LA RAZÓN DE UN NUEVO BLOG DE GESTIÓN CULTURAL

Ante la avalancha de información cultural noticiosa que recibimos diariamente gracias a la colaboración que me proporciona Arturo Álvarez D'Armas, poeta, fotógrafo y promotor cultural venezolano, así como otros valiosos amigos colaboradores, hemos decidido abrir un nuevo blog de promoción y gestión cultural. Sean bienvenidos todos los amigos interesados en promover la cultura y el arte en general. Pueden enviarnos sus colaboraciones, las cuales subiremos a este blog como entradas tan pronto como las recibamos. Quienes deseen colaborar pueden dirigirnos sus trabajos a nuestro correo personal: renedayre@gmail.com René Dayre Abella. Autor y promotor cultural.

martes, 31 de diciembre de 2013

Natalia Gorbanévskaya, disidente y poeta

La escritora rusa se opuso a la represión de la Primavera de Praga

La poetisa, traductora y editora disidente Natalia Gorbanévskaya —que se hizo famosa en 1968 después de que junto con un pequeño grupo de correligionarios se manifestaran el 25 de agosto contra la invasión de la Unión Soviética a Checoslovaquia, lo que marcó el fin de la llamada Primavera de Praga— falleció a finales de noviembre, a los 77 años de edad, en su casa de París.
Aquel 25 de agosto, Gorbanévskaya y sus compañeros, en pleno corazón de Moscú, en la plaza Roja, desplegaron pancartas contra la entrada de los tanques soviéticos en Checoslovaquia, república que estaba en la orbe del Kremlin y que, bajo la dirección de Dubcek, había comenzado un profundo proceso de reformas.
Los manifestantes fueron detenidos al poco rato y varios condenados a prisión. Gorbanévskaya, madre de dos hijos, se salvó en aquella ocasión, pero escribió sobre el juicio contra sus correligionarios en la Crónica de los Acontecimientos en Curso, una publicación clandestina que había nacido ese mismo año gracias a ella y a otros disidentes. Se trataba de unas páginas mecanografiadas que contenían principalmente noticias sobre violación de derechos humanos en la URSS.
Los artículos que escribía para la Crónica, cuyos 10 primeros números fueron editados por ella, la llevaron al poco tiempo a una prisión psiquiátrica: el 24 de diciembre de 1969 fue arrestada. Los psiquiatras al servicio del régimen comunista le diagnosticaron esquizofrenia y fue encerrada hasta febrero de 1972.
En 1968, se manifestó en Moscú contra la invasión de Checoslovaquia
Mientras se encontraba internada, en 1970, se publicó en Alemania su libro Mediodía, sobre la manifestación contra la invasión soviética de Checoslovaquia y el juicio que siguió. La obra, con el título de La plaza Roja al mediodía aparecería años más tarde en México (traducida del francés por Francisco J. Perea), Estados Unidos, Francia e Inglaterra. La famosa cantante estadounidense Joan Baez incluyó en su repertorio la canción Natalia, sobre Gorbanévskaya, incorporada a su álbum From every stage (1976). Cuando Baez presentó la canción, cuya letra pertenece al iraní Shusha Guppy, la cantante afirmó: “Estoy convencida de que si yo y ustedes estamos todavía vivos y podemos caminar por la tierra es gracias a personas como Natalia Gorbanévskaya”.
Pagó cara su osadía: fue internada dos años en una prisión psiquiátrica
Su disidencia comenzó cuando estudiaba en la Universidad de Moscú (había nacido en la capital soviética el 26 de mayo de 1936), de la que fue expulsada por motivos políticos. A pesar de ello, logró obtener posteriormente un título de filóloga en Leningrado, hoy San Petersburgo, y trabajó como bibliotecaria y traductora del polaco, checoslovaco y francés. En 2005 le fue concedida la ciudadanía polaca. Como poetisa publicó poco en las revistas soviéticas; su primer poemario apareció en Fráncfort, en 1969; en Rusia solo se empezaron a editar sus obras a partir de 1996.
Tres años después de recobrar su libertad, Gorbanévskaya emigró a Francia. Allí se instaló en París y trabajó como corresponsal de Radio Liberty y como editora de libros en ruso.
Este año, en agosto, viajó a Moscú para conmemorar el 45º aniversario de aquella histórica protesta: junto con nueve personas más, realizaron una pequeña manifestación en la plaza Roja. Todos fueron detenidos y más tarde liberados.
TOMADO DE:  http://cultura.elpais.com/cultura/2013/12/31/actualidad/1388444908_403624.html

lunes, 30 de diciembre de 2013

Los Beatles del frenesí

‘Beatles for sale' alterna la cara romántica del grupo y la energía de sus versiones del rock

Es un disco de transición, que marca el final de los desenfadados Beatles juveniles

“El éxito es maravilloso, pero muy, muy cansado”. Lo decía George Martin, el productor de los Beatles, para describir la espiral en que había caído la banda en 1964, apenas dos años después de su primer éxito. “Los Beatles fueron maltratados durante todo 1964 y buena parte de 1963”. Nadie lo sabía mejor que él. Había estallado la Beatlemanía a escala global. Y la maquinaria de la industria se puso en marcha como nunca antes para exprimir su talento hasta la última gota.
Solo en aquel año The Beatles hicieron todo esto: dos LP, un EP, la película A hard day's night, una primera visita a Estados Unidos y una gira extenuante después, además de una locura de conciertos más en su país, en Francia, en Suecia, en Australia o en Hong Kong. En otoño grabaron el segundo de esos LP, Beatles for sale, y es un álbum apresurado, en el que incluyen ocho canciones originales y seis versiones de clásicos del rock de las que solían interpretar en directo en los tugurios de Hamburgo y Liverpool, donde se curtieron en los primeros 60. Seguían tocando esas canciones en sus giras por EE UU como homenaje a sus héroes americanos: Chuck Berry, Buddy Holly, Carl Perkins o Little Richard.
Beatles for sale, que este domingo puede comprarse con EL PAÍS por 9,90 euros, es un álbum apresurado, sí, pero interesante que nos muestra a unos Beatles en transición, que están cerrando una etapa para abrir otra. Se gestó en las carreteras y los aeropuertos justo cuando se empapaban de otras formas de entender la música. Es el final de los desenfadados Beatles juveniles: sus obras del año siguiente (Help! y Rubber soul) ya son más maduras, mucho más complejas.
La portada de 'Beatles for sale' muestra a los cuatro con aire cansado en Hyde Park, obra de Robert Freeman.
La canción más popular del álbum, y uno diría que la mejor, es Eight days a week, pero Lennon y McCartney tenían poco aprecio por ella, así que cualquiera discute su criterio. Tal vez por lo que iba a ser y no fue: el tema debía ser el principal de su siguiente película (para la que planeaban el cursi nombre Eight arms to hold you), pero luego Lennon compuso Help!, la que se guardaron para el filme. Eight days a week fue single solo en el mercado norteamericano, donde fue un gran éxito, y escuchada hoy funciona como una explosión de vitalidad desde una letra muy ñoña, como las que ya no querían hacer, lo que quizás explica que renegaran de ella.
Si esa canción no es la mejor, quizás lo sea I'll follow the Sun, una de esas piezas delicadas de McCartney que anticipa lo que haría después en Yesterday o Blackbird (o incluso en este 2013 con Early days). La había compuesto a los 16 años, y ya la habían grabado en 1960 junto al bajista Stu Sutcliffe, pero la descartaron para no dulcificar la imagen de tipos duros embutidos en cuero que perseguían.
Los Beatles de 1964 ya no temen pasarse de románticos, porque les funciona de maravilla, y en este disco abunda la melancolía. Lennon encadena, como apertura, dos canciones sobre el desengaño: No reply y I'm a loser. En ambas intenta crecer como escritor, contar historias. Él quedó más satisfecho de la segunda. “Era yo en mi periodo Dylan”, confesó.
Hay varios ejemplos más de sentimentalismo (Baby's in black, Every little thing), pero también la última oportunidad de escucharlos volver a los pioneros del rock and roll, e imaginar las vibraciones que debían sentirse en sus actuaciones en The Cavern, de las que apenas quedan registros. Destaca la animada interpretación por Paul de Kansas City / Hey-hey-hey-hey, de esas que ponen al público en pie; el sentido Rock and roll music, cantado por John; Everybody's trying to be my baby con la voz de George Harrison y Honey don't con la de Ringo.
Agobiados por mil exigencias, los cuatro de Liverpool tiraron de oficio en Beatles for sale, que no es la obra de la que se sintieron más orgullosos. Pero, a estas alturas del repaso a la carrera de los Beatles, ustedes ya habrán entendido que el menos importante de sus discos —supongamos por un momento que fuera este— todavía es muy, muy bueno.
TOMADO DE: http://cultura.elpais.com/cultura/2013/12/26/actualidad/1388089043_738612.html

domingo, 29 de diciembre de 2013

Goya y Goñi, más cerca que nunca

Conversación por primera vez en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando entre dos artistas que sufrieron sordera

La sordera que Lorenzo Goñi (Jaén 1911-Lausana 1992), uno de los ilustradores más grandes que ha dado España, padeció desde la adolescencia a causa de un sarampión fue artífice de un aislamiento que influyó en su arte;  también le ayudó a mantener una invisibilidad por la que pudo existir sin problemas durante el régimen franquista. Precisamente el tema de la guerra es el primero que sirve de nexo en la exposición de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid hasta el 19 de enero Lorenzo Goñi y Francisco de Goya: dos genios singulares, una muestra que pone en diálogo a dos artistas a los que separan casi dos siglos pero que, según el comisario Juan Carlos Sánchez, presentan diversos paralelismos. Lo artístico se une con lo social. Este evento constituye además un ejemplo de cómo las instituciones culturales se pueden abrir a las personas discapacitadas. Habrá visitas guiadas específicas con lenguaje de signos, y la presencia de una cuidadora a diario que también lo domina.
El genial Francisco de Goya padeció sordera desde los 47 años. Asimismo, vivió un periodo de tránsito, y ese fue también el caso de Goñi, narra el comisario: el pintor de Fuendetodos experimentó el desarrollo de la Ilustración y el jienense, un agitado siglo XX, desde la dictadura franquista hasta la democracia. Ambos fueron testigos de dos momentos históricos cruentos: la Guerra de la Independencia (1808-1814) contra los franceses, el uno; la Guerra Civil española, el otro. Los carteles que diseñó Goñi para el Sindicat de Dibuxants Professionals de UGT en Barcelona, que se exhiben por primera vez y que dormían en los archivos de la Biblioteca Nacional, y cuatro aguafuertes de los Desastres de Goya sirven de bienvenida de la exposición para mostrar el conflicto bélico y la plasmación en el arte que de él hicieron estos dos hombres. Ambos artistas eran narradores de historias sobre todo, apunta Sánchez, desde un universo propio, y empleando un imaginario que se bate con la realidad y que escapa a las modas.
Lorenzo Goñi y Francisco de Goya: dos genios singulares forma parte de un proyecto más amplio titulado Los multiversos de Goñi que pretende ser un homenaje a un artista que eligió vivir en la sombra, algo que marca un contraste con un Goya que se dejó mimar por las élites. La segunda sala de la exposición se centra solo en Goñi, en el concepto de “multiverso” que se deriva de la física precisamente para indicar “esta multitud de universos fantásticos y paralelos que se van abriendo a lo largo de toda su obra, que muchas veces discurren sin llegar a tocarse”. La idea por la que se ha comisariado esta parte de la exposición es dar cuenta de un artista que nunca se parecía a sí mismo. “No pertenece a ningún movimiento. La sordera le condena a una especie de ostracismo, y por preservar la libertad creativa no tiene grandes influencias de nadie”, añade el comisario. Los temas oníricos se plasman desde una multiplicidad de técnicas, algo que también lo enlaza con un Goya que destacó como pintor, grabador y dibujante.
Una aguada titulada El relojero preside esta segunda parte de Lorenzo Goñi y Francisco de Goya: dos genios singulares y refleja, según Sánchez, “la minuciosidad del trabajo en ese espacio pequeño, con esa dedicación y atención” que fue marca del ilustrador también famoso por sus representaciones del Quijote. Goñi, después de su trabajo como diseñador para UGT, pasó dos años en Navarra, y empleó su segundo apellido, Suárez del Árbol, con tal de que el régimen de Franco no lo localizara. “La sordera le marca en todos los sentidos, fue siempre un ser no visible, tanto es así, que se da cuenta de que ocultarse es igual, de que es absolutamente transparente…”. Más tarde, trabajó para el diario ABC en Madrid. “Convive con el franquismo con el que no comulga porque su pensamiento es mucho más liberal”, agrega el comisario de la exposición.
Camilo José Cela, amigo cercano de Goñi, llegó a decir: “Dibuja, graba y pinta con muy raro talento y muy firme pulso unos sueños que son parientes de los de Goya…”. La tercera parte de la exposición, Encuentros, marca una serie de paralelismos temáticos en torno a la tauromaquia y a figuras que aterrizan del mundo de los sueños: Vuelo al aquelarre (1971) de Goñi dialoga con Disparate volante (1823) de Goya; Banderillero. Tauromaquia onírica (1964) de Goñi conversa con El famoso Martincho. Tauromaquia (1816) de Goya; Picador (1964) de Goñi con Cid Campeador (1816) de Goya; o la desconcertante La cita del artista jienense (1964) con Bien tirada está. Caprichos, en la que el pintor zaragozano retrata a una mujer en el gesto de estirarse la media.
TOMADO DE:  http://cultura.elpais.com/cultura/2013/12/09/actualidad/1386606454_598755.html

sábado, 28 de diciembre de 2013

Música / A LOS CIEN AÑOS

Muere Esther Borja, la «dama encantadora» de Cuba

Día 28/12/2013 - 20.58h

La cantante cubana fue una de las más importantes promotoras del arte lírico en el país

La cantante Esther Borja, considerada una de las principales voces de Cuba en el siglo XX y famosa por sus interpretaciones de la música de Ernesto Lecuona, falleció hoy en La Habana a los 100 años, informaron medios oficiales.
La televisión estatal cubana precisó que Borja murió en la madrugada de este sábado y sus restos serán incinerados y velados en una ceremonia íntima. Borja, quien en 2002 fue galardonada con el Premio Nacional de la Música, nació en La Habana el 5 de diciembre de 1913 y este mes cumplió 100 años alejada de la vida pública por una enfermedad.
Su centenario fue recordado con homenajes de artistas y músicos en la isla, donde se había retirado oficialmente de los escenarios en 1984 tras más de medio siglo de carrera. Con voz de mezzosoprano, Esther Borja fue una de las más importantes promotoras del arte lírico en Cuba y es considerada la mejor intérprete de las canciones del famoso compositor y pianista cubano Ernesto Lecuona (1895-1963), de quien fue amiga personal.
Borja no sólo difundió durante muchos años la obra de Lecuona, dentro y fuera de la isla, sino que también interpretó la música de otros importantes del cancionero cubano del siglo XX como Gonzalo Roig y Adolfo Guzmán, entre otros. Conocida como la "damisela encantadora", a partir de una de los temas de Lecuona que más la identificó, Borja actuó en zarzuelas y operetas, trabajó en la radio, el teatro, el cine y la televisión, donde incluso animó un programa musical durante varios años.
Su carrera profesional comenzó en 1935, acompañada por Lecuona al piano en los más importantes teatros de La Habana. Sus giras internacionales incluyeron países como Argentina, Chile, Perú, Brasil, Uruguay, España y Estados Unidos.
TOMADO DE: http://www.abc.es/cultura/musica/20131228/abci-muere-esther-borja-201312282053.html

viernes, 27 de diciembre de 2013

Fallece la actriz Elvira Quintillá

La maestra Eloisa de '¡Bienvenido Mister Marshall!, de Berlanga, e intérprete de películas de Bardem y Camus muere en Madrid a los 85 años

A los 85 años ha fallecido en Madrid la actriz Elvira Quintillá, última superviviente de los protagonistas de la mítica Bienvenido Mr. Marshall, de Luis G. Berlanga, en la que encarnó a la maestra de escuela del inventado pueblo de Villar del Rio. Una maestra soltera que soñaba en silencio cómo se le abalanzaban aguerridos jugadores de rugby, aunque este sueño fue prohibido por la férrea censura española de 1952. Berlanga, sin embargo, con su buen humor, contaría luego que la razón de no haberlo rodado fue la de no encontrar en aquella España famélica jugadores tan fortachones como los deportistas americanos. Pasarían 50 años hasta que Berlanga pudiera filmarlo (El sueño de la maestra, 2002) aunque cambiándolo por completo, haciendo en lugar de un retrato de la represión sexual, otro, igualmente irónico, de los diversos medios legales para aplicar la pena de muerte. Pero ya no fue Elvira Quintillá quien interpretó a la maestra. La actriz se había retirado del cine y del teatro aunque continuaba apareciendo en televisión.
Elvira Quintillá, junto a Fernando Fernán Gómez (izquierda) en 'Esa pareja feliz', de Berlanga.
Su carrera en el cine no fue muy amplia y generalmente limitada a interpretar papeles secundarios. Precisamente Berlanga le dio su primer papel protagonista en la tragicomedia Esa pareja feliz (1951) formando pareja con Fernando Fernán Gómez, empleado en unos estudios cinematográficos que espera lograr un ascenso social estudiando electrónica, mientras que ella es una soñadora fascinada por las películas de amor. Y con Berlanga volvió a actuar Elvira Quintillá en Plácido (1961) siendo la esforzada trabajadora en unos aseos públicos, pendiente de que su marido consiga pagar el primer plazo del motocarro que ha comprado para ganarse mejor la vida. Personajes, pues, de mujeres pobres e ingenuas a los que Elvira Quintillá aportaba una ternura no exenta de humor, cualidades que ya había demostrado durante su larga trayectoria teatral.
Portada del disco de Elvira Quintillá con su canción para Benidorm.
Había nacido en Castell (Francia) en 1928, pero fue inscrita en Barcelona, y a pesar de que en su modesta familia no había antecedentes artísticos comenzó a actuar en teatro con solo cinco años, primero en grupos infantiles y más tarde, como profesional, en compañías tan notorias entonces como las de Fernando Díaz de Mendoza, José Alfayate, Tina Gascó o Rafael López Somoza… obteniendo prestigio como actriz eficaz y dúctil, hasta que en 1947, con 19 años, contrajo matrimonio con el también actor José María Rodero (fallecido en 1991) abandonando con ello poco a poco la escena para dedicarse con mayor ahínco al cine y la televisión (Tercero izquierda, en 1963, Escuela de maridos, en 1965, por la que obtuvo el Premio Nacional de Interpretación, y cuyo éxito prolongó en Escuela de matrimonios, en 1967 y, entre otras más, Anillos de oro, en 1983 o El olivar de Atocha, en 1988). Obtuvo el premio de Mujer Española más popular del año por su intervención en el programa Una mujer de su casa (1972). Incluso cantó con fortuna, ganando en 1960 un premio en el festival de Benidorm por la canción Luna de Benidorm, actividad como cantante que había comenzado en algunas zarzuelas pero en la que no se prodigó.
Tras el reciente fallecimiento de Lolita Sevilla, con la desaparición de Elvira Quintillá se cierra uno de los capítulos más notables del cine español, el de los protagonistas de la aún vigente Bienvenido Mr. Marshall. A Elvira Quintillá se la relacionará siempre con su inocente maestra de pueblo. Pero también otras películas nos la seguirán recordando: El guardián del paraíso (1955), Los tramposos (1959), Solo para hombres (1960), La colmena (1982)…

TOMADO DE:http://cultura.elpais.com/cultura/2013/12/27/actualidad/1388145631_842271.html

jueves, 26 de diciembre de 2013

Turing, indultado 59 años después

Día 26/12/2013 - 10.52h
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Isabel II revoca la condena por homosexualidad del gran matemático. Piden que se reabra el caso de su muerte

Turing, indultado 59 años después
La Nochebuena trajo consigo una noticia que, aunque perseguida durante años por un importante sector de la población británica, fue recibida con sorpresa y alegría: el indulto otorgado por la reina Isabel II a Alan Turing, padre de la inteligencia artificial, y figura clave en los logros del desciframiento de los códigos nazis durante la Segunda Guerra Mundial que, para muchos historiadores, lograron acortar la duración del conflicto unos dos años, con el consiguiente ahorro de centenares de miles de vidas.
Turing había sido condenado en 1952 por un delito de «conducta obscena», definición bajo la que se escondía la criminalización de los actos homosexuales entre varones, según una ley decimonónica que no sería derogada en Inglaterra y Gales hasta 1967. Con la sentencia, el tribunal ofreció al matemático dos opciones: ir a la cárcel o someterse a una castración química; el científico optó por la segunda, y durante meses recibió un tratamiento de fármacos que afectó a todo su cuerpo. Junto a ello, le fue prohibido volver a realizar trabajo alguno para el Gobierno. Poco después, en 1954, Turing fue encontrado muerto en su cama, en lo que una investigación apresurada dictaminó como suicidio por ingestión de arsénico; tenía 41 años.

Héroe nacional

Lo más curioso de esta historia es que, aunque en realidad Turing era un héroe nacional, esa condición permanecía oculta para sus contemporáneos. Sus trabajos en el desciframiento de la red alemana Enigma habían salvado a Gran Bretaña, sí, pero habían sido clasificados y no podían ser conocidos. De hecho, para los ávidos lectores de los tabloides, Turing era tan sólo un excéntrico científico involucrado en la construcción del primer computador británico, que comenzó a funcionar en 1948, y los detalles de su gran labor no fueron desclasificados hasta julio de 2012, coincidiendo con el centenario de su nacimiento.
Ya en el 2009, el por entonces primer ministro Gordon Brown había expresado una disculpa pública en nombre del Gobierno, pero dos años después una iniciativa que logró recoger 34.000 firmas en internet fue desestimada al considerar el departamento de Justicia que el procedimiento seguido había sido perfectamente legal. Finalmente, el indulto llegó tras una campaña puesta en marcha por la doctora Sue Black, una científica experta en computación, que consiguió que el Parlamento presionara al ministro de Justicia, Chris Grayling, para que pasara el indulto a la firma de la Reina. Grayling se apresuró a mostrar su satisfacción por la anulación de «una sentencia que ahora consideramos injusta y discriminatoria. Turing merece ser recordado por su fantástica contribución al esfuerzo de guerra y su legado a la ciencia».
Sir Clive Sinclair, quien se destacó en la introducción de los ordenadores en los hogares en los 80 con su mítico Spectrum, manifestaron su indignación por lo que consideran un gesto vacío que poco alivio aportará a quien murió hace 59 años sumido en la ignominia: «Francamente, creo que todo esto es ridículo», dijo en declaraciones a la BBC.

Dudoso suicidio

Es de prever que, a lomos de este indulto, tome fuerza la petición para que se reabra el caso de la muerte de Turing, que para muchos (entre ellos, su biógrafo B. Jack Copeland, de quien Turner acaba de publicar en España su libro «Alan Turing. El pionero de la era de la información») fue precipitadamente clasificada como suicidio. La realidad podría ser más compleja: Turing tenía acceso a muchísimo material sensible, y la condena por homosexualidad le habría puesto en una situación muy vulnerable.
Copeland considera que la posibilidad de que los servicios de inteligencia británicos puedan tener algo que ver con su muerte (se encargaron de impedir que un amante de Turing que viajó a Gran Bretaña para apoyarle durante el tratamiento pudiera llegar a verle) es digno de estudio. Son cada vez más los expertos que consideran que las conclusiones de la investigación policial son demasiado endebles. Turing murió a causa del consumo de arsénico, pero no está claro cómo llegó a ingerir esa sustancia.

Oscar Wilde y otros 50.000

martes, 24 de diciembre de 2013

Henry Miller y Simone de Beauvoir, rescates más allá de la moda

Dos inéditos en español de estos dos grandes autores del siglo XX coinciden

en las librerías

Ambos abordan los desencantos comunista y capitalista

Simone de Beauvoir y Jean-Paul Sartre, en la playa de Copacabana en septiembre de 1960. / afp
En 1941, Henry Miller viajó a Nueva York y recorrió Estados Unidos, la ciudad en la que nació, su tierra. Salió espantado, excepto de Biloxi, un lugar “de ensueño” en el profundo Sur. Fue una pesadilla, Una pesadilla con aire acondicionado. Así tituló el largo relato de esa excursión al mundo capitalista que entonces vivía la siesta de la Gran Depresión. Como en las obras que lo hicieron famoso, dio mandobles a diestro y siniestro, y adivinó el clima de la guerra que se avecinaba así como el mundo de consumo irrestricto que vendría luego.
Veinte años después, en el otro lado del mundo, el mundo comunista, otra escritora, la francesa Simone de Beauvoir, visitaba con melancolía, acompañando a Jean-Paul Sartre, los avisos más dolorosos de la esclerosis del socialismo real y, además, de su propio marido. De ahí surgió un libro, Malentendido en Moscú. Ambos eran inéditos en español y acaban de aparecer traducidos por la editorial Navona.
Ni en el estilo (uno es rabioso, trepidante, está repleto de mala uva) ni en la atmósfera (son historias que viven en las antípodas) se parecen Miller y De Beauvoir, pero algo tienen en común estas obras que Navona rescata del olvido. En el libro de viaje del norteamericano que regresa de malhumor a su tierra y en la novela de la francesa que confirma su desencanto creciente hacia el comunismo se ponen en evidencia los dos espantos contemporáneos: el capitalismo ya no va a soltar su presa y el comunismo es aburrido como una mala historia de amor. Y los dos libros son eso, una historia de amor truncada, en el caso de Miller por su tierra, y en el caso de De Beauvoir desamor por el hombre que la había enamorado.
En un viaje a EE UU, el autor de ‘Sexus’ vio “el derrotismo de América”
“Todo está en el interior de nosotros mismos, y de una manera más clara y evidente aún, los mundos de ficción que creamos, la literatura”, dice Rosa Regás en el prólogo de Malentendido en Moscú. Y es verdad que el libro, que apareció por primera vez en Francia en 1992 (muertos ya Simone y su marido), se lee con la imagen (sobre todo la imagen última) de Sartre en la retina de lector. Este viaje sentimental a Moscú (en la ficción, a ver a la hija del marido de la protagonista; en la realidad, entre otras cosas, a compartir el tiempo con una amiga del filósofo) le sirve a Simone de Beauvoir para indagar en los efectos que la inminencia de la vejez tiene en la vida de pareja; y en este caso el aburrimiento que domina esa relación se acompasa con el aburrimiento que en ese momento devolvía la Unión Soviética a los que alguna vez creyeron que su ejemplo sería la solución, frente al capitalismo.
Una pesadilla con aire acondicionado es también la historia de un desencuentro; Miller había ido a Estados Unidos porque su padre se estaba muriendo, y encontró que era el país entero el que se había entregado a la muerte; el consumo calmaba las iras del aburrimiento y él preveía que esas ciudades que alguna vez fueron bellas e ingenuas se iban a devorar a sí mismas. Él vio ahí “el derrotismo de América”, la decrepitud de Nueva York, la estúpida aspiración al patriotismo como una religión. Algún día, frente a todo esto, habría que vivir "en cavernas democráticas".
‘Malentendido en Moscú’ se lee con la imagen de Sartre en la retina
En cavernas democráticas, o en París. El punto en común de estos dos libros de dos de los mitos más conocidos del siglo XX es un desamor común por el aburrimiento (de las patrias, de las ideas absolutas, de la pareja) y París. Nada hay como París; en Miller, como contrapunto de la fealdad insufrible de la mayor parte de la América que cruza; y en el caso del personaje femenino de Simone de Beauvoir París se presenta como solución ante la monotonía de Moscú, donde, además, se ha producido un insoportable malentendido del que parten la novela y, acaso, la propia autobiografía final de la pareja literaria más famosa del siglo XX.
¿Y por qué ha rescatado estos inéditos Navona? “Ya las agencias no te ofrecen inéditos ni te los encuentras por el camino” dice Pere Sureda, que forma parte del equipo editorial de Navona. “Y a mí me atraen esos escritores a los que se los comió la moda, pero siguen siendo excelentes. Henry Miller es un caso… En los 70 era comprado y leído y admirado por toda una generación. Pero pasado el tiempo, y a pesar de las excelentes ediciones de Edhasa, no existe en las mesas de novedades, ni está su obra entera en las librerías. ¡Pasó!”. Buscó en Internet (“que es donde encuentras esas cosas”) y halló este inédito, publicado por primera vez en 1945. “Busqué al agente, pagué, obviamente, y ahí está”. El relato de Simone de Beauvoir se había publicado en una revista y se editó en libro a finales de 2012, “a bombo y platillo”, por lo cual Sureda pensó que estaría vendido en España. “¡Y estaba libre de derechos! ¿Increíble, verdad? Así es el mundo del libro”. ¿Y fueron muy caros? “No tanto, entre 1.500 y 3.000 euros”.
La traducción de Una pesadilla con aire acondicionado es de José Luis Piquero; la de Malentendido en Moscú es de Joachim de Nys. Navona es una editorial de larga data, basada en Barcelona, a la que ahora se ha incorporado Pere Sureda, cuyo último trabajo, después de pasar por diversas editoriales españolas e iberoamericanas, fue el de director editorial en España de Norma.
TOMADO DE: http://cultura.elpais.com/cultura/2013/12/24/actualidad/1387891604_879129.html

sábado, 21 de diciembre de 2013

EL APARTHEID, NELSON MANDELA Y NOSOTROS*



Arturo Álvarez D´ Armas
 *Este artículo fue publicado originalmente en: Lectura Dominical. Valencia: Nº 41, 4 de marzo de 1979. P. 2. (El Carabobeño)
 Estatua de Nelson Mandela. Plaza del Parlamento. Londres. Foto: Sandra de Rivero. Abril 2012.
El Apartheid es la forma más brutal e inhumana de represión y racismo. La más moderna esclavitud del siglo XX.
Apartheid es una palabra proveniente del afrikaaner y significa “separación”. Ese es el idioma de los blancos sudafricanos. La raíz de esta lengua se encuentra en el holandés del siglo XVII, hablado por los primeros inmigrantes establecidos en el territorio de este país. Ha incorporado algunos elementos lingüísticos indígenas. Con este término el gobierno de los Boers designa el régimen económico, político y social que, bajo la máscara del “desarrollo separado” de las razas que viven en esa región, se pretende convertir en fundamento  “jurídico” para decidir los destinos de la nación y de sus bienes sin intervención de sus habitantes no blancos, que constituyen la gran mayoría del país.
Por luchar contra ese monstruo, el cual es sostenido y financiado por las naciones “occidentales” (Inglaterra, Francia, Alemania, Canadá, Israel y Estados Unidos) es, que se encuentra en prisión desde hace 16 años el Dr. Nelson Mandela.
Madiba nació en Mvezo, una pequeña aldea a orilla del río Mbashe, cerca de Umtala, capital del Transkei, el 18 de julio de 1918. Procedente de la familia real era el hijo mayor de un jefe “tembu”. A los 16 años ingresa en Fort Hare University College donde conoce a Oliver Tambo, con quien más tarde fundaría un bufete en Johannesburgo. Tiempo después Mandela, Tambo y algunos jóvenes fundan la Asociación Juvenil del Congreso Nacional Africano. Se gradúa de abogado en la Universidad de Witwiatersrand.
Casado con la señora Nomzamo Winni Mandela, quien se encuentra confinada en la remota población de Brandfort.
Para conocer un poco la personalidad de Mandela dejemos que sea su amigo Oliver Tambo el que nos lo cuente: “Como hombre Nelson es apasionado, emotivo, sensible, llega fácilmente a la amargura y al desquite ante las injurias y el abuso de poder. Tiene un aspecto natural de autoridad. No necesita ayuda para magnetizar a una multitud: da órdenes con excelente, hermoso porte. Confía en los jóvenes y tiene confianza de ellos, porque su impaciencia refleja la suya propia. Atrae a las mujeres. Es abnegado e intrépido. Es el líder de masas nato”.
A raíz de la Conferencia Mundial para la acción contra el Apartheid, celebrada del 22 al 26 de agosto de 1977, en Lagos, Nigeria, fueron creados en diferentes países del mundo los Comités de Lucha contra el Apartheid. Siendo Venezuela un país “líder” del Tercer Mundo, y una gran parte de su población tiene sangre de africanos nos preguntamos por qué no se ha creado un Comité contra el Apartheid, para luchar desde nuestro terruño por la libertad de Nelson Mandela y otros luchadores negros, indios y blancos que se encuentran en distintas prisiones de la República Sudafricana.
Hago un llamado a la conciencia democrática de Venezuela, a personalidades como José Herrera Oropeza, Demetrio Boersner, Miguel Acosta Saignes, Alfredo Chacón, Sindicatos, Universidades y Partidos Progresistas para luchar por la erradicación del Apartheid en Sudáfrica, Namibia y Rodesia del Sur. Es necesario luchar contra el sistema de separación de ciudadanos y cualquier otro tipo de racismo.

martes, 17 de diciembre de 2013

El disco que lo cambió todo

'Please, please me’ no es el mejor álbum de los Beatles, pero sí el más importante

Convenció a la industria de que el rock era el futuro

Paul McCartney, Ringo Starr, John Lennon y George Harrison, en una sesión promocional de 1962.
A las 10 de la mañana del lunes 11 de febrero de 1963, George Harrison, Paul McCartney, John Lennon, Ringo Starr y el ingeniero de sonido George Martin comenzaron a grabar Please, please me,el primer LP de The Beatles, en los estudios de EMI en Londres.
A las 19.45, tras tres sesiones y dos descansos, daban por finalizado el trabajo. Les bastaron 585 minutos para registrar el álbum que cambiaría la música popular. El “1,2,3,4” de McCartney en I saw her standing there sirve para mucho más que para comenzar el disco. Da comienzo a la década y a la música tal y como la conocemos…
Please, please me no es el mejor álbum de los Beatles, pero sí el más importante. Esas 14 canciones son la piedra angular sobre la que se asienta la mayor parte de lo que ha pasado después en el rock. Su éxito fue enorme, pero no inmediato. El disco se publicó el 22 de marzo y llegó al número uno en Reino Unido el 11 de mayo. Allí permaneció 30 semanas, solo pudo desbancarle su continuación, With The Beatles. En ese periodo, de mayo a diciembre de 1963, nació la beatlemania. No solo significaba adolescentes gritonas. A la industria ese triunfo le enseñó unas cuantas cosas. Para empezar, que los rockeros que interpretaban sus propios temas eran el futuro. Aun más, alguno reconoció que el rock era el futuro. Algo que meses antes no estaba claro. Decca les había rechazado y la explicación que le dieron al manager del grupo fue: “Los grupos de guitarras están en declive, señor Epstein”.
A ese disco también le debemos cosas que parece que siempre estuvieron aquí. Por ejemplo, ¿quién estableció que un grupo de rock eran dos guitarras eléctricas, bajo, batería y voz? Por supuesto que antes de ellos había cuartetos. Pero también tríos, quintetos, sextetos, big bands y, sobre todo, solistas. El rock era cosa de solistas: Elvis, Bill Halley, Little Richard... La formación que ha utilizado la mayoría de las bandas desde entonces, de The Kinks a Sonic Youth, no fue fijada hasta que los Beatles triunfaron. Ellos enseñaron a los chavales que querían hacer rock cómo hacerlo.No está mal teniendo en cuenta que en 1963 el mayor, Ringo, tenía 22 años. Pero es que cuando les contrataron, dos años antes, de rebote para tocar en un club de Hamburgo, el más joven, George Harrison, tenía 17, y tuvo que mentir en la frontera alemana para que le dejaran entrar.
El mítico periodo de Hamburgo. Aquellos muchachitos, intentos de rockers, se hicieron músicos, y hombres, tocando frente a marineros borrachos en clubes de striptease de la ciudad portuaria alemana. Ocho horas cada noche, sin parar. En su primera visita durante casi dos meses. Fueron como aficionados y volvieron como profesionales capaces de afrontar cualquier imprevisto. Aprendieron los trucos, se crearon una personalidad y una imagen. Se endurecieron lo suficiente como para superar la muerte de uno de sus fundadores, Stu Sutcliffe, y sustituir a Pete Best, su batería, sin temblar.
Cuentan que cuando volvían a Liverpool y actuaban en The Cavern, el público alucinaba con los cambios. Para ellos habían sido progresivos, pero sus amigos los experimentaban de golpe. Allí les vio por primera vez Brian Epstein. Flipó: “Quedé impresionado de inmediato por su música, su ritmo y su humor”. A partir de ahí, el resto es Historia. Con mayúscula.

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lunes, 16 de diciembre de 2013

Muere la oscarizada actriz Joan Fontaine a los 96 años

Día 16/12/2013 - 17.53h

La actriz estuvo nominada tres veces al Óscar a mejor actriz y fue musa del director Alfred Hitchcock

La actriz británico-estadounidense Joan Fontaine, ganadora de un Óscar por su papel en «Sospecha», falleció hoy a los 96 años, informó su asistente a The Hollywood Reporter.
Fontaine, un icono del cine de los años 40, falleció en su casa de Carmel (California) por causas naturales. La actriz fue candidata tres veces al Óscar a mejor actriz y fue musa del director Alfred Hitchcock en «Rebeca» y «Sospecha», donde compartió cartel con Cary Grant. [Vea aquí un recorrido por las imágenes de Fontaine]
Fontaine, que nació en Tokio (Japón) en 1917, mantenía una relación de rivalidad con su hermana y también actriz Olivia de Havilland («Lo que el viento se llevó»), a la que arrebató el Óscar de mejor actriz en 1942. Ambas nunca se llevaron bien, pelearon por papeles protagonistas en Hollywood y protagonizaron sonados desaíres. Havilland, que tiene 97 años, vive en París.
Fontaine comenzó a labrarse su fama de actriz en 1937 con un papel junto a Fred Astaire en «Señorita en Desgracia», pero fue Hitchcock quien la lanzó al estrellato en su papel de la atormentada señora Winter en «Rebeca» junto a Laurence Olivier.
Desde entonces, los papeles de mujer con el corazón roto fueron su territorio y la llevaron a una nueva candidatura al Óscar por «La ninfa constante». Fontaine fue también protagonista en la adaptación de Orson Welles del clásico «Jane Eyre», de Charlotte Bronte.
La actriz, que tiene una estrella en el paseo de la fama de Hollywood, será también recordada por filmes como «Idilio en septiembre», «Ivanhoe» o «Carta de una desconocida». Su última interpretación fue en 1966 en «Las brujas» Fontaine era piloto de avionetas y una experta chef culinaria que se casó y se divorció en cuatro ocasiones.
La actriz estuvo nominada tres veces al Óscar a mejor actriz y fue musa del director Alfred Hitchcock en «Rebeca» y «Sospecha», donde compartió cartel con Cary Grant.