolano, así como otros valiosos amigos colaboradores, hemos decidido abrir un nuevo blog de promoción y gestión cultural. Sean bienvenidos todos los amigos interesados en promover la cultura y el arte en general. Pueden enviarnos sus colaboraciones, las cuales subiremos a este blog como entradas tan pronto como las recibamos. Quienes deseen colaborar pueden dirigirnos sus trabajos a nuestro correo personal: renedayre@gmail.com René Dayre Abella. Autor y promotor cultural.

jueves, 31 de marzo de 2011

El poeta Alberto Hernández: UNA SOLITARIA Y HERMOSA VOZ -Texto: Rosana Hernández Pasquier-

El poeta Alberto Hernández: UNA SOLITARIA Y HERMOSA VOZ




-Texto: Rosana Hernández Pasquier-

-Foto: Alberto H. Cobo-



** Alberto Hernández no requiere de mayores presentaciones en el ámbito cultural venezolano. Es una reconocida figura del quehacer intelectual en nuestro país. Poeta, narrador y periodista de dilatada trayectoria. Cuenta de ello dan las numerosas publicaciones, entre las que suman poemas, ensayos, cuentos, crónicas. Desde el año 1974 ha ejercido el periodismo con la misma vehemencia y fervor con la que fue docente de lengua y literatura hasta que le llegó el tiempo de la jubilación.


Con un orden ritual llega todos los días al diario “El Periodiquito” de Aragua, donde tiene veintiún años dedicados al oficio del periodismo. Desde este Diario dirige el suplemento cultural más importante de este Estado, “Contenido”. En ese espacio las voces de de este valle y de todo la geografía nacional hemos tenido la oportunidad de publicar nuestros trabajos, sin cortapisas, sin requisitos previos, sin presiones. El poeta nos ha legado, más que un espacio, una arista, un intersticio por donde ver la materia que somos a través de “Crónicas del Olvido”. Su columna semanal en este suplemento.

Su obra literaria ha sido reconocida en importantes concursos nacionales. En el año 2000 recibió el Premio Juan Beroes por toda su obra literaria. Ha representado a nuestro país en diferentes eventos literarios: Universidad de San Diego, California, Estados Unidos, y Universidad de Pamplona, Colombia. Encuentro para la presentación de una antología de su poesía, publicada en México, Cancún, por la Editorial Presagios.

Alberto es oriundo de Calabozo, estado Guárico. Nació en el año 1952. De esa tierra está llegando, con el paisaje amontonado en los ojos, como el mismo dijera del poeta Hurtado. A través de la candela de su mirada se observan orillas, atracaderos, arrecifes, soledades, otros soles…

-¿De dónde vienes?
-Alguien podría decir que de muchos exilios. Desde la adolescencia ando con una maleta o una caja de cartón llena de libros. En estos últimos tiempos he alcanzado a asentarme y hacer familia propia, porque tuve mucha portátil. Una presentación de mi existencia me conduce a repetir lo que una vez Vallejo soltó sin complejo alguno: “Al animal se le guía o se empuja. Al hombre se le acompaña paralelamente”. Es decir, siempre hubo alguien allí, al lado, como estuvieron y están todos los paisajes –o países, internos y lejanos- que siempre han estado en mí. Desde aquellos del Llano hasta mi vieja calle de Lavapiés, o los olores de la General Yagüe y la mirada detenida de Cervantes de mis días de Madrid. La ventana inmensa del apartamento de Salamanca, cerca de la universidad. La batea donde en pleno invierno me bañaba en Barcelona. Aquella España de una dictadura en decadencia, con un Franco baboso y estúpido. Sin olvidar aquellos días de tristeza frente a la muerte de mi padre en Guacara, y recalar en Valencia como fundadores de La Isabelica. La represión, las bombas lacrimógenas, los primeros besos, las novias imposibles, las lecturas iniciales, y Quevedo, por Dios, Quevedo en mis 17 años, como Onetti un poco más tarde. De esos laberintos vengo. Todavía vengo. Aún no me he detenido. Vivo en un país difícil, pero vivo. De otros paisajes me quedan páginas que aún escribo con nostalgia, como aquél donde un niño me ofrecía hachís en un muelle del norte de África. Esa imagen nunca se despega, forma parte de ese tránsito, de ese instante que repito a diario. Entre tantos milagros, tropiezos y pérdidas sigo con Vallejo, que, mira, tocaba a mi padre con algunos poemas: “La muerte de una persona no es, como se cree, una desgracia. La desgracia está en otra cosa”.

-¿Dónde, por ejemplo?
-En el olvido, en la desmemoria.

-¿Cómo llegaste a la poesía?
-De muchacho era -¿lo seguiré siendo?-contemplativo. Solía hablar solo. Me escondía para hacerlo. Inventaba personajes, me deslizaba con ellos en aventuras imposibles, pero también construía imágenes verbales. Descubrí que lo que estaba fuera de mí me suministraba la materia para armar oraciones. Entonces, sin ningún interés por nada, sólo por pasar el tiempo, me di cuenta de que podía componer poemas, canciones, retruécanos, combinar las letras y sacarle sonidos extraños y nuevos a las palabras. Creo que de esa manera pude entrar por esa puerta que es la literatura. La poesía, pues. Las lecturas futuras alimentaron ese proceso. Mi padre leía a los poetas populares venezolanos, pero también a los narradores. Si bien se acercaba a Andrés Eloy Blanco, a Tomás Ignacio Potentini, a Leoncio Martínez, a Aquiles Nazoa, a Neruda, también lo oí nombrar una vez a Ramos Sucre. Hasta algunos rusos estuvieron en mi casa, mojados por el silencio. Conocía, un hombre rural como él, la obra de Miguel Otero Silva. Amaba las historias de Fiebre, Casas muertas, Oficina Nº 1. También leyó a Uslar. Hablaba de Las lanzas coloradas. Y todo eso a mí me impresionaba. Llegó a escribir versos mientras estuvo preso en San Juan de los Morros. Todo esto ayudó a no olvidar mi pasado. Un obrero como mi padre leía a los escritores de su país. Los espacios literarios de los periódicos eran comentados por él con alegría. Muy poca gente entendía eso. De allí la razón por la cual una magia se instaló en mis sueños. Soñaba despierto. A veces montaba obras de teatro bajo un árbol, para mí solo. O en voz alta decía algo dedicado al cielo. A las nubes, a la muerte de algún vecino, a los amores que aún no descubría. La poesía es una manera de alejarse del mundo, porque construye el propio, un mundo distinto. Me alegra decir que crecí nombrando a los grandes poetas de mi país y de otros países. Sentía un gran amor por sus trabajos. Hoy, con el tiempo, quedan algunas estatuas verbales. Otras se han caído, se han derrumbado. Pero la poesía seguirá siendo.

-El poeta Eugenio Montejo dijo: “La poesía es un melodioso ajedrez que jugamos con Dios en solitario”. ¿Qué es la poesía para un poeta que ha tenido tantos paisajes?
-Montejo también dijo que “La vida toma aviones y se aleja;/ sale de día, de noche, a cada instante/ hacia remotos aeropuertos”, y así como “la Vida se va, se fue, llega más tarde”, la poesía es una manera de alejarse de las despedidas, de los adioses, como tituló un día Juan Carlos Onetti. La poesía –entonces- es un gran prestigio, tanto para quien la escribe como para quien la lee, porque su presencia radica en la aristocracia de su respiración. Una vez dije que ella, la poesía, es una mujer feliz que anda por el mundo. Y cuando digo aristocracia me aferro al justo significado de la palabra: la poesía es un lujo, qué maravilla que todos, desde el campesino hasta el más renombrado científico e intelectual puedan tomarla como suya. Celebro con el querido e inolvidable Eugenio esa expresión. Sí, Dios está en todo esto, tan solitario en este juego de voces, en el que los otros pueden participar si se acercan. Me deleita saber que Dios forma parte de este trajín vital. Que soy parte de Dios, que mi voz, mi solitaria voz, sea el sudor de Dios.

-En la poesía, en el trayecto largo de su escritura poética, ¿cuáles son las recurrentes presencias?
-Hay uno que no deja de estar, la angustia. Pero más bien motivación. Los temas en la literatura, lugar común aparte, ya están muy molidos, trillados. En mi vida, que es mi trabajo porque es la materia prima de mi imaginario, están todos los temas. Digamos, la muerte, que me marca: ciertos asuntos de la cotidianidad, el amor como desastre. La ausencia, el silencio, sobre todo el silencio. Siempre alguien, como asomado. Un fantasma, que puede ser una mujer, un personaje teatral que huye y regresa. El exilio, igual fantasmal. No puedo despegarme de aquella adolescencia lejos de los míos. Los idiomas que oí y no entendí. Los rostros, el sexo como catedral del miedo. Bueno, creo que la poesía nos alegra, pero también nos revisa minuciosamente hasta lacerarnos.

-Hay quienes afirman que la poesía es el género por excelencia. ¿Es muy grande la frontera entre un género y otro?
-Hay afirmaciones, sí, justamente, que destacan eso. Ciertamente, la poesía es la síntesis, el espíritu que abarca el universo. Pero en estos tiempos los géneros se confunden. He leído novelas plenas de poesía. Obras de teatro donde la poesía domina el drama. Los actores declaman su presencia en las tablas. He visto películas que se aproximan al ánimo poético, pero hay que decir que la poesía es palabra. No creo en aquella afirmación según la cual hay comportamientos poéticos. La poesía es sonido articulado, estético, verbal. Ya esa frontera ha sido superada. Claro, la poesía como totalizadora continúa su afán: se mete en la novela, en el cuento, en el teatro, en el ensayo. Los discursos públicos se valen de su corporeidad. Y quienes abusan de ella, de una pretendida poesía, entran en crisis. Se amargan de tanto estropearla, o de tanto querer convertirla en leña del poder. No es fácil. La poesía no se deja faltar el respeto.

-¿Qué situaciones, qué nombres, qué historias han marcado la vida de Alberto Hernández?
-Una muy honda, la muerte de mi padre. La pérdida del paisaje infantil, no tanto por tratarse de una pérdida absoluta, porque no lo es, sino por dejar atrás voces, nombres, olores y colores que nunca más regresarán. Claro, la poesía, esa magia, los rescata, los vuelve pasado, los trae al presente. Se hace futuro. Mira, nada es gratuito. Todo lo que acontece forma parte de un verso, es una imagen de la tragedia, de eso que muchos registran como felicidad. De aquella experiencia, de aquel rostro blanquísimo dentro de una urna en el año 68, flotan en la memoria instantes que se vuelven poesía. Así, por ejemplo, no olvido un nombre, Marcos Páez, un tío campesino que me llevó de caza en sus hombros, porque un oso hormiguero nos atacó. Él me salvó. No dejo de lado la vecindad de mi otro pueblo, Valle de la Pascua. Vengo de Calabozo y Guardatinajas, pero también de la atmósfera cálida de una bodega de Marruecos, en Rabat, un pedazo de existencia. Siempre aparece en mi angustia poética ese lugar, que tiene nombres que he olvidado, como cualquier momento en cualquier ciudad del mundo. Tantas son las historias, la mía propia cuando recorría calles y calles en búsqueda de una salida para huir, para regresar a mi origen.
Por supuesto, no puedo dejar de nombrar a quienes han alimentado mi presencia en este segmento vital. Mis amigos muertos y vivos: Denzil Romero, Orlando Araujo, Elena Vera, Vicente Gerbasi, Héctor Mujica, Eugenio Montejo, Pepe Barroeta, Manuel Bermúdez, Ángel Eduardo Acevedo, Luis Alberto Crespo, José Pulido, Harry Almela, Eduardo Casanova, Jesús Alberto León, Gregory Zambrano, Edda Armas…entre tantísimos más que respiran en medio de tantas palabras. Me quedan tantos presos en la desmemoria, pero todos ellos han sido factores revelantes para mi trabajo, para esta porfía que no termina y que jamás terminará.

-¿Está condenada a morir la poesía?
-Está condenada a ser eterna. A estar siempre. Sin poesía es imposible la vida. La poesía es como el oxígeno. Es uno de los elementos naturales más vitales. Sin poesía no habrá respiración. No habrá polinización de la inteligencia. La circulación de la sangre del mundo tiene entre sus componentes a la poesía. Sin ella no habrá civilización.
Por mucha tecnología que el hombre invente. Por muchos viajes al espacio exterior. Por mucha Internet. Nada; la poesía ya es parte de eso. ¡Cuánto no ha avanzado la cultura, las relaciones humanas, gracias a la tecnología¡ La poesía ya está incorporada al futuro. El día que muera la poesía, morirá el hombre. Pasaríamos a ser androides.

Fuente: Revista BCV-Cultural, No 27. 2009.




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Publicado por Jeroh Montilla para HISTORIOGRAFIAS el 3/30/2011 11:01:00 AM

miércoles, 30 de marzo de 2011

FALLECIÓ JORGE CAMACHO TOMADO DEL BLOG APUNTES DE UNA PERIODISTA

FALLECIÓ JORGE CAMACHO



Pintor cubano fallece en París

SARAH MORENO

El pintor cubano Jorge Camacho, uno de los surrealistas más importantes de América Latina, falleció esta madrugada en París a consecuencia de una larga enfermedad. Tenía 77 años. Con una extensa obra presente en las colecciones de los museos más importantes del mundo, Camacho comenzó a interesarse por el surrealismo en los años 50 en La Habana. Al establecerse en París a finales de esa década, se inició la internacionalización de su obra.
“Con una exposición en 1961 para la que André Breton le escribió el prefacio, ocurrió su entrada oficial al grupo de los surrealistas’’, recordó el crítico de arte y pintor Carlos M. Luis, quien visitó al pintor hace dos semanas en París.
“Con su esposa desde hace 50 años, Margarita, recordamos que Breton dijo de Camacho ‘que llevaba una estrella en la frente’, tanto por su buena suerte como por su visión artística’’, amplió Luis, señalando que Camacho reflejó en su obra su interés por la alquimia, la observación de la naturaleza y la vida de los pájaros.
“Jorge tenía una mirada muy especial para las cosas. Su obra no se entiende, si no se comprende su amor por la naturaleza’’, comentó Luis, indicando que el pintor llegó a convertirse en un ornitólogo importante, que fotografió especies de pájaros poco conocidas e incluso escribió trabajos sobre este tema.
También fue seguidor y estudioso de los alquimistas europeos más importantes de la época. “Reflejó el bestiario alquímico presente en las catedrales con una visión puramente pictórica ’’, señaló Luis, amigo de Camacho desde que ambos comenzaron a interesarse por la pintura en la década del 50.
“El estaba destinado a la carrera de Derecho porque su padre, Pánfilo Camacho, era un abogado prominente’’, recordó Luis, contando que Pánfilo le preguntó a pintores como Mario Carreño si Jorge tenía talento. Con una respuesta positiva de ellos, dejó que el joven pintor cultivara su vocación.
Amigo también desde hace seis décadas de Camacho, el pintor residente en París Joaquín Ferrer ha sido uno de sus más asiduos visitantes.
“Era un hombre muy culto, de una conversación sublime, en la que podía tratar todo tipo de tema, y como persona era adorable’’, recordó Ferrer, quien pudo ver a Camacho entusiasmado por el trabajo en su atelier hasta sus últimos tiempos, incluso cuando ya lo había debilitado un padecimiento de las enzimas que le afectaba el corazón desde hacía varios años.
Camacho y su esposa también jugaron un papel fundamental en la divulgación de la obra literaria de Reinaldo Arenas. Primero la rescataron de la censura castrista antes de la salida del escritor por el Mariel en 1980, y luego se ocuparon de su divulgación a la muerte de éste en 1990. Con Arenas también redactó Camacho en 1988 una carta en la que un grupo de intelectuales le pedía a Fidel Castro hacer elecciones libres.
“La amistad de Arenas y Camacho fue oro puro, un encuentro de dos fuerzas superiores, de dos gotas luminosas’’, escribió vía e-mail desde París la escritora Zoé Valdés, quien también cultivó la amistad del matrimonio Camacho.
“Cuando Reinaldo murió, ellos heredaron mediante testamento del escritor, el legado de sus libros, tanto los inéditos como los editados. Los Camacho siempre hablaban de la gran responsabilidad que tenían con esa obra, y con inmenso amor la han tratado’’, añadió Valdés.
Camacho, que en los últimos tiempos se enfocaba en el dibujo, compartía su estadía entre París y España, donde tenía una casa- taller en El Rocío, Andalucía. El paisaje de esta región, principalmente las marismas, sirvieron de inspiración para sus obras. Allí queda su legado, recogido en varias exposiciones y publicado por fundaciones como la del poeta Juan Ramón Jiménez.
Al pintor lo sobreviven incontables amigos y su esposa, Margarita Camacho.


martes, 29 de marzo de 2011

Garibaldi: El Héroe de Italia POR: Fabio Solano / solanofabio@hotmail.com

Garibaldi: El Héroe de Italia
Fabio Solano / solanofabio@hotmail.com   A las siete de la tarde el local parecía lleno. Claro que siempre se veía como abigarrado, quizás por la gran cantidad de pinturas, o por las decenas de botellas en la estantería tras la barra atendida por un hombre de mediana edad, quien lucía una barba a lo Garibaldi, relativamente corta y rubia. En la mesa de la esquina interior del gran salón, a la izquierda del bar, un grupo de hombres con paltó levita y sombrero, discutían ruidosamente. Estaban en el café más viejo de Roma, “El Greco”, con casi cien años de antigüedad, el cual era el centro de reuniones de escritores, pintores y músicos, en fin, la bohemia de los años 50. La fachada no decía mucho del ambiente interior, pero una vez que alguien se ubicaba en una mesa era difícil que se levantase rápido, lo cual no desesperaba a los dependientes, siempre y cuando las botellas de vinos circularan con regularidad.
En una pequeña mesa adosada a la pared, a unos tres metros de la barra central, discutían Francesco y Paolo, uno escritor-periodista, y el otro pintor. Casi siempre hablaban de sus intereses particulares: Francesco sobre la miseria que pagaban los diarios por sus reportajes, y Paolo más intangible en sus dichos, sobre la luz y el sufrimiento para captarla en el lienzo. Pero en aquella ocasión el hombre de las palabras tenía algo diferente que contar: “Amigo, acabo de regresar de Palermo. Increíble, pero la verdad es que vi a Dumas y Garibaldi juntos. Fue hace cuatro semanas, una gran casualidad, pues yo acababa de llegar a la ciudad para ver que sacaba en claro de la avanzada de “Los Mil”, cuando me encontré con Mario, un amigo quien ahora es oficial del líder de los camisas rojas. El me llevó al Palacio del Senado y vi como se abrazaban los dos.
Por cierto que Garibaldi no es tan alto como lo pintan, sino más bien de estatura mediana, se viste casi siempre de rojo y usa una especie de gorro. ¿Sabes por qué? Para tapar la calva. El hombre tiene largos cabellos, pero arriba nada. Eso sí, cuando habla se transforma y sus ojos, intensamente azules, lanzan llamaradas de pasión”.
---Vamos, vamos –contestó Paolo—que vosotros los escritores todo lo exageran como si estuvieran escribiendo una novela. Garibaldi no es más que un aventurero, quien ahora parece estar en el sitio y momento adecuado. Ya corrió por la América, y según me cuentan estuvo por el sur combatiendo en un rio que llaman de La Plata, pero al parecer no le fue muy bien y por eso se regresó. Yo no le quito su valentía y liderazgo, pero al final todo eso de revolucionario y amigo de los pobres terminará en nada. Garibaldi quiere algo improbable: una Italia unificada y es imposible. Hace muchos años tenemos aquí a los austriacos, los Saboya, además está el Papa quien no permitirá que la iglesia pierda espacio en lo terrenal. Creo que Garibaldi es muy teatral y ese encuentro con el gran Dumas me lo confirma. Son harina del mismo costal, les gusta la notoriedad, pero cuando llegue lo concreto, quien sabe qué pasará.
Francesco pidió otra de botella vino tinto, y unos pastelillos. Luego miró a su amigo y dijo: “Caramba Francesco, tu como que mejor te quedas con la pintura, y tus problemas para captar la luz, porque en política pareces un poco ciego. ¿Tú no te has enterado de los avances de Garibaldi? ¿De dónde vengo yo? De Palermo, pues Garibaldi está en la Sicilia y ahora va hacia Nápoles. Los mil hombres iniciales ahora son veinte mil, pues todos los campesinos de las zonas por donde pasan se pliegan y se integran a su tropa. Si nadie lo detiene te aseguro que llegará a Roma y el Papa deberá irse. Ya oí que detrás de todo esto está la intención de crear una monarquía única, con Vittorio Emanuele aspirando a ser el Rey de la Italia unificada”.
El aventurero
La vida de Giuseppe Garibaldi podría ser catalogada como el ejemplo de la aventura en su máxima expresión, mezclada con un especie de sentimiento de justicia social y libertad, el cual fue poco a poco ganando más espacio en el devenir del tiempo, tanto que el personaje terminó como la imagen misma del héroe nacionalista y republicano.
Garibaldi nació en Niza cuando esa ciudad era parte del reino del Piamonte, en 1807. Con su casa frente al mar evidentemente su destino sería el de marino y como tal se enroló a los 15 años para navegar por el mar Negro. Pero antes dejó su sello de “héroe” que le acompañaría toda la vida: estando en un lavandero público en Niza, vio como una de las mujeres cayó a un profundo pozo y, sin pensarlo dos veces, se lanzó al rescate salvando la vida de la humilde mujer. En verdad la aventura lo perseguía, pues en uno de esos viajes, su barco fue secuestrado por turcos en guerra con Rusia y dicen que se salvó de milagro pues sólo salió con una herida en una mano, escapando de sus captores por poco. Es una muestra de lo turbulenta que sería su vida.
En 1833 Garibaldi ya era un rebelde y se enroló en la revolución encabezada por el líder de la joven Italia, Giuseppe Mazzini. En dos años de lucha obtuvo el grado de capitán de la marina piamontesa, pero ante el fracaso debió huir, hasta que el final decidió que mejor era irse a la América. Con apenas 28 años arribó a Brasil y pronto conseguiría una patente de corso, con la cual navegó por el Rio de la Plata. Como era de esperarse del inquieto aventurero se involucró en movimientos insurreccionales al sur del continente, con sus altibajos de siempre, derrotas y victorias como acontece a todo militar.
Estuvo en Uruguay, Buenos Aires y varias ciudades del sur, en plan casi mercenario, pues llegó a crear una “Legión Italia”, la cual peleaba para luego proceder al saqueo sin que su líder lo impidiera. En 1848 volvió a Europa, pues ya había oído las noticias de la preparación de otro alzamiento contra los austriacos. Participó como militar formal en un levantamiento que llevaba como objetivo crear la República Romana de la mano de Mazzini, pero el movimiento revolucionario fue derrotado en toda la línea. Garibaldi hubo de huir en compañía de su amada esposa Anita, de procedencia sudamericana, quien lamentablemente falleció por fiebre tifoidea en ese tiempo. Para salvar su vida ante la persecución imperial, el fugitivo fue a vivir una temporada muy corta a Tánger y de allí salió rumbo a América, pero esta vez fue directo a los Estados Unidos, a Staten Island. Sin embargo la inquietud invadió el alma de Garibaldi, quien sin esperar mucho decidió marchar a Sudamérica, y en un viaje poco conocido, llegó a Nicaragua el 14 de mayo de 1851, acompañado de su amigo y subalterno de otras luchas Francesco Carpaneto. No iba en plan guerrero, sino de comercio, puesto que los dos italianos pretendían montar un negocio de importación desde Génova, el cual no resultó.
Pasó por Granada y en Masaya pretendió instalar una fábrica de velas. Además se hizo famoso en la población local por enamorar una hermosa viuda. Recorrió el país de arriba abajo, pasando por Chinandega y el rio San Juan. Daba discursos donde siempre expresaba que su espada estaba al servicio de los oprimidos. Luego fue al Salvador y de ahí regresó a los Estados Unidos.
Como es de suponer la nostalgia y el deseo de hacer algo por su patria pudieron más que sus deseos de viajar y conocer tierras desconocidas. En 1854 regresó a Europa, fue a Londres y se entrevistó con Mazzini, el antiguo líder de “La Joven Italia”, quien aun andaba en conspiraciones. Después arribó a Niza, donde compró la isla La Caprera y allí pretendió establecerse.
Debía quedarse tranquilo porque en verdad cualquier acción suya era peligrosa para su vida. Fue cuando al primer ministro del Piamonte, Camillo Benso, más conocido como el conde de Cavour, le permitió la vuelta a ese territorio para activarse como comandante militar, creyendo que así lo alejaría de Mazzini y de los pensamientos radicales que profesaba. De esa manera, Giuseppe Garibaldi, un curtido aventurero cincuentón, se convirtió en el jefe militar cuyas acciones llevarían a la reunificación de Italia.
El héroe
Al comenzar el siglo XIX Italia sólo se podía mirar como una unión geográfica de varios estados independientes, con diferentes culturas, lenguaje, himnos y banderas, respondiendo a sus propios intereses. Eso cambió un poco cuando Napoleón conquistó la región, anexionado una parte importante a Francia, y creando su propio reino de Italia, del cual se declaró monarca absoluto. Con su derrocamiento en 1815, Italia fue repartida entre las familias dinásticas de Europa. El imperio austríaco tomó para sí a Lombardía y el Véneto y colocó príncipes de su entorno en Parma, Módena y Toscana. Se unificaron Piamonte, Cerdeña, Saboya y Niza, integrando el reino del Piamonte.
Los Estados Pontificios, con el Papa como jefe de Estado, volvieron a tener relevancia y sobre los restos del trono de Nápoles se creó el Reino de las dos Sicilias, con los borbones al mando. Todo esto tenía una gran deficiencia, la falta de apoyo popular, por lo cual hubo insurrecciones, de las cuales las más sonadas se produjeron en 1830 y 1848. Giuseppe Garibaldi estuvo en esas revoluciones fallidas.
Para la década de los 50 parecía haber un ambiente propicio para que se cumpliera el sueño de una Italia unida y fuerte, aunque algunos querían la república, influidos por la aparición del Manifiesto Comunista de Carlos Marx en 1848 y todo lo que significó para la Europa de aquellos años. El conde de Cavour, primer ministro del reino del Piamonte, pudo interesar a Napoleón III en cuanto a recuperar el norte de Italia con la intención de crear una confederación, para sacar de allí a los austriacos, enemigos del franceses en ese tiempo. Por eso en 1859 Cavour le dio el mando de las tropas a Garibaldi quien, con su liderazgo y experiencia militar, ganó los territorios de Varese y Como, para luego invadir la Brescia. Aquí privaron los intereses internacionales: Napoleón III firmó la paz con los austriacos sin consulta alguna y Garibaldi se enfureció, por cuenta propia se fue al sur e invadió el reino de los dos Sicilias con un contingente muy famoso después: “Los Mil”, pues sólo eran mil voluntarios en esta nueva aventura.
Contra todo pronóstico, Garibaldi cumplió su fin cuando de primera invadió a Sicilia por Marsala. Después se fue a Calabria y por último conquistó la capital Nápoles, instaurando allí un nuevo gobierno de corte dictatorial. Vittorio Emanuele II, rey del Piamonte, envió de nuevo a Cavour para convencer a Garibaldi de la cesión del reino de los dos Sicilias. Entonces el líder de las camisas rojas autorizó un referéndum con voto universal masculino. Los resultados fueron favorables a la anexión propuesta.
Posteriormente se supo que muchos Si fueron fraudulentos, pues los soldados garibaldinos votaban hasta 10 veces cada uno; hubo engaños a la población a la cual hicieron creer que el Si era para el regreso del depuesto Francisco II; y en los sitios de votación hubo mucha gente armada, lo cual evidentemente inclinaba la votación hacia el lado rojo.
Luego de este triunfo Garibaldi pretendía seguir la guerra, pero Cavour lo disuadió y pacíficamente entregó las Sicilias al Piamonte, cuyo gobierno continuó en su empeño de unificar a Italia. Para el 17 de marzo de 1861 Vittorio Emanuele II, de la casa Saboya, fue coronado como Rey de Italia, aun cuando pasarían varios años antes de que Roma se anexara definitivamente a la unificada nación.
Garibaldi, anticlerical de por vida, siguió en su meta por lograr la conquista de Roma, pero resultó herido en una batalla y se fue al retiro, a su isla de La Caprera, para escribir sus memorias. Esperaba recibir la ayuda del gran escritor Alejandro Dumas, su amigo desde la época en que invadió las dos Sicilias.
El gran líder de las camisas rojas fue reconocido a nivel internacional, tanto que Abraham Lincoln le ofreció mando en sus tropas. En los años posteriores se hizo un crítico acérrimo del gobierno de Italia y rechazó una pensión oficial. Al final de su vida fue diputado electo a la Asamblea de Burdeos, y aceptó ser diputado en el parlamento italiano. Se casó de nuevo, escribió buena parte de sus memorias y en junio de 1882, falleció a los 75 años de edad. Enseguida, entró al mundo de los mitos, convirtiéndose en un personaje protagonista de novelas y poemas, cuando la verdad es que fue un héroe-aventurero, quien tuvo la suerte de sobrevivir a múltiples batallas, prisiones y heridas de combate, manteniendo una línea frontal a favor de los oprimidos y en contra de las decadentes monarquías europeas.
TOMADO DE: http://www.el-carabobeno.com/impreso/articulo/t260311-lt02/Lider-de-la-reunificacion:-Garibaldi:-El-Heroe-de-Italia


A favor de la nueva Libia
El movimiento de solidaridad que ha despertado el conflicto libio a nivel mundial ha logrado reunir, en la misma coalición, tanto a los Gobiernos occidentales como a los países miembros de la Liga Árabe

BERNARD-HENRI LÉVY



¿Qué es exactamente una guerra justa? Aquella con la que se detiene una guerra contra los civiles

Los opositores libios siempre serán mejores que un dictador psicópata que había hecho del apocalipsis su religión
No es una operación terrestre, con carros de combate, infantería, ocupación, green zones, etcétera.
Por tanto, es lo contrario de la descabellada guerra de Irak.
Lo contrario de la guerra -justa- de Afganistán.
No sé (es infinitamente más complicado que eso) si la guerra (justa) de Afganistán o la guerra (descabellada) de Irak eran guerras "neocoloniales"; pero lo que es seguro es que esta guerra, esta intervención cuyo primer objetivo es proteger a los civiles que estaban siendo masacrados en Misrata, Zauiya y Bengasi; esta operación de salvamento, que nunca contempló la posibilidad de que un soldado occidental pusiera un pie en suelo libio, es lo contrario de una expedición colonial.
¿Qué es exactamente una guerra justa?
Una guerra con la que se detiene una guerra contra los civiles.
Una guerra que, por parodiar una célebre y desafortunada fórmula (la de François Mitterrand intentando impedir hasta el final los ataques aéreos contra las posiciones serbias sobre Sarajevo), sustrae la guerra a la guerra.
Una guerra que, finalmente, lejos de pretender lanzar en paracaídas un kit de democracia listo para armar, con su manual de instrucciones, pero en mitad de un desierto político -como en el caso de Irak-, se apoya en una insurrección incipiente para permitir -solo permitir- que los libertadores hagan su trabajo de libertadores, y ayuden así a los libios a liberar Libia.
Esta guerra es una guerra de iniciativa francesa, pero no es una guerra francesa.
Es una guerra en la que, ya el sábado 19, vimos aviones franceses sobrevolando Bengasi y martilleando la capacidad militar de un Gadafi acorralado que se había jugado el todo por el todo lanzando sus obuses sobre la ciudad. Es una guerra en la que, junto a Francia y los occidentales, en la misma coalición, participan los cataríes, los emiratíes y los egipcios, ya por propia iniciativa, ya como miembros de una Liga Árabe presente desde el comienzo en el centro de ese movimiento de solidaridad mundial con un país arrasado a sangre y fuego por su propio dirigente, ya acatando la voluntad de un pueblo (es el caso de Egipto) inmerso en un levantamiento cuyos valores pretende universalizar. Este conflicto es, pues, tan árabe como occidental.
¿El propósito de esta guerra?
¿Proteger a los civiles de Misrata, Zauiya y Bengasi? ¿Solamente?
¿Para luego contentarse con ver cómo Gadafi mantiene un perfil bajo, empaca su arsenal y se repliega hasta su feudo tripolitano a esperar el momento de tomarse la revancha, dentro de seis meses o un año?
No lo creo.
Espero que no.
Cuesta imaginar que la comunidad internacional vuelva a caer en el error que cometiera con Sadam Husein al dejar intacta su capacidad para el crimen y la desestabilización tras la primera guerra del Golfo.
Y también cuesta imaginar que la resolución adoptada por Naciones Unidas tras una votación histórica y después de convencer a los chinos y a los rusos de que no ejercieran su derecho al veto produzca un resultado tan irrisorio.
Gadafi ha cometido crímenes contra la humanidad.
¿Acaso el primer reflejo de este Gadafi que, según algunos, había cambiado hasta el punto de renunciar al terrorismo y convertirse en un agudo lector de Montesquieu (Patrick Ollier, ministro francés -¿hasta cuándo?- de Relaciones con el Parlamento) no fue decir, cuando conoció el resultado de la votación: "Si atacan mis aviones de combate, yo atacaré sus aviones comerciales; sus civiles pagarán con uno, dos o tres nuevos Lockerbie"?
Con Gadafi ya no es posible ni la negociación ni el compromiso.
Ahora le corresponde a la comunidad internacional, al unísono con el pueblo libio y su Consejo Nacional de Transición, decir: "¡Gadafi, lárgate!".
Porque, ¿qué quieren los libios libres?
¿Quiénes son?
¿Y qué es, en particular, ese Consejo Nacional de Transición al que Nicolas Sarkozy fue el primero en reconocer, en un gesto político decisivo y valiente?
Por supuesto que no son ángeles (hace tiempo que no creo en los ángeles).
Por supuesto que no son demócratas churchilianos nacidos, como por arte de magia, del tronco del gadafismo (de hecho, algunos de ellos fueron sus servidores y sus deudos antes de desertar).
Tal vez incluso haya antisionistas entre ellos, o hasta antisemitas disfrazados de antisionistas (aunque yo nunca, en ninguno de mis encuentros, primero en Bengasi y luego en París, ni ante ninguno de sus dirigentes, he olvidado decir quién soy ni en qué creo).
Tan solo pienso que, como sus hermanos de Túnez, Egipto o Bahréin, esos hombres y mujeres van hacia una democracia cuyos principios y reflejos están reinventando a toda velocidad.
Y estoy seguro de que esos combatientes que han aprendido, frente a las columnas infernales y los carros de combate, lo que quiere decir "libertad" y en qué lenguaje se escribe su nombre siempre serán mejores que un dictador psicópata que había hecho del apocalipsis su última religión.

Traducción: José Luis Sánchez-Silva.
TOMADO DE: http://www.elpais.com/articulo/opinion/favor/nueva/Libia/elpepusocdgm/20110327elpdmgpan_1/Tes

domingo, 27 de marzo de 2011

La masonería en España: del secretismo a la discreción TOMADO DE: EFE


La masonería en España: del secretismo a la discreción

Francmasón inglés del siglo XIX. (ARCHIVO)

Los historiadores aseguran que se trata de una asociación de carácter filantrópica.
Han estado excomulgados por la Iglesia desde el siglo XVIII.
Políticos españoles como el Conde de Aranda, Mateo Sagasta o Manuel Azaña han formado parte de la familia masónica.
La identidad de sus miembros deben mantenerla en secreto.





EFE. 27.03.2011 - 14.59h


Perseguida por el régimen de Franco durante cuarenta años y permitida desde 1979, la masonería sigue suscitando en España desconocimiento, rechazo e indiferencia, lo que ha llevado a sus miembros a abrir un debate sobre la necesidad de darse a conocer.



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El historiador José Miguel Delgado asegura que la masonería es una asociación filantrópica que, a diferencia de lo que se suele pensar, se caracteriza por la discreción y no por el secretismo: "Es preferible que se intuya que una persona practica la masonería por sus buenas actuaciones que porque lo diga abiertamente".

De Collodi a Beethoven

Pocos saben a ciencia cierta qué es la masonería. Sin embargo, se relacionan con ella a diario a través de los referentes culturales que ha depositado durante sus más de tres siglos de historia.

Desde cuentos infantiles hasta composiciones de música clásica transmiten la filosofía de esta centenaria asociación de corte humanista, que en España cuenta con unos 3500 miembros.

El escritor Carlo Collodi escribió en 1882 Historias de un títere, cuyo protagonista, Pinocho, descubrió que "el camino correcto se alcanzaba a través del conocimiento y la sabiduría", explica el presidente del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española, José Miguel Delgado Idarreta.

"Lo que había sido un tronco de madera y luego una marioneta, se convirtió finalmente en una persona real, tras superar las adversidades que se le presentaron", indica Delgado.

Collodi era masón y a través del cuento de Pinocho expresó su visión de esta institución, una visión que coincide con la del Gran Maestro de la Gran Logia de España, Oscar de Alfonso, quien asegura que "es una escuela de formación de los individuos", que se basa en "el honor, la verdad y la virtud".

Perdonar al peor enemigo

La cifra de masones españoles contrasta con la de masones europeos. En Francia, por ejemplo, asciende a 40.000 miembros.

En este sentido, el Gran Maestro Óscar de Alfonso, precisa que la masonería española pretende conseguir una normalización que permita a sus miembros demostrar que no son sectarios: "Nuestro objetivo no es influir en el mundo, sino formar buenas personas, y de forma indirecta trasladar esos valores a la sociedad".

Sin embargo, dos aspectos deben mantenerse en secreto: lo que ocurre dentro de las tenidas -nombre que reciben las reuniones de las logias- y la identidad de sus miembros, a menos que sean ellos mismos quienes lo desvelen.

En las reuniones, a las que solo tienen acceso los componentes de la logia, se celebran ejercicios de naturaleza simbólica, como por ejemplo el rito de iniciación en el que tras vendarle los ojos al aspirante se le pregunta si estaría dispuesto a perdonar a su peor enemigo.

Al quitarle la venda de los ojos, se le advierte de que efectivamente su peor enemigo se encuentra en la sala, se le pide que se dé la vuelta y justo detrás un espejo le muestra su propio reflejo.

Masones históricos

Políticos españoles como el Conde de Aranda, Práxedes Mateo Sagasta o Manuel Azaña han formado parte de la familia masónica, aunque, tal y como señala el historiador José Miguel Delgado Idarreta, es necesario tener "precaución" a la hora de definirles como masones, porque hay matices.

Voltaire, Beethoven y George Washington eran masones En el caso del político progresista y presidente del Gobierno Mateo Sagasta, Delgado precisa que cuando llegó a la presidencia del Gobierno dejó su condición de "masón activo" y se convirtió en "masón durmiente", con el objetivo de "mantener la distancia" y evitar favores incómodos.

También el presidente de la Segunda República Española, Azaña, entró en contacto con la masonería pero, según Delgado, sólo estuvo tres meses, pues "no le terminó de convencer".

En el extranjero también existen numerosos referentes históricos. Entre ellos se encuentran filósofos, como Voltaire que se hizo miembro de una logia prácticamente un año antes de morir, políticos, como el primer presidente de EE UU, George Washington, o músicos como Bethoveen, que compuso obras para las reuniones de su logia, entre muchos otros profesionales de todos los campos.

También políticos que ejercen y han ejercido altos cargos en la administración y el gobierno recientemente pertenecen a la institución masónica, aunque prefieren mantenerlo en secreto.

Constructores de catedrales

Según Delgado, el origen de esta institución se remonta a la aparición de las primeras asociaciones gremiales en torno al siglo X, aunque la masonería moderna, tal y como se conoce en la actualidad, surgió en el siglo XVIII de la mano de los constructores de catedrales.

El secretismo comenzó a aflorar precisamente para evitar que no hubiera impostores que se presentaran en una catedral bajo la condición de maestros masones y obtuvieran un puesto de trabajo para el que no estaban cualificados.

Con el declive de las construcciones religiosas se comenzó a permitir la entrada de profesionales liberales, que ofrecían soporte jurídico o asesoramiento a las logias, como abogados o estadistas.

A principios del siglo XVIII, con la redacción de las Constituciones de Anderson (1923) y la aparición de las primeras logias masónicas en Londres, se establece el nacimiento oficial de la masonería moderna.

Conflictiva relación con la Iglesia

El secretismo que rodea el trabajo de las logias ha provocado que se acuse a sus miembros de querer influir en las decisiones políticas y económicas de su entorno o, desde posturas religiosas, de querer instaurar una moral laica, contraria a la fe católica.

El profesor de historia contemporánea de la Universidad CEU de Madrid, Alberto de la Bárcena, apunta que la masonería especulativa es "una secta secreta" nacida en Inglaterra en el siglo XVIII para impedir, entre otras cosas, la restauración de los católicos Estuardo.

Desde su punto de vista, la masonería se basa en un "racionalismo radical" que "conduce a la adoración del hombre, que se redime por sí mismo, prescindiendo de Dios", de manera que según De la Bárcena, constituiría una religión en sí misma con su propio sistema de valores y creencias.

Considera que dos elementos importantes en cuanto a su funcionamiento son "el secreto" y "la obediencia", por lo que indica que el estudio de la Masonería encuentra, por estas razones, "grandes dificultades".

La relación con la iglesia católica siempre ha sido conflictiva, de hecho los masones han estado excomulgados desde el siglo XVIII.

La referencia más reciente es la Declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe de 1983, que dice textualmente que "los fieles que se inscriban en asociaciones masónicas están en pecado grave y no pueden recibir la Santa Comunión".

Pulir el espíritu

Según César Navarro, presidente de la fundación que lleva su nombre y experto en masonería, para comprender la evolución de esta asociación histórica es necesario hacer una distinción sus dos principales etapas.

La primera, denominada masonería operativa, era practicada por los constructores de catedrales y tenía como objetivo la edificación de templos, mientras que la segunda, denominada masonería especulativa y practicada en la actualidad, pretende "construir un templo de la virtud y pulir no la piedra, sino el espíritu humano".

sábado, 26 de marzo de 2011

Gertrudis Gómez de Avellaneda no tuvo miedo a la grandeza. Armando de Armas / martinoticias.com 24 de marzo de 2011


Es mucha mujer esta mujer

Gertrudis Gómez de Avellaneda no tuvo miedo a la grandeza.
Foto: EFE
Reproducción de un retrato de la poeta cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda (1814-11873).
"… yo sospeché entonces lo que después he conocido muy bien: que no he nacido para ser dichosa, y que mi vida sobre la tierra será corta y borrascosa".
Un renombrado y respetado crítico literario español, Manuel Bretón de los Herreros, dijo respecto a Gertrudis Gómez de Avellaneda y Arteaga algo que ha devenido lugar común a la hora de hablar de la autora: "Es mucho hombre esta mujer".
Para colmo ese grande que fue José Martí, grandeza que no impidió que algunos de su virilidad dudasen, se atrevió a decir de la escritora camagüeyana: “No hay mujer en Gertrudis Gómez de Avellaneda: todo anunciaba en ella un ánimo potente y viril; era su cuerpo alto y robusto, como su poesía ruda y enérgica; no tenían las ternuras miradas para sus ojos, llenos siempre de extraño fulgor y de dominio: era algo así como una nube amenazante (...) Más: la Avellaneda no sintió el dolor humano: era más alta y más fuerte que él; su pesar era una roca...”
Estuvieron errados Bretón y Martí respecto a Gertrudis Gómez de Avellaneda, alias Tula, alias La Peregrina, nacida en Puerto Príncipe en 23 de marzo de 1814, porque la verdad es que no parece haber mucho de hombruno en esta hembra, más bien habría que decir que era mucha mujer esta mujer, mujer cabal, total, absoluta, hembra entera, arriba y abajo, por delante y por detrás, en lo físico y en lo espiritual. Porque, paradójicamente, ella encarna como pocas mujeres el arquetipo que los hombres (los hombres y las féminas) han adorado, deseado, temido y execrado a lo largo de la extensa noche de los siglos como divinidades milagrosas en las figuras de Astarté, Artemisa, Atenea, Afrodita, Hestia, Diana, Minerva, Vesta, Venus, Hera, Deméter, Perséfone, Juno, Ceres, Koré, Yemanyá, Olokum, Oshun y la Virgen María, del Oriente al Occidente, pasando por África, de lo oscuro a lo luminoso, de lo erótico a lo heroico, de lo celestial a lo infernal, de lo orgiástico a lo virginal. Ella encarna a la perfección, y a la imperfección también, lo femenino eterno que, por otro lado, la autora cubana, española y universal, supo eficazmente expresar y convertir en lo característico, definitorio de su arte, y que viene además a convertirla en inmortal, no ya en las letras iberoamericanas decimonónicas, como se ha dicho, sino en las letras de cualquier país y época. Para decirlo en las palabras exactas de Don Marcelino Menéndez y Pelayo, la Avellaneda “es la expresión, ya indómita y soberbia, ya mansa y resignada, ya ardiente e impetuosa, ya mística y profunda de todos los anhelos, tristezas, pasiones, desencantos, tormentas y naufragios del alma femenina”.
Lo que pasa es que quizá Bretón y Martí, y muchos otros, no supieron o no quisieron saber que (en el caso de Martí podría no ser demasiado arriesgado asegurar que sí sabía pero que, por motivaciones probablemente ideológicas, escogió desfavorecerla con un comentario que sabría efectivo, como de hecho lo fue, a ojos de la “chusma diligente”) para arribar a ser mujer absoluta la autora tendría que, como en el mandala, acceder a la circularidad, a lo completo, a lo complejo, quiere decir, al otro lado, y ello, por enrevesado que parezca, implica también, y sobre todo, incorporar lo masculino: lo masculino no como músculo, sino como mente y, claro, como espíritu. La eterna ley de los opuestos que no sólo se complemetan, sino que se sostienen. El árbol que alza sus ramas al cielo, hunde sus raíces en el infierno. Cada sabio con su satán. Cada Cristo con su Anticristo. Cada vida con su muerte. El muerto pare al santo, aseguran los sacerdotes yorubas y llevan tal vez mucha razón en ello.
No Bretón, pero Martí fue en el plano masculino, lo que la Avellaneda en el femenino, hombre cabal, total, absoluto, varón entero, arriba y abajo, por delante y por detrás, en lo físico y en lo espiritual, y si la Avellaneda encarnó el arquetipo femenino, Martí encarnó el arquetipo masculino, del Hombre, del Homagno, como el mismo lo denomina en un poema, y tal cual la Avellaneda, Martí, para arribar a ese punto tendría que, como en el mandala, acceder a la circularidad, a lo completo, a lo complejo, quiere decir, al otro lado, y ello, por enrevesado que parezca, implica también, y sobre todo, que tuviese que incorporar lo femenino. No por gusto ambos fueron pródigos y desdichados en amores. No podía ser de otra forma porque dos fenómenos, dos monstruos de la especie no pueden coincidir, como no pueden coincidir dos astros en una misma órbita; bastante es ya que nacieran ambos en una misma isla y en un mismo siglo. Los astros obligados están a vagar en soledad, a proyectar su sombra, una sombra del tamaño de su luz, estrella que ilumina y mata, al decir martiano. Ni María Granados, la famosa Niña de Guatemala, ni María Mantilla o Carmen Zayas-Bazán, algunas de las mujeres de Martí, podían estar a la altura de soportar la alternancia de su luz y sombra. Ni Ignacio de Cepeda, ni Gabriel García Tassara o Domingo Verdugo, algunos de los hombres de la Avellaneda, podían estar a la altura de soportar la alternancia de su luz y sombra. Martí tuvo un hijo que casi nunca vio. La Avellaneda tuvo una hija que antes de llegar al año murió.
La propia escritora en carta a Cepeda, que se ha conocido como su autobiografía, confiesa: "… yo sospeché entonces lo que después he conocido muy bien: que no he nacido para ser dichosa, y que mi vida sobre la tierra será corta y borrascosa". Lo que aplicaría también a la vida de José Julián Martí Pérez, cuya obra por demás sobra de alusiones a la muerte, el dolor y el sacrificio.
La verdad podría ser que Tula no fue muchas de las cosas con que la posteridad, interesadamente, la ha premiado. No sería una activista antiesclavista ni, mucho menos, una precursora del feminismo como muchos nos quieren hacer ver. Su novela Sab resulta por su tema, evidentemente, antiesclavista, la primera antiesclavista de nuestro ámbito, aunque, al decir del erudito Max Henríquez Ureña, el propósito que la animó a escribirla no fue precisamente el de librar una campaña abolicionista, ni mucho menos, sino el de dar vida, en una narración sentimental, a cuadros y escenas basados en los recuerdos de su Camagüey natal. Si eso ayudó, como se ha afirmado, a incentivar el pensamiento abolicionista entre los intelectuales isleños de su tiempo, ¡felicidades!, pero no era lo que buscaba. Lo que buscaba, como todo buen prosista, era crear un personaje creíble en circunstancias creíbles. Por otra parte si su trato con los hombres, sexual y sentimental, resultó ciertamente liberal, rebelde y desenfadado para su pacato tiempo. No hay en ello, ni por asomo, nada que recuerde lo que después fue el feminismo. Todo lo contrario, no había en La Peregrina el más mínimo deseo de trastocar lo que los progres llaman orden patriarcal. Lo que si había, y mucho, es el deseo de la búsqueda de la felicidad a toda costa y la valentía, eso sí, mucha valentía, para intentarlo una y otra vez, equivocarse una y otra vez, y arrostrar las consecuencias frente a un mundo de hombrecitos tan estúpidos e insensibles como lo fuera Tassara, al punto de que ni reconoció ni se preocupó por la suerte de la niña Brenhilde que engendrara en Gertrudis y que, ya sabemos, murió antes del año.
Cirilo Villaverde, ese otro grande, lo entendería cuando calificó a Sab no como una buena novela, ni como un alegato acerca de la opresión femenina, como tanto se ha repetido, sino como “un aporte estimable a la campaña de humanización en el trato a los esclavos”. Y fíjense que Villaverde escribe un aporte estimable a la campaña de humanización en el trato a los esclavos, no un aporte estimable a la campaña de eliminación de la esclavitud.
Quizá por ahí es que vayan los tiros de las motivaciones ideológicas que compulsaron a Martí a ser tan inusitadamente duro con la Avellaneda y al poco entusiasmo que le mostró el pensamiento progre de la isla, es decir, todo el pensamiento de la isla al menos desde la segunda mitad del XIX, al punto de que ni siquiera su amado Camagüey, ni en la República ni bajo el régimen marxista de Fidel Castro, le levantó nunca un monumento a ese orgullo no ya de la isla, sino de la lengua española de todos los tiempos. Probablemente el pecado de la Avellaneda es que nunca se sintió acomplejada, como después se puso de moda, de ser una dama, una integrante de la alta clase y una amiga del orden natural de lasa cosas. De ella el intelectual isleño Enrique José Varona dijo que la oiréis cantar a los imperios, al triunfo del cristianismo, a las fuerzas prepotentes y misteriosas de la naturaleza, que a la Avellaneda nada le mueve, sino lo que sobresale, lo que impone.
En el texto de la Avellaneda Una anécdota de la vida de Cortés se lee: “Hernán Cortés, una de las mayores figuras que puede presentar la historia; Hernán Cortés, que quizás no ha sido colocado a su natural altura (...) Hernán Cortés, tipo de su nación, en aquel tiempo en que era grande, heroica, fanática y fiera (...) Hernán Cortés, digámoslo en fin, debía tener y tuvo la suerte común a todos los genios superiores. Persiguíolo la envidia, afanóse por denigrarlo la calumnia, asecháronlo la deslealtad y la perfidia, abrigada en aquellos mimos corazones que aprendieron del suyo a no temblar jamás en tantos peligros de que reportaron juntos indestructible fama”. Lo que la Avellaneda dijo de Cortés es, inconscientemente tal vez, como si lo hubiera dicho respecto a sí misma. Como si Cortés fuera el lado masculino de la Avellaneda. Como si la Avellaneda fuera el lado femenino de Cortés, reencarnado siglos después en el Camagüey.
Ella misma confesó: "…Cuando comencé a tener uso de razón, comprendí que había nacido en una posición social ventajosa: que mi familia materna ocupaba uno de los primeros rangos del país, que mi padre era un caballero y gozaba toda la estimación que merecía por sus talentos y virtudes, y todo aquel prestigio que en una ciudad naciente y pequeña gozan los empleados de cierta clase…" Luego con la Peregrina ha ocurrido al menos un triple escamoteo ideológico, el del ninguneo, tan caro a nuestra estirpe, el del ataque frontal y, el más sibilino y el que habría aborrecido más, el de asimilarla demagógicamente a la ideología que sustenta el propio opinador o estudioso avelladentino.
Pero, más allá de escamoteos al uso, más allá de todo, lo cierto es que Gertrudis Gómez de Avellaneda, muerta un primero de febrero de 1873 en Sevilla (sola, a su entierro no irían más de doce personas, medio enloquecida, medio mística, intentando comunicarse con su hija en el más allá mediante sesiones mediúmnicas), sobrepasa su tiempo y arriba a la actualidad como una de las más señeras poetas del idioma español, como la más destacada dramaturga de cualquier tiempo en la lengua cervantina y, a qué dudarlo, como una prosista de peso. Alguien que, por otro lado gozó, también de los más altos galardones de las letras de su tiempo, del favor del público y la crítica, y, por si fuera poco, de la admiración, la estima, la amistad, y quizá la envidia, de figuras de la índole de José de Espronceda, José Zorrilla, José Quintana, Juan Nicasio Gallego y Fernán Caballero.
La vigencia de la Avellaneda es de índole tal que al presente existen círculos de escritores iniciáticos que la veneran, no ya como musa sino como diosa y, si ello no fuera bastante, su soneto Al partir parece premonitorio de la pesadilla que padece el país que un día le viera nacer en la decimonónica era, un verdadero decir de denuncia sobre turbas enfierecidas y obligadas migraciones que dura más de medio siglo. Echemos pues, para finalizar y por si las dudas, una ojeada al siguiente fragmento del mencionado poema.

¡Perla del mar! ¡Estrella de Occidente!
¡Hermosa Cuba! tu brillante cielo,
la noche cubre con su opaco velo
como cubre el dolor mi triste frente.



Voy a partir… La chusma diligente
para arrancarme del nativo suelo
las velas iza y pronta a su desvelo
la brisa acude de tu zona ardiente.

viernes, 25 de marzo de 2011

"No.... Esos autores no se publican en Cuba...."*

"No.... Esos autores no se publican en Cuba...."*



¿Guillermo Cabrera Infante? El librero de la Plaza de Armas, en el centro de La Habana, mueve la cabeza nervioso, con los ojos chispeantes: "No. Entienda: Esos autores no se publican en Cuba...". ¿Pedro Juan Gutiérrez? "Ese tampoco. Está fuera", y el sexagenario y sagaz vendedor entreabre una sonrisa. Confrontado con la permanencia de Gutiérrez en la capital cubana, completa el argumento. "Él es un disidente, piensa diferente del gobierno, usted no lo encuentra en las librerías. Ni aquí, vea".
Lo que hay en la cuadrangular feria de libros es un mar tranquilo de Che Guevara, Fidel Castro, revolución y Ernest Hemingway, además de los toques de santería y mitología. Dos de los más electrizantes autores cubanos contemporáneos están fuera de los anaqueles. Con un detector de malicia, el librero sigue: "Aunque Cabrera, después de muerto... Todavía se encuentra, pero es difícil. Tengo otro aquí, preste atención: Leonardo Padura Fuentes". Ofrece el libro Adiós Hemingway & La cola de la Serpiente. "Mire, son narrativas policiacas, pero solamente en la superficie. ¿Notó? Van más allá, van más allá...", insinúa.
Los pensamientos menos reglados todavía piden a Cabrera Infante, rememoran sus dentelladas históricas en la yugular de los revolucionarios de 1959. Se siente la evocación del poeta Federico García Lorca, en la puerta del Hotel Inglaterra, paralizado con la lluvia caribeña y las "cataratas del cielo".
Cabrera: el calor de sus libelos, los juegos verbales, el manejo irónico de los sustantivos. El exiliado y sus obsesiones. El autor de Tres tigres tristes, Mea Cuba y La Habana para un Infante Difunto, sepultado en el exilio en Londres, en 2005, sigue contorciéndose en la narrativa que venga una ciudad perdida, arruinada y vaciada en sus 40 años de ausencia. Difunta desde que partió de Cuba, definitivamente, en 1965. Vino a enterrar a la madre y a renunciar a las funciones diplomáticas en Europa. Terminó preso. La última prisión.
Revolucionario de primera hora, rompió con Fidel Castro después de los primeros gestos de censura a la creación artística. Un cerco a la libertad de pensamiento que su rival Gabriel García Márquez calificó, en un reportaje de 1975, como una "valorización desmedida" de la importancia del artista en el mundo. Una condescendencia fantástica con el régimen cubano, merecedora de zapatazos de Cabrera, que detectó en el Nobel colombiano, el "candor que se confunde con cinismo".
Claudio Leal
La Habana, Cuba

*TOMADO DE: http://libreriamichelena.blogspot.com/2009/01/no-esos-autores-no-se-publican-en-cuba.html

miércoles, 23 de marzo de 2011

BEO / DOS ES UNA HOJA LITERARIA PUBLICADA EN CARACAS, CON EL APOYO DE LA EDITORIAL LA ESPADA ROTA.
SUS RESPONSABLES SON OSWALDO COROMOTO GUÉDEZ, KORI CARREÑO, JERÓNIMO GARCÍA, ASDRÚBAL GALLARDO Y ELISEO RODRÍGUEZ. EL DISEÑO ES REALIZADO POR CARMEN B. SALAZAR Y LAS ILUSTRACIONES PERTENECEN A ALBERTO GONZÁLEZ Y CHINO MATA.
EL PRESENTE Nº 6 ES DEL MES DE ENERO DE 2011. EL EDITORIAL ESTÁ DEDICADO AL CALENTAMIENTO GLOBAL. LAS NARRACIONES Y POEMAS CORRESPONDEN A CHEVIGE GUAIQUE (CLXII), RODRIGO GONZALO ALOMAR (PODRÍA SENTARME Y SONREIR), LAWRENCE DURRELL (EN EL GRAN BAR), JULIO JIMÉNEZ (ZUMO DE INSTANTES), ARTURO ÁLVAREZ D´ ARMAS (SE PERDIÓ EL HÁLITO ESOTÉRICO), JOSÉ GREGORIO ALVARADO G. (EL ESCRITOR) Y RAMÓN ORDAZ (EL COCUY QUE ALUMBRA). QUE LES APROVECHE LA BUENA LA BUENA LECTURA.

BEO / DOS. Caracas: Nº 6, Enero 2011.
BEO / DOS. Página 2.

lunes, 21 de marzo de 2011

  HAVANAFAMA
presenta
    Noches de monólogos 
  "TEATRO A UNA VOZ"




SI NO PUDO VERLOS EN EL RECIEN TERMINADO FESTIVAL ,
AHORA TENDRA LA OPORTUNIDAD DE DISFRUTARLOS EN TEMPORADA.

VIERNES 25 Y SABADO 26 DE MARZO



8:30 PM
HAVANAFAMA TEATRO ESTUDIO
752 SW 10 AVE, Miami.
(786) 319-1716
($15)




ISANIEL ROJAS
"El prócer"
De: Jorge Carrigan
Dirigido por Vivian Morales
(Drama)



ORQUIDEA GIL
"Un pase a mejor vida"
De: Julie De Grandy
Dirigido por Christian Ocón
(Comedia)


CHRISTIAN OCON
"Pene Crudo"
Escribe: Raúl de Cárdenas
Dirigido por Juan Roca
(Comedia)


 HAVANAFAMA Teatro Estudio
 752 SW 10 AVE. MIAMI, FL.
(786) 319-1716.

domingo, 20 de marzo de 2011

MANNY ENTREVISTA A MAYA ISLAS TOMADO DE: EL LUGAREÑO




Friday, March 18, 2011





Manny entrevista a Maya Islas






The Highlands, Escocia (enero 2010)

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por Manny López

(para el blog Gaspar, El Lugareño)



Maya Islas irradia una luz brillante y clara
que envuelve y acoge. Desde nuestro primer encuentro sentí la buena vibra, y
luego día a día siento el cariño inmenso de una mujer que va por la vida
repartiendo amor. Leer a Maya Islas es una tarea que les dejo a todos los que no
han tenido esa oportunidad. En el 2010 tuve el honor de tenerla en una de mis
Noches de Poesía en Zu, donde presentó el poemario ISLA que fue una
colaboración con otra escritora que admiro muchísimo Margarita García Alonso.
Esa noche ha quedado en la historia como algo precioso. Siempre vuelvo ahí, a
ese momento cuando coincido con quienes me recuerdan la lectura de Maya, su
presencia, y su luz.



Estos días donde la negatividad nos azota tan
fuerte, donde amigos pasan por momentos críticos y hay tanto dolor en el aire…
necesitaba traerle a ustedes las respuestas, el aura blanca y rosada de una
escritora importantísima, de una mujer inolvidable… mi querida Maya
Islas….






¿Cuál es su idea de la
felicidad?



Los pequeños momentos de la vida; las viñetas
que contengan un café y un libro a la hora de acostarme (yo tomo café al
acostarme!!); ver la nieve caer desde una ventana imaginada sin negarme a que
pueda ser verdadera); Caminar el mundo sin esfuerzos. Tener un bebé que cante
como un delfín ( ya lo tengo) Saber que en los libros de mi biblioteca se
encuentran secretos que no he descubierto todavía. Reír con las "Golden girls";
escribir cuando tengo visiones sin que me interrumpan; estudiar magia y hablar
sobre ella. Saber que la imaginación es memoria y poder decírselo a mis amigos.
Conocer la libertad absoluta.




¿Quiénes son sus personajes favoritos de
la historia?




La Reina Tudor, Isabel I de Inglaterra. He
leído mucho sobre esta mujer que reinó 44 años viviendo dentro de las traiciones
más brutales. Admiro a una mujer que haya podido llevar a cabo tal hazaña en
medio de una gran soledad existencial. La admiré también por su cultura.



Otro personaje favorito ha sido El Conde de ST.

Germain, gran Maestro de la alquimia que logró la eterna juventud.




¿La cualidad que más admira en un
hombre?




La ternura




¿La cualidad que más admira en una
mujer?




La fortaleza




¿Su característica más
marcada?



El hedonismo.




¿Qué es lo que más valora en sus
amigos?



Su buen humor



¿Cómo le gustaría morir?



Mirando el mar



¿Cuál es su estado de ánimo
actual?



Perfecto. Lleno de esperanzas por algo que
viene, pero que todavía no sé lo que es.




¿Cuál es su lema?




El destino llega a puerto como un barco: a su
debido tiempo.



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Maya Islas nació en Cuba, 12 de abril, 1947.
Trabajó como consejera en The New School: Parsons School of Design,
1985-2009; desde el 2003, Islas enseña parte de tiempo en Baruch
College,
NYC, en el Departamento de Lenguas.



Entre sus premios literarios cabe mencionar:
Finalista Letras de Oro 1986; 1989; Premio Cintas en
Literatura
, 1990-91. Fue invitada como escritora-en-residencia a Altos de
Chavón, República Dominicana,1989. Maya Islas ha publicado 6 libros de poesía:
Sola…Desnuda…Sin Nombre, 1974; Sombras-Papel, 1978;
Altazora acompañando a Vicente, 1989; Merla, 1991; Lifting
the Tempest at Breakfast,
virtual, 2001; Quemando Luces, 2004;
Isla (en colaboración de textos con Margarita García Alonso, textos e
ilustración, publicación virtual,2010.



Su trabajo de crítica literaria ha sido
publicado en revistas y periódicos en Estados Unidos y Europa. Su poesía ha sido
publicada en diversas antologías, revistas y periódicos de América Latina,
Estados Unidos y Europa.



Como artista visual, ha exhibido su poesía en
instalaciones que contienen sus textos sobre papel y madera: Michigan State
University
, 2002; Columbia University, 2004. Ha hecho trabajos de
colaboración con otros pintores, escultores, y fotógrafos escribiendo textos
literarios para los mismos.



En el presente, trabaja en un libro-poema:
La Foto. Vive en New
Jersey.

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viernes, 18 de marzo de 2011

FOTO CONMOVEDORA EN EXTREMO

Foto de oso panda en el terremoto conmueve al Mundo.
Abrazado a la pierna de un policía, fue captado un oso panda de un zoológico de Japón, país azotado ayer por un terremoto de 8.9 grados.
La imagen refleja el miedo del animal que ante el movimiento telúrico se coge fuertemente de un efectivo policial.
¡Por favor, compartan ésta imagen e inviten a sus amigos para que el Mundo esté Informado!


jueves, 17 de marzo de 2011

SOBRE ODIOS PERMANENTES


Manuel Soto Arbeláez


Un amigo preocupado por el odio que se nota en la actualidad a nivel mundial, me hizo el honor de pedir mi opinión, vía Internet, sobre la paz, la ira y el odio. Se me ocurrió la siguiente respuesta: Hola amigo. He leído con cuidado el segundo tercio de tu trabajo. Los análisis que haces me parecen correctos, sobre todo lo referente a que "El Islam es una religión de Paz". Eso es correcto en el papel, pero no en la práctica, al igual que en la época cuando los cristianos europeos emprendieron las Cruzadas para pacificar y convertir al cristianismo mediante la espada y la violencia al Medio-Oriente. Esa práctica demostró ser totalmente equivocada. El Islam aprendió la lección y ahora como respuesta a ese hecho pasado está penetrando silenciosamente a los principales bastiones del Mundo Occidental; lo cual, a mi modo de ver, es muy peligroso. La "Democracia" ha resultado muy condescendiente con estas oleadas de inmigrantes musulmanes, muchos de los cuales llegan solteros y se casan con muchachas cristianas ingenuas. En Europa y USA ya se ven muchas mujeres "blancas" usando el chador típico de las mujeres agarenas. ¡Ojo!, los sarracenos no se casan con mujeres negras, sólo con las blancas por ser, en su mayoría, gente de clase media; es decir, pertenecientes a la clase consumista dominante y que generalmente tienen más acceso a los medios de comunicación y de opinión de cualquier tipo.

En cuanto al odio entre blancos y negros connacionales, creo que las iglesias cristianas están haciendo un buen papel para moderar a la gente. De hecho promueven los matrimonios interraciales. La misma situación se presenta ante los judíos, aunque éstos no aceptan el matrimonio con personas que no sean de su fe. Antes de la II Guerra Mundial a los judíos no se les quería bien, pero a partir de 1945 se les comenzó a ver de forma diferente e integradora como consecuencia del Holocausto. Son gente del mundo occidental que han asimilado sus costumbres y usos. En USA hay mucho judío rico que influye notablemente, a pesar de ser una minoría insignificante desde el punto de vista numérico electoral, en las decisiones que toman los parlamentarios y el gobierno central en materia de política internacional. En cambio en Europa no se siente tanto esa influencia.

Actualmente el Cristianismo, en cualquiera de sus confesiones, es la verdadera religión de paz y de asimilación de la crítica ¿Cuántas películas se han hecho presentando a Jesús como homosexual, o cómo concubino de María Magdalena, o cómo hombre intransigente? Muchas; pero así como se proyectan, así mismo pasan sin consecuencias. Ningún responsable del filme es asesinado o perseguido ¿Tú crees que el Islam acepta eso? Yo creo que no. Sólo hay que ver lo que le pasó al escritor de origen indio Salzmann Rushdie cuando escribió una novela en la cual veladamente se critica a Mahoma. Todos los agarenos aprobaron su condena a muerte y se prestaron para ejecutar a Rushdie. Éste tuvo que pasar a la clandestinidad y el gobierno del Reino Unido le prestó protección. Rushdie murió hace poco estigmatizado por los musulmanes de todo el orbe. Los islamistas son tan fanáticos que el 11 de septiembre, cuando el ataque a las torres del World Trade Center, se vio como salieron a la calle niños y adultos a celebrar la carnicería. Te repito ellos son diferentes a los occidentales y creo que no será posible que la civilización de este lado del mundo logre asimilarlos pues son reactivos.

Paso ahora sobre el caso de los indígenas americanos. Es cierto que ha habido discriminación, pero debemos observar que cuando la "Democracia" ha permitido elecciones libres ellos han ganado en Ecuador y Bolivia, donde siempre han sido mayoría. Es muy temprano para hacer juicios, pero debemos admitir que ganaron en buena lid ¿Serán capaces estos nuevos dirigentes de controlar el fanatismo que ya se ve venir? En Bolivia ha surgido un líder campesino de apellido Quispe que pregona la bárbara necesidad de desligar al país del idioma Castellano para hablar sólo el Aymara. Este hombre ha tenido una gran aceptación y es el principal enemigo, no es rival, es enemigo de Evo Morales. Te repito hay que ver como avanzará todo esto para poder opinar debido a lo voluble que es la política y el avance social en esta parte del mundo.

Tocas también el tema de los vascos, quienes ahora han tomado nuevos bríos en pos de su reconocimiento como nación ¿Quiénes son los culpables? Como siempre los europeos que todos a uno apoyaron la desmembración de Yugoslavia ¿Con qué moral puede ahora la clase dirigente de España que apoyó esa desmembración negarle lo mismo a los vascos? Los vascos dicen que si esa política desmembradora fue buena para Yugoslavia también lo puede ser para ellos. Con un agravante: Ahora se le ha unido Cataluña usando los mismos argumentos de diferenciación lingüística y de tradiciones. Seguiré....

Manuel Soto Arbeláez E-Mail: manuelsotoarbelaez@yahoo.com

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Publicado por Jeroh Montilla para HISTORIOGRAFIAS el 3/17/2011 08:09:00 AM

lunes, 14 de marzo de 2011

HAVANAFAMA
presenta
    "TEATRO A UNA VOZ"  
       Noches de monólogos  
 


SI NO PUDO VERLOS EN EL RECIEN TERMINADO FESTIVAL ,
AHORA TENDRA LA OPORTUNIDAD DE DISFRUTARLOS EN TEMPORADA.

VIERNES 18 Y SABADO 19 DE MARZO

8:30 PM
HAVANAFAMA TEATRO ESTUDIO
752 SW 10 AVE, Miami.
(786) 319-1716
($15)
VIVIAN MORALES
"Mary"
De: Jorge Carrigan
Dirigido por Juan Roca
(Drama)



JULIE DE GRANDY
"La muerte del hombre perfecto"
De: Julie De Grandy
Dirigido por Gonzálo Madurga
(Comedia)


BELKIS PROENZA
"LA CUARTA LUCIA"
Escribe y dirige: Maikel Chávez
(Comedia musical)


 HAVANAFAMA Teatro Estudio
 752 SW 10 AVE. MIAMI, FL.
(786) 319-1716.




  

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