LA RAZÓN DE UN NUEVO BLOG DE GESTIÓN CULTURAL

Ante la avalancha de información cultural noticiosa que recibimos diariamente gracias a la colaboración que me proporciona Arturo Álvarez D'Armas, poeta, fotógrafo y promotor cultural venezolano, así como otros valiosos amigos colaboradores, hemos decidido abrir un nuevo blog de promoción y gestión cultural. Sean bienvenidos todos los amigos interesados en promover la cultura y el arte en general. Pueden enviarnos sus colaboraciones, las cuales subiremos a este blog como entradas tan pronto como las recibamos. Quienes deseen colaborar pueden dirigirnos sus trabajos a nuestro correo personal: renedayre@gmail.com René Dayre Abella. Autor y promotor cultural.

sábado, 23 de febrero de 2013

Música

Muere a los 99 años Luis Sagi Vela, un grande de la lírica

Día 21/02/2013 - 13.32h
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Fallecido en la madrugada del día 17, fue un artista inmenso, tan ambicioso en la perfección de su trabajo como modesto en la proclamación de sus méritos

Luis Sagi Vela había hecho creer que la inmortalidad era posible. En realidad lo consiguió, pues no desaparece quien deja la huella de la honradez, la grandeza de espíritu y la generosidad. Lo saben bien quienes estuvieron cerca, compartiendo experiencias, conversando de música (¡por supuesto!) o de tantas cosas que con curiosidad infinita llamaron la atención de un artista inmenso, tan ambicioso en la perfección de su trabajo como modesto en la proclamación de sus méritos. Alguien excepcional que, a el día que cumplía los 99 años, ha decidido abandonarse a una posteridad que le disgustaba convencido de que el recuerdo y los homenajes eran negarse a la juventud. Y él la mantuvo con la misma elegancia y distinción con las que pisó los escenarios.
Sagi Vela tuvo en sus padres a los mejores maestros. Luisa Vela fue una cantante minuciosa, musicalmente exquisita; Emilio Sagi Barba, alguien con formación enciclopédica, inteligentemente sensato para un principio de siglo artísticamente envidiable.
Una de las primeras hazañas de Sagi Vela ni tan siquiera era suya pues faltando doce días para nacer su madre «salía» con él al escenario del Teatro Price de Madrid donde estrenó «Las golondrinas», de Usandizaga. La premonición se hizo realidad en 1933 al cantar «La rosa del azafrán», de Jacinto Guerrero, quien de inmediato compone para el barítono, «todavía de voz tierna», «El ama», que estrena en el Ideal superando las cien representaciones. Otras tantas hizo de muchas de las 25 obras que estrenó y de las casi 50 que tuvo en repertorio, incluyendo el bombazo de «La del manojo de rosas», convertido ya en el empresario más joven del país. Con verdadero orgullo contaba cómo el día del estreno, allá por 1934, el público daba la espalda a los intérpretes para aplaudir a sus padres que estaban en la última fila.

Entre la zarzuela y la ópera

La zarzuela, la música española, debe mucho a Sagi Vela que creyó en ella, aquí y en América. En el Colón de Buenos Aires arriesgó en la ópera y en la cuerda de tenor. Fue entonces, en plena temporada cuando conoció la muerte de su padre, poco antes de cantar el Germont de «La Traviata». De él había aprendido el valor de la técnica, el sentido de la responsabilidad y el respeto hacia el público. Sagi Vela hacía una función diaria y volaba todos los días a Montevideo para actuar en la radio. Aún se recuerda y, por eso, en Buenos Aires se publicó, hará unos quince años, unas memorias y un disco lleno de músicas infrecuentes. El libro era el cuarto de los escritos; la grabación una más en medio centenar, incluyendo las hechas con la orquesta Morton Gould en Estados Unidos, cita obligada en la emisora WOR y guiño a repertorios más ligeros. Tanteó la composición y en aquel país publicó alguna obra, del mismo modo que se acercó al cine y en Cinecittá dejó huella.
A los cuarenta y seis años, y en plenas condiciones, Sagi Vela se retiró volviendo sólo para estrenar el musical «El hombre de la Mancha» en la Zarzuela. Ya era un prohombre de la industria fonográfica española: presidente de EMI, fundador de Zafiro e Iberofón. De nuevo, próximo a la música. Una impresionante colección de discos a la que cada día dedicaba varias horas, «porque hay mucha música que aprender», ha sido en los últimos años una afición. Para los demás será siempre escucharle: el matiz preciso, generoso en las medias voces, noble en el «legato», diáfano en la dicción. Un grande.
TOMADO DE: http://www.abc.es/cultura/musica/20130221/abci-muere-sagi-vela-grande-201302211306.html

1 comentario:

  1. Muchas gracias René Dayre Abella por tu artículo. Yo soy el nieto mayor de Luis Sagi-Vela, y puedo dar fe que era un hombre sabio y bueno. Un gran artista y una gran persona. Muchas gracias Abis por haberme enseñado tantas cosas.

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