LA RAZÓN DE UN NUEVO BLOG DE GESTIÓN CULTURAL

Ante la avalancha de información cultural noticiosa que recibimos diariamente gracias a la colaboración que me proporciona Arturo Álvarez D'Armas, poeta, fotógrafo y promotor cultural venezolano, así como otros valiosos amigos colaboradores, hemos decidido abrir un nuevo blog de promoción y gestión cultural. Sean bienvenidos todos los amigos interesados en promover la cultura y el arte en general. Pueden enviarnos sus colaboraciones, las cuales subiremos a este blog como entradas tan pronto como las recibamos. Quienes deseen colaborar pueden dirigirnos sus trabajos a nuestro correo personal: renedayre@gmail.com René Dayre Abella. Autor y promotor cultural.

lunes, 3 de octubre de 2016

La Mata Hari de Paulo Coelho: "Nunca he sido inocente"


Imagen real del fusilamiento de la espía Mata Hari el 15 de octubre de 1917. Falleció en Vincennes, Francia cuando tenía 41 años.

Adelantamos en exclusiva el primer capítulo de 'La espía', la nueva novela de Paulo Coelho
"Me libré de crímenes que cometí, aunque el más grave de todos fue ser una mujer emancipada..."


Estimado señor Clunet:
No sé qué ocurrirá a finales de esta semana. Siempre he sido una mujer optimista, pero el paso del tiempo me está convirtiendo en una persona amargada, solitaria y triste.
Si todo va como yo espero, nunca recibirá usted esta carta. Me habrán perdonado. Al fin y al cabo, a lo largo de mi vida he ido cultivando la amistad de amigos influyentes. La guardaré y se la daré algún día a mi única hija para que descubra quién fue su madre.
Pero, si me equivoco, no tengo muchas esperanzas de que estas páginas, que han ocupado mi última semana de vida sobre la faz de la Tierra, lleguen a conservarse.Siempre he sido una mujer realista, y sé que un abogado, cuando un caso está cerrado, se pone con el siguiente sin mirar atrás.
Ya me imagino la situación; es usted un hombre ocupado que se ha ganado cierta fama defendiendo a una criminal de guerra. Mucha gente estará llamando a su puerta para solicitar sus servicios; a pesar de la derrota, ha conseguido una gran publicidad. Habrá periodistas interesados en conocer su versión de los hechos, frecuentará los restaurantes más caros de la ciudad y sus colegas lo tratarán con respeto y envidia. Sabe que nunca ha habido ninguna prueba material contra mí, únicamente ciertos documentos previamente manipulados; pero nunca podrá admitir en público que dejó morir a una inocente.
¿Inocente? Tal vez no sea ésa la palabra exacta. Nunca he sido inocente, desde que llegué a esta ciudad que tanto amo. Creí que podría manipular a los que querían secretos de Estado, creí que los alemanes, los franceses, los ingleses, los españoles jamás se me podrían resistir, pero fui yo la manipulada. Me libré de crímenes que cometí, aunque el más grave de todos fue ser una mujer emancipada e independiente en un mundo gobernado por hombres. Me condenaron a pesar de que lo único que conseguí fue enterarme de chismes en los salones de la alta sociedad.
Sí, convertí esos chismes en «secretos» porque quería dinero y poder. Pero todos los que hoy me acusan sabían que no contaba nada nuevo. Es una pena que nadie llegue a saberlo nunca. Estos sobres acabarán en algún lugar, como un archivo lleno de polvo, con otros expedientes, de donde no saldrán hasta que su sucesor, o el sucesor de su sucesor, decida hacer algo de sitio y se deshaga de los casos antiguos.
Para entonces, mi nombre ya habrá sido olvidado; pero no escribo para ser recordada. Lo que intento es entenderme a mí misma. ¿Por qué? ¿Cómo es posible que una mujer que durante tantos años consiguió todo lo que quería pueda sercondenada a muerte por tan poco?
En este momento, repaso mi vida y comprendo que la memoria es un río que siempre corre hacia atrás. Los recuerdos están plagados de caprichos, de imágenes de cosas que hemos vivido y que todavía nos pueden afectar por cualquierpequeño detalle, por algún ruido insignificante. Un olor a pan sube hasta mi celda y me vienen a la memoria los días en que caminaba libre por los cafés; eso me hacemás daño que el miedo a la muerte y que la soledad que siento.
Los recuerdos nos acercan a un demonio llamado Melancolía; ¡oh, demonio cruel del que no puedo escapar...! Oír a una prisionera cantar, recibir alguna carta de admiradores que nunca me regalaron rosas ni jazmines, recordar alguna anécdota en determinada ciudad que en aquel momento me pasó totalmente desapercibida y que ahora es todo cuanto me queda de este o de aquel país que visité...
Los recuerdos siempre vencen y, con ellos, aparecen demonios aún más aterradores que la Melancolía: los remordimientos, mis únicos compañeros de celda, salvo cuando las monjas deciden entrar y charlar un rato. No hablan de Dios ni me condenan por eso que la sociedad llama "pecados de la carne". Generalmentedicen una o dos palabras y de mi boca emanan recuerdos, como si quisiera retroceder en el tiempo, buceando en este río que corre hacia atrás.
Una de ellas me preguntó:
-Si Dios te diese otra oportunidad, ¿te comportarías de modo diferente?
Contesté que sí, pero realmente no lo sé. Todo lo que sé es que mi corazón es hoy una ciudad fantasma, habitada por pasiones, entusiasmo, soledad, vergüenza, orgullo, alevosía, tristeza. No puedo desprenderme de nada de eso, ni cuando siento pena de mí misma y lloro en silencio.
Soy una mujer nacida en una época equivocada y nada podrá cambiarlo. No sé si el futuro me recordará, pero, si se da el caso, espero que jamás me vean como una víctima, sino como alguien que actuó con valentía y pagó sin miedo el precio que tenía que pagar (...).

Picasso quiso llevarme a la cama

-Éste es Pablo Picasso, el artista del que le hablé - y que, desde el momento en que nos presentaron, él se olvidó del resto de los invitados y trataba de charlar conmigo todo el tiempo. Alabó mi belleza, me pidió que posase para él, me dijo que tenía que acompañarlo a Málaga, aunque sólo fuese a pasar una semana lejos de aquella locura que era París. Su objetivo era uno, y no tenía que decirme cuál:llevarme a la cama.
Me sentía terriblemente incómoda con aquel hombre feo, maleducado, de ojos saltones y que se creía el más grande entre los grandes. Sus amigos eran mucho más interesantes, incluso un italiano, Amedeo Modigliani, que daba la impresión de ser más noble, más elegante y que, en ningún momento, intentó forzar la conversación. Cada vez que Pablo acababa sus interminables e incomprensibles disertaciones sobre las revoluciones que se daban en el arte, yo me dirigía hacia Modigliani, y eso parecía enfurecer al español.
-¿A qué se dedica? -quiso saber Amedeo.
Le expliqué que me dedicaba a la danza sagrada de las tribus de Java. Pareció no entender nada, pero, educadamente, empezó a hablar de la importancia de los ojos en la danza. Estaba fascinado con los ojos; cuando iba al teatro, prestaba poca atención a los movimientos del cuerpo y se concentraba en lo que los ojos querían decir.
-Espero que sea así en las danzas sagradas de Java, porque no conozco nada sobre ellas. Sólo sé que en Oriente son capaces de mantener el cuerpo completamente inmóvil y concentrar en los ojos toda la fuerza de lo que quieren decir.
Como no sabía qué contestar a eso, me limitaba a mover la cabeza con un gesto enigmático que podía parecer sí o no, dependiendo de cómo él lo interpretara.Picasso interrumpía la conversación con sus teorías a cada instante, pero el elegante y educado Amedeo sabía esperar el momento de volver al tema.
-¿Puedo darle un consejo? - preguntó cuando la cena ya se acercaba al final y nos disponíamos a ir al estudio del español.
Asentí con la cabeza.
-Debe averiguar lo que quiere y tratar de ir más allá de aquello que espera de sí misma. Mejore su danza, entrene mucho y póngase una meta muy alta, difícil de alcanzar. Porque ésa es la misión del artista: ir más allá de sus límites. Un artista que desea poco y lo consigue falla en la vida.
El estudio del pintor español no quedaba muy lejos y fuimos todos a pie. Allí vicosas que me impresionaron y otras que simplemente detesté. Pero ¿no es ésa lacondición humana? ¿Ir de un extremo a otro sin pasar por el medio? Para provocarlo, me paré delante de una de sus pinturas y le pregunté por qué insistía en complicar las cosas.
-Tardé cuatro años en aprender a pintar como un maestro del Renacimiento y toda mi vida para volver a dibujar como un niño. Ése es el verdadero secreto: el dibujo del niño. Lo que ve puede parecer infantil, pero es lo más importante del arte.
La respuesta me pareció brillante, pero ya no podía retroceder en el tiempo y que me gustase. Para entonces, Modigliani ya se había ido, madame Guimet presentaba visibles señales de cansancio, aunque mantenía el tipo, y Picasso parecía enfadado por los celos de su novia, Fernande.
Dije que ya era demasiado tarde para todos y cada uno se fue por su camino.
Nunca más volví a ver a Amedeo ni a Pablo Picasso. Lo único que supe fue queFernande decidió abandonarlo, pero no me dijeron la razón concreta. Volví a verla otra vez, algunos años después, cuando trabajaba como vendedora en una tienda de antigüedades. No me reconoció, yo fingí que no la reconocía, y también desapareció de mi vida.
@CoelhoEspanol

No hay comentarios:

Publicar un comentario