LA RAZÓN DE UN NUEVO BLOG DE GESTIÓN CULTURAL

Ante la avalancha de información cultural noticiosa que recibimos diariamente gracias a la colaboración que me proporciona Arturo Álvarez D'Armas, poeta, fotógrafo y promotor cultural venezolano, así como otros valiosos amigos colaboradores, hemos decidido abrir un nuevo blog de promoción y gestión cultural. Sean bienvenidos todos los amigos interesados en promover la cultura y el arte en general. Pueden enviarnos sus colaboraciones, las cuales subiremos a este blog como entradas tan pronto como las recibamos. Quienes deseen colaborar pueden dirigirnos sus trabajos a nuestro correo personal: renedayre@gmail.com René Dayre Abella. Autor y promotor cultural.

martes, 30 de octubre de 2012

El escorpión, la rana y la naturaleza humana

El científico Edward O. Wilson sustenta en la vida social y el altruismo su nuevo estudio sobre la esencia del hombre

detalle de la portada de 'La conquista social de la Tierra'.
La conquista social de la Tierra
Edward O. Wilson
Traducción de Joandomènec Ros
Debate. Barcelona, 2012
382 páginas. 23,90 euros (electrónico: 15,99)
Existe una vieja fábula que cuenta que un escorpión le pidió a una rana que lo transportase a través de un arroyo. La rana se negó, diciendo que temía que el escorpión la picase, pero éste le aseguró que no haría tal cosa. “Después de todo”, le dijo, “ambos pereceríamos si yo te picara”. En vista de ello la rana aceptó. Sin embargo, a medio camino de la travesía del arroyo el escorpión le clavó su letal aguijón. “¿Por qué lo hiciste?”, preguntó la rana mientras ambos se hundían bajo la superficie. “Es mi naturaleza”, contestó el escorpión.
Si hubiese que resumir en pocas palabras el tema central del libro objeto de la presente reseña, La conquista social de la Tierra, bastaría con decir que trata de responder a la cuestión de cuál es la naturaleza humana, una cuestión que es difícil contestar con la seguridad que el escorpión dio a la rana. ¿Cuál es, en efecto, nuestra naturaleza? El autor de esta obra es Edward Wilson (1929), que no sólo es un entomólogo de talla mundial, probablemente el mayor experto en el estudio de las hormigas (mirmecología), sino también un magnífico y prolífico autor de libros destinados al público general, ocupación en la que ha cosechado éxitos de importancia: ganó dos premios Pulitzer, el primero (1979) por —el tema al que ahora vuelve— Sobre la naturaleza humana y el segundo (1991) por Las hormigas, que escribió junto a Bert Hölldobler. La conquista social de la Tierra constituye en mi opinión algo así como su visión última de la naturaleza, a cuya comprensión y conservación tantos esfuerzos ha dedicado. Comprender la naturaleza humana es para Wilson ser capaces de contestar a las preguntas más transcendentales que podemos hacernos: ¿de dónde venimos?, ¿qué somos? Preguntas que deberían servirnos para plantearnos otra no menos fundamental, la de ¿adónde vamos? La ciencia, como la historia, recordemos, encuentra una de sus justificaciones más sólidas si nos sirve para actuar sobre el presente y orientar el futuro.
Decía antes que hace más de tres décadas Wilson ya se ocupó de este tema, pero los avances científicos realizados, especialmente durante las dos últimas décadas, permiten plantearlo ahora de manera más satisfactoria y más coherente. La conclusión a la que ha llegado Wilson es que la clave del asunto se encuentra en el concepto de “sociabilidad”, de “social”. El Santo Grial en el que se basa es el concepto de “eusocialidad”, la característica de los individuos “eusociales”, aquellos que se reúnen en grupos que contienen múltiples generaciones y que están dispuestos a realizar actos altruistas como parte de su división de trabajo. Resulta, y ello ya nos dice algo sobre nuestra privilegiada posición en la historia de la vida sobre la Tierra, que han existido muy pocos individuos de este tipo a lo largo de la historia de la Tierra: tres clases de insectos, las abejas melíferas, los termes constructores de termiteros y las hormigas, y una especie de homínidos, los Homo sapiens, esto es, nosotros.
Una vez centrados en la sociabilidad, en la eusocialidad, surgen múltiples cuestiones ligadas básicamente a por qué existe la vida social avanzada y por qué se ha dado tan pocas veces en la historia de la vida, así como cuáles han sido las fuerzas motrices que la hicieron aparecer. Ahora bien —y esto es un problema— ¿no es una de las enseñanzas centrales de la selección natural introducida por Darwin, la de la lucha por la existencia, aquello de la competición por preservar y transmitir los genes propios? Wilson reconoce este hecho, que la fuerza evolutiva que abrió camino a nuestro linaje a través del laberinto evolutivo fue la selección natural, pero una selección que se aplicó no sólo a los individuos sino también a los grupos. “En la evolución social genética”, escribe, “existe una regla de hierro, según la cual los individuos egoístas vencen a los individuos altruistas, mientras que los grupos altruistas ganan a los grupos de individuos egoístas. La victoria nunca será completa; el equilibrio de las presiones de selección no puede desplazarse hasta ninguno de los dos extremos. Si tuviera que dominar la selección individual, las sociedades se disolverían. Si acabara dominando la selección de grupo, los grupos humanos acabarían pareciendo colonias de hormigas”.
Sustentado por este pilar, el de la eusocialidad, Wilson desarrolla su trama, en un auténtico tour de force, reuniendo información procedente de múltiples disciplinas, desde la genética molecular, la neurociencia y la biología evolutiva hasta la arqueología, la ecología, la psicología social y la historia. Como basa su argumentación en la característica grupal y ésta apareció primero en algunos insectos, dedica algunos capítulos a éstos, en particular a las hormigas, su especialidad, con la razonable esperanza de encontrar allí claves para comprender cómo semejante característica surgió en nuestra especie. Aunque inevitables, puede que más de un lector encuentre estos capítulos a veces algo pesados y excesivamente prolijos, pero se verá compensado por otros que sentirá muy vivamente como “suyos”, los dedicados a cómo evolucionó la cultura, los orígenes del lenguaje, la moralidad, el honor, las artes creativas y la religión. Sobre éstas, Wilson, que entiende bien su firme basamento eusocial, es particularmente duro: “¿Por qué razón”, escribe, “es prudente poner abiertamente en tela de juicio los mitos y los dioses de las religiones organizadas?”. Y contesta: “Porque son idiotizantes y divisivos… Porque fomentan la ignorancia, distraen a la gente de reconocer los problemas del mundo real y con frecuencia los conducen en direcciones equivocadas que provocan acciones desastrosas”. Valga este ejemplo para señalar a los lectores que La conquista social de la Tierra es, efectivamente y como promete su autor al inicio, más que una reconstrucción de los caminos que han conducido a la aparición y consolidación de los Homo sapiens; es también una valiosa ayuda para comprender nuestra propia naturaleza, una naturaleza eficaz para nosotros, pero peligrosa, muy peligrosa para el conjunto de la vida terrestre. Acaso comprendiéndonos, podamos evitar lo peor que hay en nosotros mismos: nuestra depredadora naturaleza.
TOMADO DE:  http://cultura.elpais.com/cultura/2012/10/24/actualidad/1351088555_295758.html

lunes, 29 de octubre de 2012

Descubren el informe del primer médico que atendió a Abraham Lincoln tras el atentado

Charles A. Leal logró restablecer el pulso al presidente estadounidense aunque éste no sobrevivió a la herida de bala

Día 13/06/2012 - 10.30h
El primer médico que acudió en ayuda de Abraham Lincoln cuando el presidente estadounidense recibió un disparo en 1865 en un teatro de Washington ordenó que se le llevara inmediatamente «brandy y agua», según su testimonio descubierto a finales de mayo tras una «desaparición» de 147 años.
La copia de 21 páginas de un informe del médico militar Charles A. Leale, que tenía 23 años en aquel momento, fue descubierta en los Archivos Nacionales de Washington por una investigadora de la asociación «Papeles de Abraham Lincoln», Helena Iles Papaioannou, entre cientos de cajas de archivos de los servicios médicos del Ejército, según ha anunciado la asociación consagrada a la obra escrita del décimo sexto presidente estadounidense y recoge France Presse.
Descubren el informe del primer médico que atendió a Abraham Lincoln tras el atentado
afp
Charles A. Leale
Charles Leale, diplomado en medicina seis semanas antes, relata en un testimonio escrito algunas horas después de los hechos, cómo se encontraba el 14 de abril de 1865 en el teatro Ford de Washington a una decena de metros del presidente.
«La representación de la obra -«Nuestro primo americano»- seguía agradablemente su curso cuando pude oír nítidamente un disparo. Un minuto después, vi a un hombre bajito saltar del palco sobre el escenario», escribe el médico que ignoraba entonces la identidad del asesino John Wilkes Booth.
«Hubo gritos -«el presidente ha sido asesinado»- después -«Muerte al asesino»- informa el joven médico, que corrió hacia el palco. «En cuanto se abrió la puerta y entré, me presenté a la señora Lincoln que me dijo: «Oh, doctor, haga lo que pueda por él, haga lo que pueda». Le dije que haríamos todo lo posible», escribe.
Descubren el informe del primer médico que atendió a Abraham Lincoln tras el atentado
John Wilkes Booth
El joven, que fue el primer médico en llegar, relata a continuación de manera muy clínica el estado del presidente, cómo pide «brandy y agua» para Lincoln y observa la herida: «Comencé a examinar su cabeza –al no encontrar ninguna herida cerca del hombro– y rápidamente pasé mis dedos sobre un coágulo de sangre grande y firme situado una pulgada (2,5 centímetros) debajo de la línea curva superior de hueso occipital», informó Leale. «Removí el coágulo fácilmente y luego pasé el dedo pequeño de mi mano izquierda por la claramente tersa apertura causada por la bala», según recoge Ap.
Los médicos oficiales llegan al lugar y se decide trasladar a Abraham Lincoln a una casa próxima donde «colocamos al presidente en diagonal sobre una cama, la cama era demasiado pequeña», escribe Charles Leale.
«No se podía hacer nada más que impedir que la sangre se coagulara», continúa el informe que evoca el pulso intermitente del presidente y su respiración cada vez más difícil. «A las 7,20 horas, exhaló su último suspiro y su alma voló a Dios», añade el testigo.

Testimonio directo y clínico

Para Daniel Stowell, director de la asociación, «este informe es importante porque es un testimonio tomado en el momento. Uno puede sentir cómo Leale y los otros médicos se sentían impotentes pero, al mismo tiempo, no hay sombra de sentimentalismo».
«Para su época, hizo todo correctamente», según las declaraciones que recoge El Nuevo Herald del doctor Blaine Houmes, un especialista en medicina de emergencia de Cedar Rapids, Iowa, que ha estudiado el asesinato. Hay distintas versiones sobre cómo logró Leale resucitar al presidente porque «cuando el doctor Leale llegó al palco, Lincoln estaba técnicamente muerto», dijo Houmes. «Él fue capaz de restablecerle el pulso y de hacer que empezara a respirar de nuevo. Básicamente le salvó la vida a Lincoln, aunque no sobrevivió a la herida».
Descubren el informe del primer médico que atendió a Abraham Lincoln tras el atentado
La pistola que mató a Lincoln
Abraham Lincoln (1809-1865), uno de los presidentes estadounidenses más admirados -y el primero en ser asesinado- había sido elegido algunas semanas antes del comienzo de la Guerra de Secesión y asesinado cinco días después del final oficial del conflicto que enfrentó al Norte y al Sur.
Figura en la historia como el que firmó la emancipación de los negros que condujo a la abolición de la esclavitud.
El asesino John Wilkes Booth, abatido por el Ejército dos semanas después del atentado, era un simpatizante sureño.
Charles Leale envió en julio de 1867 una copia de su informe, escrito a mano por un secretario, al comité de la Cámara de representantes encargado de la investigación del atentado y no volvió a hablar de su papel aquella noche. No hay ninguna alusión a él hasta 1909, 44 años después, durante un discurso con ocasión del centenario del nacimiento del presidente asesinado. 
TOMADO DE:  http://www.abc.es/20120608/archivo/abci-descubren-informe-primer-medico-201206081022.html

domingo, 28 de octubre de 2012

El Picasso más íntimo y español

La casa del artista en Málaga expone el legado del fondo fotográfico realizado por Juan Gyenes

Pablo Picasso (Málaga,1881 - Mougins, 1973) ha sido retratado hasta la saciedad. No solo por ser el artista más determinante del siglo XX. David Douglas Duncan, Man Ray, Lee Miller, Irving Penn, Cartier-Bresson, Robert Doisneau, Cecil Beaton o Robert Capa son solo unos cuantos nombres de los muchos que fueron seducidos por la fuerza y el atractivo del español. Su intimidatoria mirada oscura, sus escasas y cálidas sonrisas o la determinación de sus movimientos, hacían de él un personaje de irresistible atractivo para las cámaras. Además, a él le gustaba posar y jugar delante del objetivo. Disfrazado o semidesnudo, el resultado siempre era impactante.
Incuestionado y famoso desde muy pronto, las exposiciones dedicada a su obra se suceden una temporada tras otra en los museos más importantes del mundo. Lo mismo ocurre con las muestras dedicadas a fotografías del artista. Trabajando en su estudio, contemplando un espectáculo o cenando con sus amigos, su imagen no se agota. La última iniciativa llega en forma de exposición y de libro en la casa-museo en las que transcurrió la infancia del artista en Málaga. Es el legado del fondo fotográfico, 291 negativos y 18 diapositivas, realizado por Juan Gyenes durante diferentes encuentros con el pintor. Son imágenes en las que se desvela un Picasso íntimo, familiar en sucesivos encuentros con personajes españoles de la cultura y del espectáculo como el bailarín Antonio, el torero Luis Miguel Dominguín o Lucía Bosé .
La exposición está estructura en torno a los diferentes encuentros que Picasso tuvo con Gyenes . El primero ocurrió en La Galloise en Vallauris en 1954. La última fotografía está fechada en 1990 y fue tomada en el lugar en el que fue enterrado el artista, en Vauvenargues, en la Provenza francesa. En las sucesivas sesiones, se ve al Picasso más íntimo en su entorno familiar. En una de las imágenes, Picasso posa junto a su hijo Pablo, quien sacaba varios palmos a su famoso padre. “Mira como ha crecido mi Arlequín”, dice la cartela de la fotografía. En diferentes fiestas en el campo o en los toros se le ve con Francisco Rabal, a Luis Miguel Dominguín o Antonio El Bailarín, a quien aplaude y abraza en diferentes instantáneas, visiblemente fascinado con el baile del artista.
Su ochenta cumpleaños fue una gran fiesta con notable presencia española. Se celebró con corrida de todos de lujo. Domingo Ortega y Luis Miguel Dominguín aparecen dedicándole sus faenas y él, con la camisa desabrochada y sonrisa de agradecimiento, responde al gesto amistoso de los toreros. Pero todavía quedaba por retratar el momentazo de la fiesta: las malagueñas que Picasso se marcó con Lucía Bosé acompañados a las palmas por Nati Mistral.
TOMADO DE:  http://cultura.elpais.com/cultura/2012/10/24/actualidad/1351099024_701890.html

sábado, 27 de octubre de 2012

El punk nació en Perú

A mediados de los 60 en Lima, Los Saicos se sacaron de la manga un nuevo estilo y de paso se saltaron una década de la historia del pop

¡Al carajo el CBGB’s, Sid Vicious, el Ain’t it Fun de los Dead Boys y el No Future! En 2006, Lince, uno de los 43 distritos que conforma la provincia de Lima, se convirtió en el foco del acto más transgresor del que haya tenido registro la cultura rock en tiempos recientes. El entonces alcalde del municipio peruano, César Darío González Arribas, a partir de una idea propia del manual de provocaciones de Malcolm Mclaren, intentó atentar contra la memoria y cuenta del otrora del manager de los Sex Pistols al autorizar la colocación de una placa que afirmaba que el punk había nacido en la intersección de las calles Miguel Iglesias y Julio C. Tello. Y es que cuarenta años antes, luego de pararse en ese trocito de la nación sudamericana, los integrantes de Los Saicos, al acordar su separación, desencadenaron una leyenda musical poderosa no solo en América Latina, sino en el resto del mundo. Al punto de que al cuarteto se le ha llegado a considerar el precursor del género que hasta ahora tenía a los Ramones y a los artífices de God Save the Queen entre sus principales tótems, y a Nueva York y Londres como los principales bastiones de la escena. El debate se instaló hasta en los medios ingleses. El periodista Jonathan Watts, de The Guardian, publicó en setiembre último el artículo Where did punk begin?, en el que abre la polémica.
A fines del año pasado, la editorial zaragozana Zona de Obras, referente de la cultura latinoamericana en España mediante su homónima revista, presentó el primer Diccionario de Punk y Hardcore (España y Latinoamérica) en el que, tras el culto creado en torno a Los Saicos, desarrolló la hipótesis de que el punk es un invento de esta orilla del charco. Se trataría de una afirmación descabellada si no fuera porque fundamenta la conjetura a través de argumentos, datos y fechas que invitan a la duda. Además de las fichas biográficas que sostienen a este trabajo titánico y único en su tipo, el libro enumera y describe las razones por las cuales la manifestación ostentó desde sus inicios una connotación diferente a la del universo angloparlante (junto con el heavy metal se tornó en banda de sonido de los jóvenes hastiados por la violencia desatada por las guerras civiles y dictaduras, altavoz de los marginados y la pobreza, punto de quiebre del anacronismo y virtuosismo musical, así como razón de ser del imperante “hazlo tú mismo” que existía en la región más por obligación que por repudio al sistema).
No obstante, aparte de establecer el punto de partida del punk en 1964, con el nacimiento de Los Saicos, que coincide con la aparición la Velvet Underground y MC5, y se adelanta a influencias para esta corriente del tamaño de The Stooges y New York Dolls, otra de las alegaciones del Diccionario tiene que ver con el nombre del género. Si bien existen versiones que aseguran que la etiqueta ya daba vueltas a principio de los setenta para referirse al sonido de artistas como The Fugs o el grupo encabezado por Iggy Pop, la primera vez que un crítico de rock la utilizó concienzudamente para llamar al estilo de una agrupación ocurrió en 1971. En mayo de ese año, en la revista neoyorquina Creem, el periodista estadounidense Dave Marsh catalogó de “histórica explosión de punk rock” la propuesta sonora de Question Mark & the Mysterians, uno de los nombres icónicos del garage rock de los sesenta (hoy todavía en actividad), oriundo de la ciudad de Bay City (estado de Míchigan), y conformado en su mayoría por integrantes de ascendencia mexicana.
Curiosamente, fue España el país que detonó la saicomanía, en 1999, con la edición, de parte del sello local Electro-Harmonix, del compilado Wild Teen Punk from Peru, que reúne los seis discos de 45 R.P.M. que inmortalizaron al cuarteto. Luego de que corriera como pólvora la obra de uno de los secretos mejor guardados del rock, en 2010 el grupo se reunió en Lima, pero sin su guitarrista Rolando Carpio, quien murió en 2006, para ofrecer su primer show tras cuatro décadas. Lo que derivó en su debut en los escenarios internacionales a los pocos meses, en octubre, en la alicantina Benidorm, al que le siguieron actuaciones en 2011 en Ciudad de México y Buenos Aires. Marcelo Pocavida, figura histórica del punk de la nación rioplatense, ofició de maestro de ceremonias en los dos conciertos que el conjunto altiplánico llevó adelante en la capital porteña. “Los Saicos fue una revelación. Cuando los escuché, me pregunté dónde se había metido esa gente”, afirma el ex integrante de Los Baraja. “Argentina tiene una raigambre en su esencia muy primitiva, aunque no hay nada tan jugado y visceral que se le asemeje”.
Esta serie de presentaciones en directo, la aparición de otros compilados, la salida del Diccionario y la adición de una nueva pata en la alimentación del mito, el documental Saicomanía, lanzado en febrero de 2011, y dirigido por el cineasta peruano radicado en Ámsterdam Héctor Chávez, desbordó a Los Saicos, a tal instancia que sus integrantes salieron a poner paños fríos al asunto. “En la película que hicieron sobre nosotros, tengo la sensación de que alguien llegó y le dijo a Iggy Pop: ‘escúchate esto’. Se aparecieron con una cámara, llevaron nuestras canciones y les preguntaron qué les parecía”, especula Erwin Sánchez, vocalista y guitarrista del conjunto. “Así como me acerqué al trabajo de los Ramones con curiosidad, creo que el público tuvo la inquietud por saber qué hacían Los Saicos. El punk es una bola de ruido, y pienso que no sonábamos así. Teníamos arreglos, armonías vocales. Nuestros temas eran surrealistas, dadaístas, nada locos. Tanto jodían con eso que en un momento dije que éramos un grupo de proto punk. Es el calificativo que mejor nos describe”.
Félix Allueva, referente clave al momento de repasar la memorabilia de la escena de la música popular contemporánea latinoamericana, coincide con el líder de Los Saicos. “Como toda manifestación artística, siempre hay un antecedente, así sea el núcleo París, Nueva York o Berlín, que puede servir de referencia. En el caso del punk, hay ciertas alusiones a las que hace mención ese diccionario”, explica el asimismo presidente de la Fundación Nuevas Bandas, la institución que agita, redime y promueve el rock venezolano. “Mi país, por ejemplo, es un caso particular porque los fenómenos musicales vinculados al rock nunca llegaron instantáneamente. Incluso, han demorado hasta cinco años. Cuando el género estaba en pleno auge a nivel internacional, nosotros seguíamos haciendo heavy metal, rock sinfónico o jazz fusión. Estábamos desfasados. El punk, luego de su aparición local, en el 82, fue una tendencia marginal. Aunque me atrevo a decir que algunos grupos se adelantaron en el sentido de que hicieron un tema en su discografía que si tú lo oyes con detenimiento dices: ‘Esto es proto punk”.
Póster de Los Saicos.
El analista y catedrático de la nación caribeña, autor de Crónicas del rock fabricado acá, colección de libros que rememora la historia del movimiento venezolano, y que hasta la fecha lanzó los volúmenes dedicados a las décadas del sesenta y setenta, comparte además la siguiente revelación. “En Venezuela también se hizo proto punk”, sostiene Allueva. “Cuando la agrupación estadounidense The Trashmen, que había alcanzado la popularidad con su bendito Surfin’ Bird, nos visitó, después de tocar en varios lugares, se transformó en una referencia para las bandas nacionales de la primera etapa de la escena. Esto impactó hasta en grupos atrasados como Los Dinámicos, que en 1964 copió la canción, aunque con el nombre de El pájaro bañista. Ellos querían hacer surf, pero se terminó convirtiendo en algo muy primitivo. Y eso estuvo más vinculado a la deficiencia en la ejecución de los instrumentos y en la creación sonora que a la intención de querer hacer algo así. El punk originario era algo similar: carajitos que no sabían tocar, y que igual echaban para adelante”.
Junto con Brasil, Argentina es pionera del punk, tal cual se conoce, en América Latina. “En los ochenta, con el advenimiento de la democracia, la escena underground fue influyente en el país”, expone Pocavida. “En esa época nos dimos cuenta de que el punk no era solo de Estados Unidos e Inglaterra, sino mundial. Descubrimos pares nuestros en lugares más cerca de los que nos imaginábamos”. Sin embargo, el artista seminal en la movida del país rioplatense, que acaba de lanzar su primer disco solista, Irreversible, con el que tributa al punk argentino de entre el 82 y el 86, advierte la carencia de visceralidad en la movida actual. “El punk se murió cuando se politizó. Hoy que está todo muy frío y abanderizado, se tendría que regresar al nihilismo y a hacer ruido por el ruido mismo. Y Los Saicos son un estupendo parámetro. Hay que volver a molestar”. Aunque para los miembros del combinado peruano, que tiene en Demolición su mayor himno, y cuyas canciones han sido versionadas por artistas como los catalanes Mujeres, el mito que los rodea a veces puede llegar a ser insostenible. “Lo encuentro interesante y agradable, me lisonjea, lo siento bárbaro”, señala Erwin Flores, quien trabajó en la NASA luego de dejar la banda. “Me encanta pararme sobre un escenario, pero está interfiriendo con mi vida a esta edad. Y eso es complicado”.
TOMADO DE:  http://cultura.elpais.com/cultura/2012/10/22/actualidad/1350915029_276436.html

viernes, 26 de octubre de 2012

Budapest persigue y atrapa a Cézanne

Tras 20 años, el Museo de Bellas Artes abre la exposición más espectacular sobre el pintor

Numerosas obras maestras figuran entre el centenar de piezas

'Arlequín' de Paul Cézanne que forma parte de la exposición 'Cézanne y el pasado'. / EFE
Casi siempre resultan indescifrables los vaivenes del destino. Aquellos que en las postrimerías del XIX llevaron al artista maldito, al hombre aislado mental y profesionalmente, a apostarse frente a aquella montaña con la obcecación de, una y otra vez, reducir con el repetitivo movimiento de su pincel su poderosa masa a su más perfecta abstracción geométrica. También los que introdujeron en la taberna al hijo del banquero que prefirió enriquecerse frente a un lienzo para capturar en un momento trivial a unos jugadores de cartas abstraídos, melancólicos, condensados en su forma cilíndrica más estilizada, y a la vez, tan profusa. O los que hicieron autorretratarse al pintor con el rostro severo y maduro, cuya obra solo se le reconoció ya cercana su muerte.
Aquel hombre, Paul Cézanne (1839-1906), que en su soledad pudo hallar el arte de la filosofía y de la forma pura, precursor del cubismo y a la vez estandarte del naturalismo, desarrollador del posimpresionismo, es protagonista de una gran retrospectiva sobre su trabajo, inaugurada el jueves en el Museo Nacional de Bellas Artes de Budapest. La ironía es doble, pues no solo encuentra la memoria el creador rechazado sino que, además, lo hace desde una perspectiva radicalmente diferente a aquella con la que se ha comprendido su obra de manera póstuma, la de su aportación fundamental a la apertura hacia la modernidad.
Pinturas, acuarelas y dibujos proceden de más de cuarenta instituciones
La exposición Cézanne y el pasado. Tradición y creatividad presenta, hasta el próximo 13 de febrero en la capital húngara, un centenar de obras entre pinturas, acuarelas y dibujos. El espectacular conjunto procede de más de cuarenta instituciones de todo el mundo (desde el Louvre hasta el Albertina vienés, pasando por museos y colecciones de EE UU, la Tate londinense o el Thyssen-Bornemisza madrileño).
El privilegiado recorrido por el planeta Cézanne está acompañado de otras cuatro decenas de piezas de artistas de todas las épocas para, en una vuelta de tornas abarcar la amplitud del trabajo de toda una vida comprendido, por gracia de una posmodernidad que rompió con el relato lineal de la historia, desde su relación con el pasado.
Probablemente el mismo Cézanne se asombraría hoy al ver cómo tan lejos de su luminosa y amada Provenza natal, en un Budapest hermosamente gris y pesante, sus cuadros se admiran como los de uno de los más grandes creadores de todos los tiempos. “El más influyente pintor para el arte moderno”, en palabras de Nicholas Penny, director de la National Gallery londinense, en el acto de presentación de la muestra.
La retrospectiva, preparada en cinco años, ha costado un millón de euros
No ha sido fácil el camino para los responsables del Museo de Bellas Artes de Budapest hasta poder poner en pie semejante cúmulo de tesoros: varias versiones de La montaña de Sainte-Victoire (las más importantes son las procedentes del Courtauld Institute de Londres y de la Phillips Collection de Washington), otras dos de Los jugadores de cartas (una del Museo de Orsay de París y otra del Metropolitan de Nueva York), Las bañistas (Chicago Art Institute) y Madame Cézanne en sillón rojo (Museo de Bellas Artes de Boston) son solo algunas de las obras maestras presentes.
La exposición tiene más mérito aún si se tiene en cuenta el carácter relativamente humilde del museo de Budapest en comparación con los grandes templos del arte a nivel internacional. Sus responsables han sido capaces de establecer una compacta y millonaria red de espónsors, concretamente diversas empresas subsidiarias de una gran aseguradora internacional. Esa red ha aportado casi medio millón de euros que, sumados al apoyo del Estado tras un acuerdo total del Parlamento húngaro (Gobierno y oposición) han logrado reunir el millón de euros largo que, como explicó László Baán, el director de la institución, ha costado organizar la retrospectiva. El montante total de los seguros para garantizar el viaje de tal cúmulo de obras maestras, asciende, según datos del museo, a más de mil millones de euros.
'Los jugadores de naipes', de Paul Cézanne (1890-1892), que forma parte de la exposición 'Cézanne y el pasado'. / EFE
Dividida en tres partes ordenadas cronológicamente, la exposición comisariada por Judit Geskó, directora de la colección del Museo a partir de 1800 (quien, por cierto, llevaba 25 años empeñada en llevar a buen puerto esta idea, y otros cinco trabajando sin parar en ella) comienza con las obras de juventud de un Cézanne sombrío y dolido. Junto a sus creaciones, pueden verse piezas de Miguel Ángel, de Poussin, de Goya o de Braque, de las que el artista posimpresionista creó estudios y copias y que dejan patente la enorme influencia que ejercieron sobre él. La segunda sección se adentra en su faceta de paisajista, por la que es más célebre, aunque sin dejar de lado sus inmortales bodegones o sus expresivos retratos simplificados. Estos últimos componen la tercera y última porción del recorrido, que incluye además de las antes mencionadas, obras de Rafael, de Tiziano, Bernini o Van Dyck.
Prueba de la importancia de este acontecimiento museístico fue la relevancia de los invitados a la inauguración, cuyo representante más ilustre fue el primer ministro húngaro, Viktor Orbán. Su discurso fue más que elocuente para tiempos como estos de recortes en lo cultural: “Hay gente que piensa que en malos tiempos no hay que invertir en cultura, pero nosotros creemos lo contrario. La vida no es solo la lucha por el día a día: la cultura puede mostrar la grandeza, y esa es la prueba de nuestro orgullo nacional”.

Datos para una exposición

El pintor Paul Cézanne.
La muestra está formada por un centenar de pinturas, acuarelas y dibujos del maestro Cézanne, acompañados por otras cuarenta de diferentes artistas de todas las épocas.
Una red de espónsors ha aportado medio millón de euros y el Estado húngaro otro medio para financiar esta ambiciosa exposición.
Los seguros para cubrir los desplazamientos de las obras maestras asciende a más de mil millones de euros.
Judit Geskó ha invertido cinco años de trabajo para levantar la muestra.
TOMADO DE:  http://cultura.elpais.com/cultura/2012/10/26/actualidad/1351279389_811805.html

“La revolución cubana está agotada”

Este es el testamento que Eloy Gutiérrez Menoyo entregó a su hija durante su enfermedad

Fidel Castro con Gutiérrez Menoyo (en el centro), en 1959. / CORDON PRESS
Eloy Gutiérrez Menoyo, cubano nacido en Madrid en 1934, comandante de la revolución que depuso al dictador Fulgencio Batista, dictó este texto a su hija durante su enfermedad para que fuese publicado a su muerte:
El año 1959 registró un acontecimiento que parecía marcado por la poesía: la Revolución Cubana. De aquella Revolución, esparcidos por la isla y por el mundo, quedan hoy restos dolorosos de un naufragio. En el 2003 regresé a Cuba. Enemigo en un tiempo del Estado cubano y percibido así oficialmente, intentaba una actividad pacífica que fecundara a favor de un espacio político. Durante años, desde el exilio en visitas puntuales a Cuba, habíamos dialogado con este gobierno con vista a una apertura política. Con el país hecho añicos, sin el socorro de la desaparecida esfera comunista, no le quedaba a Cuba otra salida que no fuera el cambio.
Así se lo manifesté a Fidel Castro en nuestros encuentros que consideré breves pero sustantivos. Sin embargo, desde mi llegada sorpresiva, no se me ha extendido el carnet de identidad ni se me ha otorgado el espacio político que se discutió en un tiempo. Es cierto que se ha tolerado mi presencia pero ello ha ocurrido bajo el ojo orwelliano del Estado que se ha preocupado por observar de cerca a nuestra militancia.
En el tiempo que he pasado aquí, he visto también la destitución de sus cargos de algunos de los funcionarios oficiales que compartieron conmigo y otros activistas de Cambio Cubano, no sólo la preocupación por los problemas que asolan a nuestro pueblo, sino también la urgencia de producir la necesaria apertura política. Esa apertura política traería consigo grandes transformaciones que se hacen impostergables y para las cuales no faltó en los momentos de nuestras conversaciones cierto estímulo alentador por parte del más alto liderazgo de este país.
Hoy día, sin perder mi fe en el pueblo cubano, denuncio que aquella empresa, llena de generosidad y lirismo, que situaría de nuevo a Cuba a la vanguardia del pensamiento progresista, ha agotado su capacidad de concretarse en un proyecto viable.
Comparto esta realidad con los mejores factores del pueblo cubano, estén en el gobierno, en sus depauperadas casas o en el exilio, y asumo la responsabilidad de este tropiezo a la vez que me reafirmo en las ideas que en su inicio suscitaron la admiración de amplios sectores cubanos e internacionales. Hago esta declaración en medio también de un diagnóstico médico en lo que va menguando mi salud personal. Asumo la responsabilidad de esta batalla y no me amedrenta el hecho de que algunos puedan calificarla de fracaso. La voluntad de perpetuarse en el poder de Fidel Castro ha podido en este caso más que la fe en la posible renovación de los mejores proyectos cubanos desde fecha inmemorial. ¿Cuál es la Cuba a la que me enfrento hoy en medio de mi enfermedad? Es una Cuba desolada en la que el carácter ético del proceso de 1959 se ha hecho inexistente. El ciudadano ha ido perdiendo consciencia de sí mismo: se resiste aunque a veces no lo exprese y la juventud se sustrae y convierte el deseo de escapar en una obsesión desmesurada. Grandes sectores de la gente de a pie ya sabe de memoria que esta revolución ya no tiene sentido moral. El cubano ha ido perdiendo su esencia. Sobrevive en la simulación y en ese extraño fenómeno del doble lenguaje. Las estructuras son irracionales. La extranjerización de la economía se monta precariamente sobre una fórmula absurda y desbalanceada que excluye el protagonismo y la iniciativa nacional.
El gobierno que pregonó ser del pueblo y para el pueblo no apuesta por la creatividad y la espontaneidad nacional y el sindicalismo brilla por su ausencia.
Me ha tocado vivir de cerca la ardua faena de intentar hacer oposición en este país. He sido firme en mi posición independentista y en mi llamado a marcar distancia de cualquier proyecto vinculado a otros gobiernos. Pero el gobierno cubano ha sido tenaz en su minuciosa labor de hacer invisible a la oposición, a la que se coacciona y cohíbe de movilizarse y no se le permite insertarse en las áreas importantes de las comunicaciones o la legislación.
¿Cómo indemnizar a un país por 50 años de disparates contra su ciudadanía? ¿Cómo se indemniza a un pueblo de tantos daños directos contra la colectividad y el ciudadano? ¿Cómo se le indemniza de los errores por consecuencia?
El gobierno cubano no deja duda de su incapacidad de crear progreso. Como resultado de esta realidad el cubano deambula por sus calles como un ciudadano disminuido, inquieto, triste e insolvente. En la mentalidad de los que se aferran al poder a toda costa ese ciudadano es el modelo y candidato perfecto a la esclavitud. La Constitución no funciona. El sistema jurídico es una broma. La división de poderes no es siquiera una quimera. La sociedad civil es, como el progreso, un sueño pospuesto por medio siglo.
¿Burla la justicia la madre desesperada que busca leche para su hijo en la bolsa negra? Hace unos 60 años, Fidel Castro se dirigió a un magistrado, en medio de una dictadura pero con prensa libre como testigo, y explicó que si se le acusaba por uso de fuerza militar revolucionaria, ese agravio, ese desacato a la ley, y aquella querella oficial contra él, debían ser desestimados ya que el gobierno existente era producto ilícito de un golpe de estado. Aquella lógica, inexpugnable y cierta, podría aplicarse hoy día, en nombre de la oposición para decir que el gobierno cubano hace un grosero uso del poder absoluto y que su consolidación a perpetuidad es una intolerable disposición testamentaria. Se usaría bien aquel planteamiento de Fidel ante un magistrado para decir que nadie puede hacerse custodio eterno de un país ni llevar adelante una meticulosa empresa de abolir la realidad y de paralizar el avance. También se me ocurriría preguntar dónde está la dirección originaria del proceso por el que murió mi hermano Carlos o cuándo terminará la desazón de sentir que el futuro está hipotecado. Durante 50 años de destreza política y control policiaco el cubano ha sido un verdadero héroe de la subsistencia dentro de un laberinto dialéctico. Ha manejado el desencanto y el extravío y el desdoblamiento y la fatiga. ¿Qué tiene de nuevo que decirle este gobierno a ese cubano acerca de su destino incierto? Según los médicos, mi diagnostico es irreversible. Voy sintiendo que cada día será más opaco y a la vez más cierto en la brevedad de mi destino. No temo el diagnóstico que parece ser una ruta y la caminaré con calma y con esperanza en el futuro de Cuba, esta tierra de hombres y mujeres inigualables. Quisiera decir que me reitero en las ideas que alentaron en mí y en mis hermanos mis padres generosos; ni tamizo ni renuncio a mi vinculo con la socialdemocracia, una vinculación que es, cada vez más, a partir de la visión incluyente de la historia; las posibilidades de éxito de cualquier visión política se engrandecen o achican a partir de la generosidad y el sentido de compromiso colectivo, la capacidad de acuerdo de sus portadores.
Si ofendí a alguien, si los fantasmas de las diferentes contiendas me tentaron a faltarle a la generosidad, pido benevolencia, al igual que olvido a quienes pudieron haberme juzgado de manera apresurada hoy reflexiva. Creo haber servido a Cuba en diferentes etapas por encima de los errores de mi autenticidad, de cualquier falta de visión de mi parte o de cualquier terquedad en el camino. Durante la revolución, creo haber sido una voz de humanismo que se manifestó quizá mejor en el sentido de oponerme a los fusilamientos. Haber vivido en mi infancia la guerra civil española me había preparado para intentar al menos el dominio de las pasiones. No creo haber sido de los que permitieron el reverso del sueño que acabó en convertirse en la peor pesadilla. Alguien podría interpretar este documento como un lamento pesimista. Sin embargo, no es ese su propósito como no va en él ninguna forma de cólera aunque me haga eco de estos duros quebrantos de la familia cubana a la que me uní desde mi niñez al llegar a Cuba como miembro de una familia de exilados españoles republicanos. Mi optimismo se basa en la fuerza telúrica de esta isla; en la ternura infinita de la mujer cubana; en el poder de innovación de su gente más sencilla. La herencia de perdurabilidad de la Nación cubana resistirá todos los ciclones de la Historia y a todos los dictadores. Varela es más que una seña. Maceo es más guía que guerrero admirable. Martí no es una metáfora. La suerte llegará. Cuando el último cubano errante regrese a su isla. Cuando el último joven nacido en Madrid, en Miami o en Puerto Rico se reconozca en la isla. Cuando sanen las heridas y desaparezca el dolor habrá un pueblo que tendrá cautela de celebrar su nueva dicha y de cuidarse de magos iluminados y de proyectos mesiánicos. Porque, no importa cómo, la suerte llegará: delgada, silenciosa y frágil como una mariposa llena de júbilo, como una señal para este pobre pueblo que merece algo mejor. Yo sé que habrá una mariposa que se posará en la sombra. Me habría gustado poderle decir que habría querido dar más; acaso ella habría entendido que sólo pude dar mi vida y que tuve el privilegio de ser parte de esta isla y de este pueblo.
TOMADO DE:  http://internacional.elpais.com/internacional/2012/10/26/actualidad/1351255111_911255.html

martes, 23 de octubre de 2012

José Mármol: “Se ha cerrado la noche como un puño en ofensa”

Con Lenguaje de mar, el poeta dominicano obtuvo el XII Premio Casa de América de Poesía Americana. Fusión de sentidos y estética

FOGATA
Con qué podrá el agua saciar su eterna sed.
Sobre qué piel nerviosa, cuál comisura fresca
podrá sentir un beso,
la presencia inadvertida de otro beso pasajero.
Hay torrentes que no aquietan en ningún estuario.
Hay lados sin reverso, acasos sin por qué, penas sin gloria.
Ruinas que no saben cuándo el tiempo ha de volver.
Con qué podrá el fuego quemar tantos incendios.
Imagen y pensamiento imbricados. Despertar de alguna evocación extraviada en el lector e imaginación sobre un futuro avistado. Eso es este poema, ejemplo del mundo convocado en Lenguaje de mar (Visor) con el cual el poeta dominicano José Mármol obtuvo el XII Premio Casa de América de Poesía Americana en mayo pasado y que se acaba de editar. Una distinción que, en palabras del jurado, se debe a “la madurez lírica de un poeta que aborda el tradicional tema del mar con voz propia. Los paisajes marinos permiten una meditación interior siguiendo los retos planteados por poetas como Pedro Salinas, Rafael Alberti y Juan Ramón Jiménez”.
Nacido en Santo Domingo, en 1960, Mármol es poeta y ensayista y entre sus libros figuran El ojo del arúspice (1984), Encuentro con las mismas otredades I (1985), Encuentro con las mismas otredades II (1989). Otros de sus poemairos que han obtenido premios son La invención del día , por el que obtuvo el Premio Nacional de Poesía en 1987; y Lengua de paraíso, Premio de Poesía Pedro Henríquez Ureña 1992.
Los siguientes son algunos de los poemas del premio Casa de América donde confluyen los diferentes estadios de la vida y la naturaleza perfumada de mar. De horizonte poblado con el rumor de las palabras que crean luz sobre la oscuridad, y hacen ver las sombras que da la luz:

NATURALEZA VIVA
Se ha cerrado la noche como un puño en ofensa.
La luz ha renunciado a su afán de caminar.
La pena hace mutis y se arrulla en desconsuelo.
No hay un globo que gire, una canción que suene,
una ola que se quede en la orilla a descansar.
Si se detuviera el mar, si se quedara quieto,
como se aleja en la tormenta la luz de los destinos.
Pero, no reposa, nunca descansa el mar.
HORIZONTE
La percepción habita más allá de la mirada.
A veces, la huella de una estrella fugaz.
A veces, el relincho de un caballo de mar.
La percepción espera, sigilosa, el pensamiento;
el asomo del filo de lo táctil; el volumen, el tono,
la forma insospechada de lo que será.
La percepción espera el reposo de lo quieto.
Vegeta en lo blando del silencio su morada.
La percepción se abre el anvés y el revés.
A la ruta siguiente del alba y el ocaso.
Más allá de las cimas y del horizonte.
Más allá de lo alto y lo profundo.
Más allá de más allá,
la percepción empieza a trillar su desvarío.
* Lenguaje del mar. José Mármol. Editorial Visor.
TOMADO DE: http://cultura.elpais.com/cultura/2012/10/09/actualidad/1349810278_771104.html

lunes, 22 de octubre de 2012

Hemeroteca

Los diez días que no existieron

La noche del 4 de octubre de 1582 dio paso... al 15 de octubre con la implantación del calendario gregoriano

Día 08/10/2012 - 09.30h
¿Qué pasó el 6 de octubre de 1582? ¿O el 9 del mismo mes de aquel año? ¿Y el 14? No busquen en las hemerotecas. Aquellas fechas «desaparecieron» del calendario. La noche del 4 de octubre de hace 430 años dio paso... al 15 de octubre. El nuevo calendario gregoriano corregía así el desfase de días que al cabo de milenio y medio había ido acumulando el de Julio César, conocido como «juliano».
El emperador romano había reformado el calendario el año 46 antes de Cristo, aconsejado por el astrónomo Sosígenes de Alejandría según Plinio el Viejo. Establecía el 1 de enero como el primero del año de 365 días y seis horas. Tenía un margen de error de apenas 11 minutos y 14 segundos al año. El calendario juliano creaba el año bisiesto de 366 días con un día más entre el 25 y el 24 de febrero en los años divisibles por cuatro. Al día extra se llamó «bis sextus» por ser el 24 de febrero el «sextus kalendas martii», de ahí el nombre de año bisiesto. Pero éstos se intercalaron de forma equivocada.
La Iglesia acometió la tarea de lograr un calendario más exacto que corrigiera el desfase. El primer Concilio de Nicea había fijado el momento astral en que debía celebrarse la Pascua y, a partir de ésta, el resto de las fiestas religiosas y se veía necesario ajustar el calendario civil para regular el litúrgico. Ya había habido varios intentos, pero fue en el Concilio de Trento cuando se impulsó de nuevo la corrección. En el siglo XVI el equinoccio de primavera caía el 11 de marzo, en lugar del día 21.
El Papa Gregorio XIII (1572-1585) puso en marcha una comisión científica de la que formaba parte el cronologista italiano Luis Lilio, el jesuita Christophorus Clavius, el cosmógrafo Ignazio Danti y en la que también participó el matemático hispano Pedro Chacón.
El Pontífice había ordenado levantar un observatorio en el Vaticano provisto con el mejor instrumental de la época, la denominada Torre de los Vientos en la que Danti realizó un meridiano que confirmó las correcciones del calendario con la luz solar que se filtraba a través de un agujero en la pared sue..
Los expertos coincidieron en que el año bisiesto se repitiera cada cuatro años, a excepción del último de cada siglo cuyo número de centenas no fuera múltiplo de cuatro. Así se adaptaba mejor el calendario al año solar, aunque aún existe un error de casi 26 segundos por año.
El 24 de febrero de 1582 Gregorio XIII promulgó la entrada en vigor del calendario que después se conocería por su nombre mediante la bula «Inter Gravissimas»: «Con objeto de que el equinoccio vernal, que fue fijado por los padres del Concilio de Nicea en las duodécimas calendas de abril [21 de marzo], se devuelva a dicha fecha, prescribimos y ordenamos que se eliminen de octubre del año 1582 los diez días que van del tercero después de las nonas [el día cinco] hasta el día previo a los idus [día 14], ambos incluidos. El día que seguirá a las cuartas nonas [el cuatro de octubre], en el que tradicionalmente se celebra San Francisco, serán los idus de octubre [el 15], y se celebrarán las fiestas de los mártires San Dionisio, Rústico y Eleuterio, así como la memoria de San Marco papa y confesor, y de los mártires San Sergio, Baco, Marcelo y Apuleyo».
Diez días «desaparecieron» para los países que adoptaron el calendario gregoriano. España y Portugal aplicaron la reforma el mismo día que Roma, el 4 de octubre de 1582. Las vicisitudes para la puesta en práctica de la reforma llevaron a Felipe II a firmar un año después la pragmática de Aranjuez para su adopción en todos sus territorios. Alemania continuaría con el juliano hasta 1700, Inglaterra hasta 1782, Rusia no lo cambió hasta 1918 y Grecia hasta 1923.
TOMADO DE: http://www.abc.es/20121006/archivo/abci-diez-dias-existieron-201210031518.html

viernes, 19 de octubre de 2012






Project Zu Logo  

Alliance Francaise, eRIGINAL Books y Project Zu los invitan
a la presentación del libro
Apremiante deseo de manantial
de Elena Iglesias

Jueves, 8 de noviembre, 7pm a 9pm

Alliance Francaise
618 Southwest 8th Street  
Miami, FL 33130

Alliance Francaise 

Presentación a cargo de Karin Aldrey


 Apremiante deseo de manantial 


Sobre la escritora:


Elena Iglesias (Cuba) es escritora y periodista independiente. Es autora de cuatro poemarios: Península (1977); Mundo de Aire (1978), con poemas premiados por la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas; Campo Raso (1983), fruto del Taller de Poesía del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos de Caracas; y Temblor de Luz (2009), dedicado a Dulce María Loynaz.

Es además autora de Cuenta el Caracol (1995), recreación de patakíes de la tradición afrocubana; dos libros de cuentos infantiles, Aloni Gabriel y Mariposa / Aloni Gabriel and Butterfly (2004, 2005 y 2009, 2011) y Who am I Butterfly? (2011); y un libro de fábulas The Philosophy of My Wandering Cat, también del 2009.