LA RAZÓN DE UN NUEVO BLOG DE GESTIÓN CULTURAL

Ante la avalancha de información cultural noticiosa que recibimos diariamente gracias a la colaboración que me proporciona Arturo Álvarez D'Armas, poeta, fotógrafo y promotor cultural venezolano, así como otros valiosos amigos colaboradores, hemos decidido abrir un nuevo blog de promoción y gestión cultural. Sean bienvenidos todos los amigos interesados en promover la cultura y el arte en general. Pueden enviarnos sus colaboraciones, las cuales subiremos a este blog como entradas tan pronto como las recibamos. Quienes deseen colaborar pueden dirigirnos sus trabajos a nuestro correo personal: renedayre@gmail.com René Dayre Abella. Autor y promotor cultural.

viernes, 29 de mayo de 2015

‘This is Orson Welles’

Un documental para cerrar el mes del centenario del director

  • Enviar a LinkedIn8
  • Enviar a Google +2
  • Comentarios
Como el personaje que creó para Ciudadano Kane, el magnate de la prensa Charles Foster Kane, Orson Welles también escondía surosebud particular, una pieza del rompecabezas de su personalidad que quizá nunca descubramos. Un puzle que, sin embargo, intenta completar el documental This is Orson Welles, dirigido por Julia y Clara Kuperberg, en el que se repasa y analiza la vida y la carrera de este genial cineasta. Un trabajo producido por TCM, que se proyectó hace unos días en el recién terminado Festival de Cannes y que en España se emite en este canal mañana sábado como colofón a un mes de programación especial dedicada al director con motivo del centenario de su nacimiento. This is Orson Welles cuenta con los testimonios de directores como Martin Scorsese, Peter Bogdanovich, el crítico Joseph McBride, el de la hija mayor del genial cineasta, Chris Welles y, por supuesto, la voz profunda y grave del propio Orson Welles.
En This Orson Welles se habla de una de las grandes aficiones del director: la magia. En efecto, Orson Welles llegó a trabajar en algún espectáculo como mago y solía hacer trucos en las fiestas de Hollywood. Su propia vida fue asombrosa, como los números de un prestidigitador, sacando conejos blancos de una chistera una y otra vez.
Ya desde niño destacó por su precocidad artística. Le gustaba actuar en obras de teatro y opinar y discutir con adultos sobre música y arte. A los veinte años había montado obras de Shakespeare en Nueva York y era, además, una voz habitual de los seriales dramáticos de diversas cadenas de radio. Una noche de 1938, su voz anunció que nuestro planeta estaba siendo invadido por extraterrestres. Hubo oyentes que huyeron de las ciudades sin saber que se trataba de una dramatización de La guerra de los mundos, la obra de H. G. Wells. Como reconoce en este documental el propio Welles, “la gente que intentó lo mismo en otros países acabó en la cárcel pero yo conseguí un contrato en Hollywood”.
En This is Orson Welles el director de Sed de mal cuenta su desembarco en la meca del cine; cómo aprendió a rodar películas viendo una y otra vez La diligencia de John Ford; el rodaje de esa obra maestra absoluta que es Ciudadano Kane, y cómo los productores le apartaron del montaje final de su segundo film, El cuarto mandamiento. “Nunca me repuse de ese ataque”, explica. “Me prometieron que cuando volviera de Sudamérica me iban a dar una moviola y un montador para que terminara de editarla pero nunca cumplieron su palabra. Lo hicieron ellos. Destrozaron El Cuarto mandamiento y yo no conseguí trabajo como director durante muchos años.
En Hollywood, aún rodaría películas como El Extraño o La Dama de Shanghai. Después buscó dinero en Europa para financiar sus nuevos proyectos. Su fascinación por Shakespeare quedó reflejada en sus adaptaciones de Macbeth y Otelo y, sobre todo, en Campanadas a medianoche, el film que rodó en España, producido por Emiliano Piedra, y que él consideraba su favorito.
Al hacer balance de su existencia, Orson Welles lo tenía claro. “He perdido gran parte de mi tiempo buscando dinero, tratando de salir adelante. Quise vivir gracias a esas cajas de colores ruinosas que son las películas. Gasté demasiada energía en cosas no relacionadas con el cine. Una película es el 2% de creación y el 98% restante de prostitución. No es una manera de vivir la vida”, decía amargamente. Pero Orson Welles, según se cuenta en este documental, siguió fiel a su amor por el cine hasta su muerte.
Martin Scorsese es rotundo: “Para nosotros Welles era un faro, un referente de individualidad y de compromiso con el arte por encima de todo”. Y así sigue siendo. Ahora, cuando se acaban de cumplir cien años de su nacimiento nos queda el gigantesco legado de su obra y la inevitable sensación de que su irrepetible genio podía habernos regalado alguna otra obra maestra. Pero gracias a sus películas podemos exclamar, como hacía un personaje enCampanadas a medianoche: “Ay Jesús, Jesús, las cosas que hemos visto”.
TOMADO DE: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/05/27/actualidad/1432727915_847672.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada