LA RAZÓN DE UN NUEVO BLOG DE GESTIÓN CULTURAL

Ante la avalancha de información cultural noticiosa que recibimos diariamente gracias a la colaboración que me proporciona Arturo Álvarez D'Armas, poeta, fotógrafo y promotor cultural venezolano, así como otros valiosos amigos colaboradores, hemos decidido abrir un nuevo blog de promoción y gestión cultural. Sean bienvenidos todos los amigos interesados en promover la cultura y el arte en general. Pueden enviarnos sus colaboraciones, las cuales subiremos a este blog como entradas tan pronto como las recibamos. Quienes deseen colaborar pueden dirigirnos sus trabajos a nuestro correo personal: renedayre@gmail.com René Dayre Abella. Autor y promotor cultural.

lunes, 29 de diciembre de 2014



A la venta el tomo II de “Guanabacoa la Bella”

Por María Argelia Vizcaíno

Para este segundo tomo – como en el anterior – contamos con apreciados invitados que han colaborado, entre ellos: Ariel Gil con una trivia guanabacoense muy especial; el escritor premiado Rodolfo Pérez Valero; Tania Quintero Antúnez; Dinorah C. Rivas; Miriam Mata; Eduardo Mesa; Miriam Isa-Cozar; Malena y Mayte Castro; María del Carmen Carro; Mario A. García Romero; Enita Álvarez; Pablo Valentín Reyes, y residiendo en Cuba, remitidos por Martha Beatriz Roque como miembros de la Red de Comunicadores Cubanos: Reynaldo Cosano Allen; Edelberto García; Camilo Ernesto Olivera; Arnaldo Ramos Lauzurique; Magaly Norvis Otero; Rolando de Jesús Guerra, entre otros a los que les estamos eternamente agradecidos, que nos han dedicado temas de gran importancia relacionados todos con Guanabacoa y su historia.

Les mostramos en otro segmento unos DOCUMENTOS HISTÓRICOS de gran interés: como un escrito del historiador Elpidio de la Guardia titulado “Jussepe Bichat y la Loma de la Cruz”; el discurso de Valerio Presmanes ante el Club Rotario (esposo de la tía de Miriam Mata); otro de la amiga Regina Hernández de Maestri que con tanto amor nos envió su colaboración para este segundo tomo y que desde el cielo lo estará disfrutando. Y posiblemente el documento más antiguo escrito en 1905 sobre la Quinta Corona; además unas plumillas pintadas por Manolo Álvarez de la década de 1940.

Y por si fuera poco agregamos: POEMAS DE GUANABACOENSES Y/O PARA GUANABACOENSES, que nos llenan de emoción, de los poetas José Caballero Blanco; Oscar Luis Campos; Ivette Rosario, Balbina Villiers; José Liñán Pla.

Es tanto lo que tenemos que informar que se nos queda pendiente muchísimo material para otro próximo tomo. Además, a este lo hemos enriquecido con fotos que sabemos motivan a los más perezosos y fortalecen los escritos documentándolos.

Un libro que me ilusiona mucho que todos puedan leer y especialmente que llegue a nuestro terruño, para que la mayoría conozca por qué amamos entrañablemente este lugar. Un nuevo tomo que me da mucha satisfacción poder anunciar por la importancia de su contenido. En el que aprovechamos para honrar a talentosos artistas guanabacoenses censurados en Cuba por ser exiliados como: Mario Fernández Porta; Emma Rogers; Rey Ríos; Juan Antonio Mercadal; Dacio Tomás Alfonso; José Torres; Alberto González Gutiérrez; Nelo Sosa, Ulrico Ablanedo, Rubén Ríos “Míster Pachanga”, este último aunque no nació en Guanabacoa allí residió desde pequeño junto a su familia, que al igual que muchos más, merecen se les conozcan y reconozcan.

Entre otros temas de gran interés les contamos que “Guanabacoa tuvo su Reina de Carnaval y de las más queridas por el público”, un artículo con información histórica cronológica de certámenes de belleza en Cuba que nunca antes se había relatado en conjunto. Igualmente una escalofriante historia sobre “El Secuestrado del Siglo” Eleno Oviedo Álvarez; y lo ocurrido al Padre Loredo, que aunque no fue guanabacoense, su dedicación a nuestros jóvenes coterráneos merece un gran respeto. Y qué decir de Osvaldo Mesa “Apóstol de la Esperanza”, y de César D. Castro, mi padre putativo que finalmente aunque ya nonagenario, fue merecidamente nombrado “Hijo Adoptivo de Guanabacoa”. Todos dignos representantes de Cuba para orgullo de la Villa de Pepe Antonio, y mucho más.

Igual a cuando escribí el primer tomo sigo con la máxima de San Agustín de, “Nada es querido si no es conocido”, por eso mi gran interés de dar a conocer la historia del lugar donde tengo el orgullo de haber nacido. Reafirmando lo que dice nuestro prologuista de este segundo volumen, el admirado amigo poeta Oscar Luis Campos “este libro, más que un libro es el sentimiento de una cultura y de una estirpe que se niega a desaparecer”.

Los que se han empeñado en destruir a Cuba, jamás podrán lograr borrar nuestra historia, pues nosotros y todos los menos indolentes se la recordaremos.

En resumen, el libro “Guanabacoa la Bella”, tomo II, cuenta con 235 páginas y contiene trabajos de más de una docena de colaboradores admirables, todos de un incalculable valor. Se puede comprar a través de Amazon. Más información visite www.mariaargeliavizcaino.com .

Mucho agradecemos también la distribución que pueda dar a esta información.

Muestra de recortes de páginas y fotos del nuevo tomo de “Guanabacoa la Bella”. 

domingo, 14 de diciembre de 2014

MARVIN JUI-PÉREZ

July Del Rio - Vedette Cubana

Colaboradores: Marvin Jui-Pérez (propietario), Aleida MustelierNilda Lopez y July Del Rio
Actualizado el miércoles
ALFOMBRA ROJA: ¡LA VEDETTE JULY DEL RIO CUENTA SU HISTORIA!
Entrevista para El Imparcial Digital.
A los veinte años de edad, July del Río era una modelo reconocida y vedette del mundo del espectáculo en aquella Habana de finales de los cincuenta. Como cubana de su época, su vida giró ciento ochenta grados a partir de 1959. Desde su retiro de las candilejas, July concede esta entrevista exclusiva para El Imparcial Digital, revelando a una artista cuyo nombre brilló en los más importantes cabarets y teatros del mundo, a partir de que en su país comenzaban a apagarse los carteles de neón que la habían anunciado. Gracias querida July, por compartir hoy tu historia con nosotros.
July, ¿cómo fue tu experiencia en aquella época de Tropicana, Sans Souci, el Hotel Capri, entre otros, en los finales de la década de los cincuenta en la Habana?
Mi experiencia en esos maravillosos night clubs de la Habana fue mágica, salí de un colegio de monjas casi directo a Tropicana; yo feliz, porque me liberé de tanto encierro y tantas órdenes, y comencé a ver la vida en colores. Roderico Neira (Rodney) me dijo que me subiera a una escalera, abriera mis brazos e imaginara que iba a volar. Así fue cómo mis sueños empezaron a hacerse realidad.
Años después, viajando por el mundo, me dí cuenta de que Cuba no había tenido nada que envidiarle a París ni a Las Vegas en sus grandes producciones.
¿Qué significó para tí el mes de enero de 1959? ¿Tuviste contacto directo con algunos de aquellos barbudos? ¿Cómo repercutió el hecho histórico en tu vida personal?
La anécdota es triste y la resumo así: rápidamente cerraron los night clubs y nos dejaron sin empleo. Yo era muy joven, no entendía lo que estaba pasando, veía caos por todas partes, y perdí mi trabajo, por el cual había luchado tanto, llegando a ser una de las modelos más cotizadas del momento.
Sobre si tuve algún contacto con los barbudos, sí, con Camilo Cienfuegos. Fue en el verano de 1959. Se apareció en el Capri donde yo actuaba en la producción ‘Pimienta y Sal’, dirigida por Anido, en la cual una de mis companeras era Freddy, la cantante. Camilo me mandó a llamar cuando terminó el espectáculo. De ahí salimos a Las Vegas, de Infanta y San Lázaro, a ver otro show; todavía existe una foto de esa noche, que se encuentra en casa de mi madre. Camilo y yo tuvimos una breve relación romántica. Era un hombre callado, yo diría melancólico, y me atrevo hasta afirmar que en algún momento de su vida pensaría que se había equivocado.
La llamada revolución destruyó mi carrera, mi maravilloso país, dividió mi familia y mas de cincuenta años después todavía no he podido recuperarme de una infinita nostalgia.
Marchas al exilio, pero no abandonas tu carrera. ¿Cómo fueron aquellos primeros años fuera de Cuba?
Así es. Tuve la suerte de salir sola a México, sin ninguna atadura o compromiso de trabajo, y ahí incorporarme al Tropicana original que había salido de Cuba. Por esa producción pasaron grandes artistas, como Pedro Vargas y La Lupe. A La Lupe no la comprendieron, fue una artista demasiado adelantada para su época. Yo seguí luchando como buena cubana y salí adelante.
¿Qué memorias atesoras de ciudades como México D.F., New York, Chicago, San Juan... el Festival de San Remo en Italia... las principales capitales de Latinoamérica y Europa...?
En México hice teatro; entre otras obras recuerdo “Cada quien en su vida”, de Luis G. Basurto. Trabajé en telenovelas; con Jorge Mistral en “La brújula rota”, por ejemplo, y con muchos otros grandes artistas del momento, como eran Tin Tán, Olga Guillot, Blanca Rosa Gil, Celia Cruz, Miguelito Valdés, Ñico Membiela, Freddy La Cantante, Rolando Laserie, Carmen Salinas, Roberto Ledesma.... tantos, que temo no poder mencionarlos a todos. Viajé por Europa, Canadá, Latinoamérica con todos aquellos grandes productores y coreógrafos que salieron de nuestra... sí, nuestra Cuba.
Fuiste la estrella principal de Latin Fire. ¿Puedes contarnos que significó Latin Fire para tí, personalmente, y para el mundo del espectáculo en general?
Latin Fire fue un espectáculo grandioso, que contaba con 16 artistas entre bailarines, modelos y comediantes. Yo era la vedette.
Con el Latin Fire me realicé. ¡Tenía de maestro al magistral Fredy Manjon! Con ellos estuve en Las Vegas, en New York, y también en Japón. Cuánta alegría me embargó al ver que el primer Show Cubano del Exilio había triunfado en la meca de los grandes espectáculos del mundo, como es Las Vegas.
Japón. ¿Qué memorias guardas de todo un año viviendo y trabajando por aquellos lares?
¡Me encantó Japón! Y hasta llegué a entenderme con los japoneses, pues siempre llevaba conmigo un diccionario español/japonés. Tuve dos grandes amigos japoneses, uno era un cantante, y el otro un enamorado. Los japoneses son seres fuera de serie, muy limpios, incansables trabajadores y disciplinados al máximo; muy respetuosos y la mar de divertidos. Me llamó la atención que, tal como hacemos los cubanos, ellos también ponen ofrendas en sus altares.
Recuerdo que salíamos después del show a los bares, y que todo era pequeño. Trabajábamos en un resort para millonarios en Atami. Sólo teníamos un día libre al mes, pero no nos importaba, tomábamos el tren-bala hacia Tokio y sin dormir, tratábamos de conocer lo más que podíamos. También visité Kamakura y Yokohama.
La cortina del espectáculo se abría con lo acordes del ‘Manisero’ y yo presentaba el show en japonés. Los recuerdos de Japón son de alegrías y tristezas. Allí canté en cuatro idiomas (español, inglés, portugués y japonés) fonéticamente claro. Pero, a la vez perdí a mi hermana en Miami, y me dieron la noticia antes de salir al escenario. El dolor fue desgarrador, pero... el espectáculo tenía que continuar.
Tengo entendido que en la Ciudad de México produjiste obras de dramaturgos cubanos, como Virgilio Piñeira. ¿Algún recuerdo especial de esa época?
Un día en Miami fui a ver la obra “Aire Frío” y me impresionó tanto que me dije a mí misma que la llevaría a México algún día. Mi Hada me lo concedió y se estrenó en el Teatro Independencia del IMSS del D.F. Trabajé conjuntamente con Yolanda Zubiaga (hermana de Maria Elena Márquez). Fui la coordinadora general del espectáculo y entre Yolanda y yo creamos la escenografía y la luminotecnia.
A Yolanda Zubiaga y a mí, la Unión de Críticos y Cronistas de Teatro nos concedió el premio Salvador Novo por Revelación en Escenografía e Iluminación 1985, por la obra ‘Aire Frío’. Aun lo conservo. Quedé enormemente sorprendida con toda la acogida que tuvo. Después, lamentablemente llegó el aterrador terremoto del 85 y se derrumbo el teatro, pero ya la obra de Virgilio Piñeira había obtenido una magistral y espléndida puesta en México D.F.
Cuba. ¿Qué es para tí esa Isla?
Esa Isla es mi dolor y mi alegría. La volví a ver en 1979, veinte años después de haberme marchado. La Habana que yo había dejado era espectacular, y la que encontré fue una ciudad desnuda, pero seguía siendo mi Habana. Por supuesto, fui a Tropicana, y me encontré con amigas de los viejos tiempos que aun estaban allí. Cuando me vieron, me rodearon y todas nos pusimos a bailar. Pero, sobre todo, fui a disfrutar de la compañía de mi madre, y conocer a mis hermanos.
Luego volví, en 1984, acompañada por mi madrina Ninón Sevilla. Me llevaron hasta allá motivos distintos al primer viaje: buscaba mis raíces. De esa segunda visita partí oyendo unos acordes de Beatriz Márquez, que era la primera vez que la escuchaba, y llorando. Sabía que no volvería más hasta que mi Cuba no volviera a ser libre.
¿Dónde vive hoy día la vedette July del Río y a qué dedica sus días?
Vivo en Miami. Me retiré de los escenarios ofreciendo un concierto aquí, en el antiguo Copacabana de la Calle 8, frente al restaurante Versailles, donde participaron muchos artistas de renombre como Flor D’Loto, Chamaco García, Roberto Lozano y Nelly Castell, entre muchos otros.
Actualmente soy astróloga. Estudié 5 años en La Gran Fraternidad Universal Serger Raynaud; en mi caso particular, en la de México. Trabajo para mis clientes y vivo acompañada de todos estos hermosos recuerdos.