LA RAZÓN DE UN NUEVO BLOG DE GESTIÓN CULTURAL

Ante la avalancha de información cultural noticiosa que recibimos diariamente gracias a la colaboración que me proporciona Arturo Álvarez D'Armas, poeta, fotógrafo y promotor cultural venezolano, así como otros valiosos amigos colaboradores, hemos decidido abrir un nuevo blog de promoción y gestión cultural. Sean bienvenidos todos los amigos interesados en promover la cultura y el arte en general. Pueden enviarnos sus colaboraciones, las cuales subiremos a este blog como entradas tan pronto como las recibamos. Quienes deseen colaborar pueden dirigirnos sus trabajos a nuestro correo personal: renedayre@gmail.com René Dayre Abella. Autor y promotor cultural.

jueves, 23 de enero de 2014

Dolor salvaje a dos palmos de la butaca

Perotti reestrena 'Breve ejercicio para sobrevivir' en la sala alternativa La pensión de las pulgas

Bárbara Lennie y Santi Marín interpretan esta versión de dos obras de Tennessee Williams


El director Lautaro Perotti (c) y los actores Santi Marín y Bárbara Lennie. / KIKE PARA
Más de 20 personas cruzan la puerta de madera que franquea el número 48 de la madrileña calle Huertas. Vuelven a hacerlo, 45 minutos más tarde, callados como si algo se les hubiera quedado atravesado en la garganta. Ha sido la obra Breve ejercicio para sobrevivir, de Lautaro Perotti, quizás contagiados por el cansancio del personaje que interpreta Bárbara Lennie o la tartamudez del de Santi Marín. Eso es lo que les pesa, lo que les ha mantenido pegados a las bancadas de La pensión de las pulgas, sala teatral de pequeño formato inaugurada en noviembre que programa el reestreno de la pieza hasta el 17 de febrero.
Esta versión de Tennessee Williams (una fusión de No puedo imaginar el mañana, una de sus obras en un acto, y Función para dos personajes) no es ninguna comedia. Y además se representa a un metro escaso del público en un espacio con aforo de 35 personas. Para Bárbara Lennie, una locura: "El fin de semana pasado estaba aterrada de reestrenar aquí, me parecía una experiencia salvaje y absurda. Pensé: '¿Por qué estamos haciendo esto?". La respuesta: repetir el éxito cosechado en febrero de 2013 en La casa de la portera. Este drama entre dos personajes que solo se tienen el uno al otro fue visto por más de 300 personas —en una sala con poco más de 20 butacas— y el triple se quedó en lista de espera.
El primer desafío era el texto, que mantiene la estructura de No puedo imaginar el mañana pero añade los elementos metateatrales de Función para dos personajes. El resultado es una escenificación del dolor y el miedo entre dos intérpretes alejados, por motivos distintos, del mundo de la actuación. La propuesta de Perotti, siguiendo el tono de la sala bonaerense Timbre 4 que fundó junto a Claudio Tolcachir (La omisión de la familia Coleman), era despojar el texto de todo rastro de "artificio": nada de música, casi ningún juego de luces, fuera el maquillaje. Solo los actores frente al público. Bárbara Lennie encarna la consecuencia de esta apuesta de dirección: "Esta vez he dejado de pensar que estoy haciendo un personaje, sino que soy yo en esa situación. No hay más".


Barbara Lennie y Santi Marín en La pensión de las pulgas. / KIKE PARA
Al servicio de esto, el espacio lanzado por el director José Martret y el escenógrafo Alberto Puraenvidia —padres también de La casa de la portera— en el antiguo local de la Central de Cine. La primera planta del edificio, remodelada para contener la versión moderna de Macbeth que dirige el propio Martret, sirve también de hogar a los personajes de Williams. Perotti buscaba "una casa, o un espacio que pudiera parecerlo y que tuviera la intimidad de un hogar". Así llegaron a las creaciones de Puraenvidia. "Cuando entramos en La casa de la portera para ensayar estaban asustados, tenían unas caras...", recuerda Perotti señalando a sus actores. Santi Marín viene a completar la memoria del director, entre risas: "Los primeros días nos chocábamos con los pies de la gente. Esto es un espacio mucho más grande en comparación. Pero el susto es el mismo".
Sobre todo, comparado con los proyectos que frecuentan los intérpretes. De Breve ejercicio para sobrevivir a la teatralidad de Tomaz Pandur, del que Marín es colaborador habitual (La caída de los dioses, Medea, Hamlet), hay un trecho. Casi el mismo espacio que tiene que salvar Lennie entre la gira del Misántropo, de Miguel del Arco, en la que está embarcada, y la sala de la calle Huertas.
No siempre ha sido así: los actores ya estuvieron en 2009 en el hall del Teatro Lara para representar El trío en Mi bemol, de Antonio Rodríguez. Y, si no está claro que las salas alternativas sean el futuro, sí son, aparentemente, el presente: "Tengo al menos tres amigos que han abierto salas. Todo este momento tan lamentable tiene algo muy excitante, de ebullición" dice Lennie. Perotti aporta su visión, la que ha visto renacer el teatro bonaerense tras la crisis de 2001: "Allí se celebraba que con dos pesos te hacías una obra. Y el Gobierno se empezó a retirar de la producción, total, como con dos pesos te haces una obra... Pero claro, tenemos que vivir de esto, tenemos que comer. El rol del Estado sigue siendo importante".


miércoles, 22 de enero de 2014

UN HALLAZGO RESUCITA EL SIGLO DE ORO

Hallada una comedia de Lope en la Biblioteca Nacional

'Mujeres y criados' estaba en el listado de comedias auténticas del escritor y recoge los elementos más reconocibles de la época madura del autor del Siglo de Oro

Tres páginas del manuscrito de 'Mujeres y criados', obra inédita de Lope de Vega hallada en la Biblioteca Nacional. / BIBLIOTECA NACIONAL DE ESPAÑA
El manuscrito dormitaba un sueño de polvo y olvido entre los anaqueles de la Biblioteca Nacional, donde al parecer aterrizó a finales del siglo XIX. El hallazgo del texto de Mujeres y criados, comedia inédita de Lope de Vega, es la demostración de que, por increíble que parezca, todavía hoy puede aparecer una joya del Siglo de Oro 400 años después.
Los catálogos literarios acerca de la obra de Lope daban por perdido este vodevil ambientado en Madrid escrito por el genio entre 1613 y 1614, en su etapa de esplendor. El hallazgo es obra de Alejandro García-Reidy, profesor de la Universidad de Syracuse, y miembro del equipo PROLOPE de la Universidad Autónoma de Barcelona, que encontró el manuscrito de forma “azarosa” en 2010 en el transcurso de una investigación sobre el teatro de los siglos XVI y XVII. García-Reidy dará a conocer sus conclusiones en la publicación especializada Revista de literatura. En la primavera, Gredos editará la obra y, con toda probabilidad en otoño, cuatro siglos después de su creación, la pieza volverá a las tablas.
¿Por qué han pasado más de tres años entre el hallazgo y su anuncio público? Según el profesor de Syracuse, “debido a los cauces y tempos habituales de análisis y atribución, por un lado, y de publicación en el ámbito académico, por otro”. Ahora rememora así los pormenores del descubrimiento: “Encontré un documento de 1614 que informaba que una compañía teatral de la época había comprado una comedia a Lope llamada Mujeres y criados y que la estaba representando. Miré los catálogos y, efectivamente aparecía como un texto que no se conservaba. Entonces busqué en la Biblioteca Nacional y vi que existía un manuscrito con ese título. Pedí el manuscrito, me lo trajo un bibliotecario y empecé a trabajar sobre el documento”, explica García-Reidy desde Nueva York.
Comedia de enredo de entre 1613 y 1614, la pieza será editada y representada pronto
No había duda. Vio que las características del texto coincidían, también el tipo de métrica y los temas de la obra. Además, otros datos como la caligrafía del copista conducían inexorablemente a la autoría de Lope. El manuscrito localizado salió del puño y letra de Pedro de Valdés, director de la compañía que representaba la pieza. Se trata de una copia fechada en 1631, y no se había relacionado con esta comedia de Lope de Vega hasta la fecha. Su existencia —que forma parte de la ingente cantidad de comedias que escribió (él las cifró en unas 1.500)— la certifica el hecho de que el dramaturgo la incluyó en el listado de comedias auténticas suyas, que incorporó a la edición de 1618 de El peregrino en su patria.
Estamos, según el autor del hallazgo, ante “una obra de gran calidad que puede competir con algunas de las mejores comedias urbanas de los mejores años de Lope”. En su opinión, Mujeres y criados sigue funcionando todavía hoy “por su elemento cómico, por el carácter desenfadado de sus personajes femeninos y por la burla de algunas convenciones de la sociedad”, explica García-Reidy, quien deja zanjadas las posibles dudas sobre su autoría: “El análisis métrico se ajusta perfectamente a los usos de Lope de Vega en torno a los años 1613 y 1614 y el copista que transcribió este manuscrito en 1631 se ha identificado con Pedro de Valdés, autor de comedias, lo que hoy sería un director de compañía de teatro, y de quien sabemos que estrenó la obra de Lope gracias a documentos de la época”. Para Ramón Valdés, investigador del equipo PROLOPE, “el grado de atribución es total” y solo cabe su autenticidad.
El argumento de Mujeres y criados se desarrolla en Madrid y tiene como protagonistas a dos hermanas, Violante y Luciana, y a sus galanes, Claridán y Teodoro.Estas dos parejas, cuyos amores han sido secretos hasta el momento, se ven comprometidas con la aparición de otros dos pretendientes: el conde Próspero, quien ansía a Luciana y el rico don Pedro, quien corteja a Violante. Este planteamiento inicial desemboca en un juego de escondite y de identidades confundidas.
Alberto Blecua, director del grupo PROLOPE, que investiga y edita la obra del escritor, señala: “Lope escribió muchas obras, pero dar con las que aún quedan por localizar no es fácil. Aunque las atribuciones de libros a sus autores están sujetas a posibles polémicas, el reconocido prestigio del investigador y la solvencia de sus argumentos hacen prever la práctica unanimidad de la comunidad científica sobre la verdadera autoría del escritor en este caso”.

Uno de los pasajes de la obra

Violante Vuesamerced, según el talle airoso,
sano debe de estar.
Don Pedro Cuando eso importe,
verame algún albéitar cuidadoso.
Violante No es poco para mozo de la corte.
¿Es hombre de esto de ángulos de esgrima?
¿Trae daga a lo pendiente y sólo un corte?
Don Pedro Si se ofrece, la cólera me anima.
Violante ¿Acostumbra ser lámpara del pecho
con una cadenita y otra encima?
Don Pedro Vestir fue lo galán.
Violante ¿Nunca le han hecho
para con la sotana lo que llaman
manteo de color? ¿Cálzase estrecho?
¿Va muchas veces donde no le llaman?
¿Suele hablar con vocablos esquisitos
o con aquellos que los niños maman?
¿Pone «salud y vida» en sobrescritos
y suele hablar a donde callan todos,
y en los corrillos públicos a gritos?
¿Deciende de los griegos o los godos?
Don Pedro (¡Por Dios, que para novia no muy santa,
que me esamina por estraños modos!)
Pero escuche también, pues se adelanta,
y dígame si acaso de difuntos
como de vivos su merced se espanta;
si calza pocos o si muchos puntos;
si suele detrás de los tapices
tener en ocasión dos novios juntos,
cual suelen presentarse las perdices;
si se viste silicios y pañazos
de pitos azulados y matices;
si descubre juanetes en los brazos
por llamar como a niñas con muñecas
a los hombres que dan en tales lazos;
si tiene blandas o respuestas secas;
si es amiga de coches o de toros
más que de las almohadas y las ruecas.
Violante ¿Tiene más que decir, caballo de oros?

TOMADO DE: http://cultura.elpais.com/cultura/2014/01/22/actualidad/1390391148_825447.html

martes, 21 de enero de 2014

El último silencio de Claudio Abbado

El director de orquesta milanés, uno de los músicos más influyentes y extraordinarios de las pasadas décadas, fallece a los 80 años tras una larga lucha contra el cáncer

Claudio Abbado, en el Festival de Lucerna en 2010. / PETER FISCHLI
La música entona un réquiem mundial por Claudio Abbado. La muerte de uno de sus hijos predilectos deja atrás una época. Hoy ya todo es silencio. Esa parte de la música que él tanto dominaba. Se va uno de los directores de orquesta más extraordinarios e influyentes de todos los tiempos. Una leyenda de la batuta. Su fichaje por la Filarmónica de Berlín a la edad de 56 años fue el momento cumbre de una carrera a la altura de los más grandes. Ocupaba el lugar de un mítico Herbert von Karajan, que había aportado a la formación berlinesa una cultura del sonido, perfección, virtuosismo, marketingy negocio discográfico. Donde su antecesor brilló como una estrella mundial, Abbado aportó conocimiento y sensatez. Diálogo con la orquesta, a quienes pedía que no le llamasen “maestro”. Solo “Claudio”, a secas. Afrontó el reto con ideales sólidos, personalidad equilibrada, gran dominio del repertorio, gusto por los compositores contemporáneos y una inquebrantable apuesta por el talento joven. Este ha sido parte de su gran legado: la cercanía a la juventud. Desde la renovación de los miembros de la Filarmónica de Berlín, su labor pedagógica, la tutela de estrellas comoGustavo Dudamel o la creación de magníficas orquestas como la Gustav Mahler Jugendorchester o la de Lucerna.
El aura de leyenda que le acompañó se forjó en los escenarios. A través de la música, pero también del combate público que mantuvo con la muerte enfrente mismo de los espectadores a causa de un cáncer de estómago. El Réquiem de Verdi que dirigió con la Filarmónica de Berlín en 2001, con visibles dificultades físicas sobre el podio, sonó a despedida. Pero venció al destino y le arrancó 13 años más a la vida. Luego, en su regreso definitivo, dedicado por completo a su pasión por los jóvenes, sonó la Segunda de Mahler: La resurrección. La suya.
De aquella inesperada prórroga, con la que ni él mismo contaba, sus interpretaciones fueron arrimándose cada vez más a lo místico, a la elevación metafísica.
De la arrolladora ciudad de Berlín se desplazó a la tranquila y plácida Lucerna. Allí construyó un proyecto a la medida de sus fuerzas. Vivió años pletóricos. La fe en la música fue alimento para su cuerpo maltrecho. “Siempre decía que era su mejor medicina”, explicaba ayer Martín Baeza-Rubio, trompeta y director español que le acompañó en la mayoría de sus proyectos. “Para él todo estaba en la música de cámara. Una orquesta era un quinteto de cuerda un poco más grande. Todo el mundo debía entender ese diálogo con el del al lado”, recuerda.
Perdemos al más grande. Una época se va con él”
TERESA BERGANZA
Criado en una familia de músicos, estudió piano, dirección y composición en el conservatorio de Milán. Aprendió de su padre, el violinista Michelangelo Abbado, y del mítico Carlo Maria Giulini. En Viena, donde completó sus estudios, coincidió con personalidades que le acompañarían en su carrera como Martha Argerich. Siempre rodeado de amigos. No se le conocen grandes rivalidades, excepto aquella, acentuada por los medios y zanjada en los últimos tiempos, con Muti, quien le sustituyó después de casi dos décadas en La Scala. Justo cuando Abbado se marchó a Berlín, donde ayer la formación lamentaba su pérdida: “Su amor por la música y su insaciable curiosidad fueron una inspiración para nosotros y dejó su marca en nuestra manera de hacer desde los primeros conciertos en 1966. Estamos orgullosos de contarle entre nuestros directores titulares y de ser parte de su legado musical”.
En su vertiente operística también trabó relaciones de fidelidad con cantantes como Teresa Berganza. Juntos hicieron casi todo Rossini. Ayer hablaba de él como el músico más influyente y extraordinario que ha conocido. “Cantar con él era muy fácil. No hacía falta mirarle las manos, con los ojos ya sabía lo que quería. Mi primera Carmen fue con él. Han sido muchos años de hacer buena música juntos. Perdemos para mí el más grande. No es solo él, es una época la que se va”.
Aficionado del AC Milan —a pesar de Berlusconi—, entre conciertos se las apañaba para no perderse los partidos de su equipo. Gustavo Gimeno, su asistente y confidente durante este último año, vio con él la última eliminatoria entre su equipo y el Barça. Perdieron los italianos. Pero le encantaba el buen juego, hablar de Messi y de la era dorada del equipo de Guardiola. O del tenis y Rafael Nadal. Incluso de sus plantas y sus paseos en barca por Cerdeña. Pero al final era un hombre tímido. Reacio a entrevistas y a hablar en público. Parco para expresar sus emociones. Tremendamente exuberante, recuerda Gimeno, cuando comenzaba a mover los brazos.
Su generosidad y amor, un tesoro que guardaré siempre”
GUSTAVO DUDAMEL
El año pasado fue nombrado senador vitalicio por el presidente de la República Italiana, Giorgio Napolitano. En diciembre decidió renunciar al sueldo del cargo y donarlo a la Escuela de música de Fiesole, en la Toscana. Vivía horrorizado por la situación de la cultura en su país, mutilada por los recortes. Hombre de izquierdas, comparaba a quienes lo han permitido con criminales. A menudo citaba a Alemania y Austria como un ecosistema donde las artes podían sobrevivir y desarrollarse en Europa. Todo estaba en la educación. Por eso adoraba el Sistema de Orquestas venezolano y su “santo” José Antonio Abreu. Ayer, el icono de ese trabajo, Gustavo Dudamel, lloraba su pérdida. “Para mí será siempre parte de ese excelso grupo de genios en la historia del Arte. Su infinita generosidad y amor serán siempre unos de los más valiosos tesoros que guardaré en esta vida”.
Como otras veces, el programa de su último concierto el 26 de agosto en Lucerna también fue el subtexto de su propia biografía. LaIncompleta de Schubert y la Novena de Bruckner, ambas sinfonías inacabadas al alcanzar la muerte a sus compositores. A él también le sorprendió el final con decenas de proyectos. Estaba ilusionado con retomar la Tercera de Schumann, que canceló el pasado verano y recuperaría en 2014. Y de completar la integral de Brahms con la orquesta de Lucerna. Siempre sin la partitura. Tanto para la música, como para darle esquinazo a su propio destino.
TOMADO DE: 
http://cultura.elpais.com/cultura/2014/01/20/actualidad/1390209352_076525.html