LA RAZÓN DE UN NUEVO BLOG DE GESTIÓN CULTURAL

Ante la avalancha de información cultural noticiosa que recibimos diariamente gracias a la colaboración que me proporciona Arturo Álvarez D'Armas, poeta, fotógrafo y promotor cultural venezolano, así como otros valiosos amigos colaboradores, hemos decidido abrir un nuevo blog de promoción y gestión cultural. Sean bienvenidos todos los amigos interesados en promover la cultura y el arte en general. Pueden enviarnos sus colaboraciones, las cuales subiremos a este blog como entradas tan pronto como las recibamos. Quienes deseen colaborar pueden dirigirnos sus trabajos a nuestro correo personal: renedayre@gmail.com René Dayre Abella. Autor y promotor cultural.

miércoles, 30 de enero de 2013

El legado de Peter O'Toole

El gran actor, que acaba de anunciar su retirada, ha firmado una carrera prodigiosa donde destacan estos títulos

Día 16/07/2012 - 18.06h
«LAWRENCE DE ARABIA» (1962). Con apenas tres años de experiencia en el cine, y con un par de actuaciones secundarias a sus espaldas (entre ellas, «Los dientes del diablo», de Nicholas Ray), O’Toole se hizo con, posiblemente, el gran papel de su vida. Su elegancia epica a la hora de componer el ambiguo retrato del coronel T. E. Lawrence le valió su primera nominación al Oscar al mejor actor, también gracias a que Albert Finney y Marlon Brando rechazaron el papel. Por cierto, O’Toole aplicó las teorías del Método al vivir como un beduino más en los desiertos de Jordania y Marruecos.
«BECKET» (1964). A falta de Oscar, O’Toole se desquitó al año siguiente logrando el primero de sus tres Globos de Oro (cuatro si contamos el especial como «nueva estrella del año» otorgado en 1963), amén de otra nominación a la preciada estatuilla, por este sólido y prestigioso drama histórico donde encarnaba a Enrique II de Inglaterra, en continuo pique con el futuro Arzobispo de Canterbury Thomas Becket. El actor no desentonaba en absoluto con los los ropajes y cortinajes medievales ni con compañeros de reparto tan ilustres como Richard Burton y John Gielgud.
«LORD JIM» (1965). Nuevo solomillo aventurero al punto, y nuevo papel de héroe tormentoso y algo atormentado, en un filme marcado por meteorologías adversas (internas y externas) y el pulso narrativo del original de Joseph Conrad, admirablemente adaptado por Richard Brooks. Un clásico de las tardes sabatinas para un O’Toole que, ese mismo año, desengrasó tanta tensión acumulada con la descacharrante «¿Qué tal, Pussycat?» al lado de Woody Allen.
«LA NOCHE DE LOS GENERALES» (1966). Aunque los años tal vez no hayan jugado a su favor, este thriller bélico supone un notable cambio de registro para Peter O’Toole, que da muestras de su versatilidad al encarnar a un psicópata líder nazi (valga la redundancia) con las tuercas muy poco apretadas. Además, volvió a coincidir con Omar Sharif después de patearse juntos las arenas de «Lawrence de Arabia». Muy bien podía haber sido la tercera nominación al Oscar del actor, que tuvo que esperar un par de años para volver a poner cara de póquer en la ceremonia.
«EL LEÓN EN INVIERNO» (1968). Después de tomarse un respiro y un martini batido formando parte del all-star de «Casino Royale», O’Toole volvió por sus fueros con una «secuela» de «Becket» en la que da vida a un Enrique II sesentón y cascarrabias. Aunque volvió a tener competencia feroz en el reparto (Katharine Hepburn interpretó a su esposa y Anthony Hopkins a su hijo), el trabajo de seda y hiel de O’Toole hizo que cundiera el mosqueo en Hollywood sobre el nuevo «olvido» de la Academia en la noche de los Oscar, donde naturalmente volvió a ser candidato.
«ADIÓS MR. CHIPS» (1969). Para cerrar su década prodigiosa, O’Toole se atrevió con un personaje que ya inmortalizó 30 años antes Robert Donat en el inolvidable filme de Sam Wood: el de un tímido y despistado profesor en la Inglaterra de finales de siglo XIX. Esta vez, la caza del Oscar la tenía más que complicada, pues tocaba agasajar a John Wayne por «Valor de ley» en el año triunfal de «Cowboy de medianoche», película en los antípodas de esta.
«EL HOMBRE DE LA MANCHA» (1972). Los 70 arrancaron con fuerza para O’Toole gracias a películas tan populares (al menos en Estados Unidos) como «La clase dirigente» (1972), una comedia ácida y áspera donde encarna a un aristócrata que se cree Jesucristo, y «El hombre de La Mancha», curiosa fábula cervantina en clave casi de espionaje donde coincidió con Sophia Loren. De rebote, ese mismo año también estrenó la sugerente «Bajo el bosque lácteo», junto a Burton y Elizabeth Taylor.
«CALÍGULA» (1979). Sin embargo, el final de la década se convirtió en un calvario para el actor por culpa de su alcoholismo y de algunos proyectos poco dignos de su categoría. Por ejemplo, este escandaloso peplum prácticamente (o sin el casi) pornográfico dirigido por Tinto Brass y con guión (también polémico) de Gore Vidal. Producido por la revista Penthouse y convertido en obsesión personal del protagonista Malcolm McDowell, el filme hizo que O’Toole (junto a otros compañeros de reparto como Helen Mirren o Sir John Gielgud) intentara salir por piernas del atolladero cuando era demasiado tarde.
«PROFESIÓN: EL ESPECIALISTA» (1980). Afortunadamente, al año siguiente se recuperó, personal y profesionalmente, gracias a películas como ésta, injustamente poco conocida, donde O’Toole encarna a un director de cine algo «cojonero» y perfeccionista. Emparentada con la maravillosa «La noche americana» pero con más mala baba, la Academia le resucitó con una nueva nominación al Oscar, que volvió a perder, esta vez por KO, frente a «La Motta» De Niro.
«MI AÑO FAVORITO» (1982). Hora de exorcizar fantasmas para O’Toole gracias a esta formidable comedia en la que interpreta a una vieja gloria del espectáculo (sosias de Errol Flynn) adicto a la botella, a los excesos y al escepticismo. Todo un recital interpretativo que, una vez más, fue reconocido a medias por la Academia en el año en que «Gandhi» se lo llevó todo de calle. O’Toole pudo consolarse al lado de Paul Newman, otra leyenda también nominada aquella noche y también ninguneada repetidamente.
«TROYA» (2004). Las dos siguientes décadas fueron agridulces para la carrera de nuestro actor, alternando filmes alimenticios y definitivamente olvidables («Supergirl», «Phantoms» o «Una rockera de cuidado») con apariciones en títulos de postín como «El último emperador» de Bertolucci. En la zona media se sitúa «Troya», donde su rey Príamo se come con patatas al mismísimo Brad Pitt. Un par de años antes, la Academia por fin le concedió un Oscar, aunque honorífico, que fue recibido con gesto medio torcido por O’Toole, quien aconsejó en su discurso de agradecimiento que lo guardasen diez años por si aún tenía oportunidad de ganarlo «de verdad».
«VENUS» (2006). Y a punto estuvo de lograrlo gracias a este drama amable de Roger Michell («Notting Hill») en el que encarna a un veterano actor, entrañable y carismático, que se resiste a tirar la toalla pero que va encajando flemáticamente su declive. Reviviendo viejas sensaciones, en esta ocasión su «verdugo» en los Oscar fue Forest Whitaker por su apabullante trabajo en «El último rey de Escocia».
«RATATOUILLE» (2007). Ya sin nada que demostrar, O’Toole se relajó en este nuevo prodigio animado de Pixar, donde prestó su majestuosa voz a Anton Ego, el quisquilloso y odiosito crítico gastronómico que finalmente se ablanda gracias al virtuosismo del chef roedor protagonista. Una composición imborrable que demuestra que el cine de animación se perdió a una auténtica estrella.
«LOS TUDOR» (2008). Uno de sus ultimísimos trabajos profesionales (previo al filme mexicano «Cristiada») llegó a través de la pequeña pantalla con una teleserie de hechuras cinematográficas y múltiples intrigas y pasiones palaciegas. O’Toole encarna al Papa Pablo III, un hedonista obsesionado por la belleza de Roma y, sobre todo, de las romanas. Una intervención breve pero intensa que invita a que el gran actor reconsidere su jubilación, sobre todo teniendo en cuenta que este año un Oscar ha caído en manos octogenarias (Christopher Plummer por «Principiantes»). Que no anda muy sobrado de mitos el cine actual...
TOMADO DE: http://www.abc.es/20120716/cultura-cine/abci-legado-peter-toole-201207132024.html

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